Inicio » Argentina » Equipo

Vecinos de localidad cordobesa viven una pesadilla por culpa de gallos madrugadores

Vecinos de Villa María van a mediación porque la aves no los no dejan dormir.

Captura desde 2022-10-24 13-38-42

La presentación de una mujer ante la Defensoría del Pueblo porque no puede dormir debido a los gallos de su vecina obligó a que la Auditoría General de Villa María, provincia de Córdoba, debiera constituirse en mediación ante el cariz que tomaba el asunto.

Demasiadas alertas tempranas

La auditora general, Alicia Peresutti, señaló se citó a mediación a ambos vecinos, presentándose en dicha oportunidad la vecina denunciante y el hijo de la dueña de los gallos. Si bien pareciera un hecho vecinal de escasa entidad, cuando escuchó los alegatos de las partes comenzó a inquietarse.

Precisó la funcionaria ante el diario local La Voz del Interior, que la vecina denunciada tiene desde hace tiempo a doce gallos viviendo en su patio. Los animales, tal es su  proverbial habitualidad, en madrugada comienzan a lanzar estentóreos cantos. La cantidad de gallos, doce, hace que al primer canto le siga una retahíla casi interminable de réplicas que no cesa hasta que el sol ha avanzado lo suficiente en el cielo. Tal situación se ha transformado en un suplicio que impide a los vecinos dormir, justamente a la hora en que pareciera más sabroso quedarse en la cama un rato más.

Sin embargo, ante un hecho en apariencia simpático, la cara de la funcionaria se habrá ensombrecido cuando escuchó de labios del hijo de la dueña de los gallos lo siguiente: “Es que además de los gallos, antes también tenía conejos, que los maté para que dejaran de molestar y los hice en escabeche, concluyó. A modo de corolario, advirtió que el problema actual bien podría culminar de la misma manera.

En busca de una salida incruenta

La auditora, ya sensibilizada por el destino que tuvieron los conejos, y la feroz advertencia de un destino similar para los gallos, indicó al diario local La Voz del Interior, que se trabaja en busca de una solución incruenta. “Lo que buscamos es el traslado de las aves, no que se las coman, ni que sigan generando reclamos a vecinos”, dijo. Se evalúa poder llevarlos a alguna granja o campo cercano, que también permita “que la dueña pueda visitarlos”, concluyó.

Por lo que habrá una nueva instancia de mediación con las partes, tratando de encontrar un destino a los animales y que puedan continuar con sus sonoros cantos, al mismo tiempo que brindarle a la vecina reclamante la satisfacción del buen descanso.

Más sobre Argentina