Tribunal argentino aceptó el testimonio del testigo más extraño: Un Loro

El testimonio de un loro complicó a dos delincuentes, enviándolos a prisión. El insólito caso se produjo en Buenos Aires.

Guía de: Argentina

hqdefault

La historia comenzó así: Un comisario dispuso que un agente se quedara a preservar la escena del reciente crimen. Cuando la patrulla se retiró el agente de policía quedó solo en el lugar. Estaba oscureciendo y los peritos forenses suelen demorar. Se sentó en un sillón dispuesto a esperar, cuando ocurrió lo inesperado.

Una declaración sorprendente

En otra habitación de la vivienda estaba el cuerpo de su moradora, y nadie más. Los ruidos como de arrastre o roce que escuchó parecían provenir de ese lugar. El policía no se inmutó. Los años de servicio en la fuerza policial lo habían preparado y endurecido lo suficiente para mantener la calma y enfrentarse a lo desconocido. Unos minutos después volvió a escuchar sonidos como si se estuviera raspando madera, y luego un grito seguido de una frase angustiosa.

Dispuesto a todo, el agente se encamina hacia la puerta que comunica con la otra habitación y la abre lentamente. La víctima continuaba allí, en la misma posición que un rato antes. Respiró aliviado y esbozó una leve sonrisa: “no vaya a ser cosa que…”. Iba a cerrar la puerta tras de sí cuando un grito agudo le paralizó: “!Ay por favor soltame, ay no!”. 

Provenía de la misma habitación. Fijó sus ojos durante unos segundos en la víctima que continuaba en igual posición. Fue entonces que divisó al otro lado de la habitación otra puerta, más pequeña. Atravesó la sala y la abre con violencia, esta vez con una de sus manos cerca de la culata del arma reglamentaria. Nada. En un extremo de la habitación, una jaula. Dentro de ella un loro común, de esos verdes con pecho gris que lo mira sorprendido. Luego de unos segundos el animal volvió a repetir el grito y la última frase que escuchara de su dueña.

Bajo juramento

El episodio ocurrió el 30 de diciembre de 2018, en una vivienda de la localidad de Virreyes Oeste, provincia de Buenos Aires. El policía que vivió tan extraño suceso declaró bajo juramento lo que le escuchó repetir al animal.

Posteriormente, una vecina de la víctima declaró que el loro solía repetir frases pronunciadas por su dueña. Cierta vez -contó al juez- le escuchó repetir: “¿Por qué me pegaste?”, coincidiendo con un episodio de violencia que había sufrido la víctima.

Los dos acusados por el hecho irán a juicio oral por pedido de la fiscal del caso, Bibiana Santella, de la Unidad Funcional de Instrucción de Violencia de Género de San Fernando.

Más sobre Argentina

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios