Pareja de lesbianas convoca a “besazo”, una nueva forma de protestar por discriminación

Una pareja de jóvenes se sintió discriminada al ser expulsadas del famoso bar La Biela, en Recoleta, Buenos Aires.

Guía de: Argentina

BesazoSe sintieron discriminadas, fueron expulsadas del popular e internacional bar “La Biela” de Recoleta, Buenos Aires, y tramaron una protesta muy llamativa. Según expresaron, una de ellas intentaba consolar a la otra que lloraba por motivos que no especificó. El responsable del bar tiene otra versión; las chicas eran vistas como “demasiado efusivas” al prodigarse cariño y afecto con osadas caricias. Además, agregó el camarero que les pidió abandonar el local, que los otros clientes se habían quejado por la exhibición que protagonizaban las chicas. Al otro día de conocerse la situación, se convocó a un “tortazo” frente a “La biela”, haciendo alusión a la caracterización popular peyorativa “torta” con la que se identifica a las lesbianas. Con el correr de la semana, el “tortazo” viró a “besazo”, haciéndolo aceptable para muchas personas que prefieren evitar los extremos.

Besarse más

Llegado el día, unas doscientas personas convocadas por Belén Arena, la denunciante, desafiaron el frío y la lluvia que castiga a Buenos Aires desde hace varios días. La protesta fue apoyada por la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) y la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, bisexuales y Trans, también habría otros grupos menores. Algunas voces se alzaban con las palabras “Igualdad” y “Viva el amor”, pero también surgían expresiones menos contemporizadoras como “Fuera La Biela y su moral, acá torteamos, no importa el lugar” o “Biela, careta, tomá la tijereta”, expresión que era acompañada de un gesto elocuente que lleva una de las manos más allá de la cintura.

Uno de los camareros murmuraba, según la crónica de Julieta Roffo de Clarín, que en otro momento del país eso no hubiera ocurrido. Se refería al centenar de manifestantes que ingresaron dentro del local arrojando papeles picados, aplaudiendo y profiriendo expresiones tan definitorias como: Abajo las masas finas, arriba las tortas grasas”. El encargado se molestó ante tamaño despropósito:  “No puedo trabajar así, con toda esta gente metida acá”. Los clientes que aún quedaban se marchaban mascullando terribles males contra los manifestantes, las nuevas tendencias, las groserías y falta de urbanidad a las que debían asistir. Algunos manifestantes besaban a los muñecos de Jorge Luis Borges y Bioy Casares, icónicos del lugar, en recordación a un par de sus clientes más tradicionales.

Las grietas profundas y lacerantes

Si fue verdad lo expresado por las chicas expulsadas de “La Biela”, fue una acción equivocada del responsable, más allá de su válido derecho de admisión. En cambio, si fue una reacción extemporánea y en extremo susceptible de las chicas deberán ellas reconsiderar si no convenía sentarse a conversar con el encargado e intentar convencerlo de sus derechos, siempre en el marco del respeto a los demás. La acción resultante bordeó por momentos la violencia y afectó levemente derechos individuales de los clientes y comerciantes. Es un elemento que siempre debería ser considerado al momento de expresar una protesta. Linda fue la manera de protestar, pero no las acciones invasivas ni proferir insultos o groserías. Quizás, una muestra más de las lacerantes y profundas grietas que dañan a la sociedad. En resumen, hay que besarse más, tal como decía el mítico conductor de televisión Roberto Galán, pero no ir más allá.

 Besazo

 

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