Portonazo fallido provoca drama familiar: Menor mató a un asaltante

Un violento asalto a una vivienda culminó con un delincuente muerto.

Guía de: Argentina

La guardia policial al frente del domicilio atacado. Foto La Nación.

María Laura llegó manejando su vehículo al domicilio familiar alrededor de las 22:30 del miércoles 26 de octubre. Sin embargo, el aparente tranquilo fin de jornada se transformó en una situación que dejará profundas huellas en el grupo familiar y vecinos de la localidad de Francisco Álvarez, a unos 50 kilómetros al oeste de la ciudad de Buenos Aires. El padre aún no había llegado y sus hijos de 13 y 11 años de edad jugaban solos dentro del domicilio. Lo anterior son datos que han trascendido de la reconstrucción policial.

La “entradera” fatal

Fue entonces, que antes que el portón eléctrico de la residencia se cerrara tras el paso del vehículo de María Laura, irrumpió desde las sombras un delincuente que intentó reducir a la mujer. Sin embargo, esta logró eludirlo alcanzando a accionar la alarma vecinal para luego correr a refugiarse dentro de la casa donde estaban sus hijos. No pudo hacerlo, uno de los delincuentes, que para ese momento ya eran entre cuatro o cinco, la tomó de los cabellos y apuntó con su pistola a la cabeza amenazando con matarla. Su hijo mayor, llamado Luca y de 13 años de edad, al ver a su madre en esa situación corrió al dormitorio de sus padres y tomando la pistola de calibre 9 mm. propiedad del padre enfrentó a los delincuentes. Al verlo armado, uno de los ladrones le disparó pero erró el tiro. La bala rebotó en la pared y rozó la cabeza del hermano menor. Fue en ese momento que el chico disparó dos veces. Según se pudo establecerse, la balacera ocurrió a una distancia de tres metros entre uno y otro. El resultado; un ladrón muerto.

2292281h765

Delincuentes con chaleco antibalas

Lo notable es que los delincuentes portaban chalecos antibala con la inscripción POLICIA y que la bala que mató al ladrón penetró por uno de los pocos lugares de riesgo de los chalecos antibala, la zona axilar. Según la reconstrucción policial el delincuente herido alcanzó a recorrer unos cinco metros y cayó muerto fuera de la vivienda. Fue necesario que el chico de 13 años de edad quedara bajo atención psicológica debido al estado de tensión y nerviosismo que presentaba.

 Investigación complementaria

La investigación posterior y otros datos de la reconstrucción resultan sorprendentes. La bala que le dispararon al chico era calibre 11.25 y el ladrón muerto vivía en el mismo barrio que la familia atacada. La policía pudo determinar que el chaleco antibala que portaba el delincuente no pertenecía a la Policía Federal y que la inscripción era falsa. También, que el delincuente tenía antecedentes por delitos cometidos siendo menor de edad. Por su parte, el fiscal penal juvenil de Moreno (jurisdicción del hecho), Pedro Marchetti, expresó que “el menor que mató a un ladrón actuó en legítima defensa y que será sobreseído una vez que culminen las pericias.

El padre del chico con la policía durante la reconstrucción. Foto La Nación.

 

Más sobre Argentina

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X