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Solari Parravicini: El psíquico argentino que habría profetizado la invasión rusa a Ucrania

Hace más de 80 años, el psíquico Solari Parravicini habría vaticinado la actual invasión rusa a Ucrania y el supuesto final de la guerra.

Solari Parravicini Rusia

Benjamín Solari Parravicini, también conocido como el “Nostradamus argentino”, se ha caracterizado por anticipar mediante sus psicográficas algunos hechos trascendentes en la historia de la Argentina y del mundo. Actualmente, se afirma que vaticinó la invasión rusa a Ucrania y un supuesto final.

La invasión rusa y el vaticinio de Parravicini

En uno de sus estados de trance, el psíquico Parravicini, escribió: “En cualquier momento los rusos se echarán en sus feudos. Nadie les estrechará, más sus instintos serán alarmantemente anulados. Nada de almas amigas. Allí sucumbirán los que deban caer y Rusia se librará, al final, del mal que le aquejaba. Rusia será al fin conquistada por Rusia misma y una nueva Rusia será. Caerán allí mandones y el que más afianzado está rodará hasta el anonimato de los muertos que también rodaron”.  Tales palabras están siendo interpretadas actualmente como un vaticinio de la invasión rusa a Ucrania.

En el mismo escrito realizado en agosto de 1940, Parravicini habla de un hombre que algunos estudiosos de su vida y obra aseguran que se trata del actual presidente de Rusia, Vladímir Putin: “un insignificante hombre hallará nombre mote y de él se reirán, pero un día de los tantos que tendrá Rusia que esconder, el hombrecito dará un salto tan alto, que dará al mundo un susto y después Rusia sucumbirá como antisocial. Vivirá en bien y para el bien”.

Reproducción de la psicografía de Solari Parravicini:

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Quién era el psíquico Parravicini

Benjamín Solari Parravicini (1898 – 1974) integraba una familia aristocrática argentina, era pintor y dirigió por un periodo el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires. Diversos biógrafos de su personalidad y labor señalan que desde muy niño presentó comportamientos extraños como “ver” seres con alas y duendes. Su padre, que era psiquiatra, se inquietó sometiéndole a diversos estudios donde no se detectaron anomalías.

Ya adulto, en 1933, comentó a su círculo de amistades que solía escuchar voces que emitían mensajes enigmáticos, los cuales se sentía obligado a plasmar en papel mediante palabras y dibujos. Afirmaba que su mano escribía o dibujaba los mensajes, aunque él no dirigía su mano y tampoco la percibía como parte de su cuerpo.

Tales resultados de dichos estados alterados (psicográficas) fueron oportunamente guardados y posteriormente relacionados con episodios de la reciente historia argentina y mundial. Algunos vaticinios, de acuerdo a la interpretación que hacen sus estudiosos se habrían cumplido, otros aún esperan el momento oportuno.

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