¿Qué hacer para liberarse del estresante balance de Fin de Año? Ayuda contra la sociedad del cansancio

Aquello que nos faltó hacer o cumplir en el año que pasó, suele generar una sensación de insatisfacción o culpa. ¿Cómo lo enfrento?

Guía de: Argentina

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Foto: eleconomistaamerica.cl

 Aquello que nos faltó hacer o cumplir en el año que pasó, suele generar una sensación de insatisfacción o culpa. Sin embargo, recientes estudios señalan que postergar algunas de nuestras metas e imposiciones podría redundar en mejor salud y bienestar.

La sociedad del cansancio

En muchas personas, los logros obtenidos durante el año suelen quedar opacados por lo que no pudieron hacer. “Pareciera que nada alcanza para satisfacer los imperativos, que muchas veces son auto impuestos”, expresa el psicólogo Miguel Espeche, Coordinador del Programa de Salud Mental Barrial del Hospital Pirovano de Buenos Aires.

En el mismo sentido, el filósofo y ensayista surcoreano Byung-Chul Han, de la Universidad de las Artes de Berlín, Alemania, autor del libro “La sociedad del cansancio”, expresa que “la sociedad occidental está sufriendo un silencioso cambio de paradigma: el exceso de positividad está conduciendo a una sociedad del cansancio”.

Tal deterioro en la salud ha comenzado a ser investigado por economistas y sociólogos, concluyendo en que hay un empeoramiento muy marcado en los últimos diez años, llegando al extremo de reducir levemente la expectativa de vida en países desarrollados para determinados sectores de la sociedad. En una reciente muestra de más de 20.000 casos, los economistas de Michigan; Hwang Jung Choi, Robert Schoeni y Linda G. Martin, concluyeron que los estadounidenses de entre 50 y 60 años presentan síntomas marcadamente peores que quienes tenían esa edad hace diez años.

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Foto: ElDoce.tv

Procrastinación: Extraer lo bueno de lo malo

El término procrastinación define la acción o hábito de retrasar actividades sustituyéndolas por otras más agradables o no relevantes. Se trata de un trastorno de la voluntad consistente en evadir responsabilidades posponiendo acciones y refugiándose en otro tipo de actividades.

Sin embargo, nos acostumbramos a considerar que nuestra responsabilidad es la de “tener que hacer las cosas”, sin detenernos a pensar si efectivamente las queremos hacer. La diferencia cualitativa entre “tengo que” y “quiero”, es que la primera genera agobio, cansancio y sensación de que nos quitan la energía. La segunda es motivadora y fuente de satisfacción. Aprender a querer lo que hacemos puede ayudarnos a resolver la cuestión. ¿Qué tal un tiempo más con los hijos?

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También vale el no tener ganas

Algunos especialistas sugieren que en lugar de reprimir el deseo de “no hacer”, aprovechar esa circunstancia para sincerarnos con nosotros mismos preguntándonos: ¿Realmente deseamos hacer lo que habíamos planificado? Es una manera de comenzar a distinguir entre desear concretar algo y el impulso de cumplir con el objetivo con la sola finalidad de agradar o contentar a otros.

Por supuesto que no se puede procrastinar todas nuestras obligaciones. Pero una mejor calidad de vida podría comenzar dándole prioridad a lo verdaderamente importante en nuestra lista de obligaciones. Tener la valentía interior de postergar aquello que nos causa agobio, temor o estrés. Postergar, en este caso, no es evadir la responsabilidad. Es darse el tiempo adecuado para realizarlas con gusto y placer.

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Algunas estrategias para sentirnos mejor

Para disminuir el estrés de estos días, y el agobio de “tener que cuumplir”, la psiquiatra Nora Leal Marchena, presidenta honoraria del capítulo Violencia Social y Salud Mental de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA), aporta algunas estrategias:

-Mantener la calma y tomar dimensión del tiempo. Estamos en la última hoja del calendario, pero la Tierra sigue girando.

-Establecer prioridades. Pautar lo más significativo de cada situación y reflexionar que lo que no se puede hacer ahora, se hará más adelante.

-Abordar las situaciones de a una. Encarar todo junto no ayuda a pensar y es probable que la montaña nos pase por encima.

-Acordar y compensar. Es imposible agradar a todos y es necesario aprender a convivir con estas situaciones.

-Privilegiar el encuentro de las personas. Reunirse con familiares y amigos que nos hacen sentir bien.

-Realizar actividades y hobbies que ayuden a aliviar las tensiones. Los elevados niveles de ansiedad sólo logran perjudicar la salud y sin ella no hay festejos posibles.

Es la manera de comenzar realmente un año nuevo, y no uno viejo reciclado, señala el psicólogo Miguel Espeche. ¿Usted está de acuerdo en que todo no puede hacerlo?

Fuentes consultadas:

-Are Functional and Activity Limitations Becoming More Prevalent among 55 to 69-Year-Olds in the United States? Hwan Jung Choi; Robert F. Schoeni; Linda G. Martin.

-“La sociedad del cansancio”, Byung-Chul Han.

-“Cómo empezar el año sin la presión de lo que ha quedado pendiente” Miguel Espeche – Coordinador del Programa de Salud Mental Barrial del Hospital Pirovano de Buenos Aires.

-“Crisis de energía (vital): vivir en la “sociedad del cansancio”. Sebastián Campanario – La Nación

-Papers de la Consultora BMC Innovación.

-“Fiestas, vacaciones y presupuesto limitado: 3 “Bornouts” que crispan a las familias argentinas”. Guillermo Oliveto – Consultora W.

-Psiquiatra Nora Leal Marchena, presidenta honoraria del capítulo Violencia Social y Salud Mental de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA).

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