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Ciclistas bajo la lluvia: Consejos clave para no salir mojados

La implementación es relevante y la tecnología existente permite que la lluvia sea apenas una pequeña molestia para los ciclistas.

Es pleno invierno y aún quedan lluvias por venir y si se vive en el sur tenemos todo el año para mojarnos. La lluvia y en los casos más extremos la nieve, se tienden a asociar como el enemigo natural del ciclista (aparte del archi-villano “automóvil”) y el único motivo que haría que uno deje la bicicleta en la casa.

Sin embargo, esta realidad es la que se vive solo en Chile, pero desde hace tiempo existe la tecnología aplicada a las prendas de vestir que permiten hacer del pedaleo bajo la lluvia algo casi tan cotidiano que el agua se transforma solo en una pequeña molestia, tal cual lo podría ser quemarse en verano por no ponerse protector solar.

Si nos fijamos bien los países donde tienen asumida a la bicicleta como un medio de transporte cotidiano y su inclusión aumenta año a año debido a las políticas públicas, poseen en común factores climáticos que podríamos llamar adversos: frío, lluvia, viento y nieve.

Suecia, Holanda, Canadá, Dinamarca y algunas ciudades asiáticas, poseen climas bastante duros, inclinados la mayor parte del tiempo hacia las temperaturas bajas, tal cual lo es otoño-invierno en Chile, pero esto no es un impedimento para que sus ciudadanos opten por las 2 ruedas como medio de transporte día a día, independiente de la época del año que sea.

Ciclismo Bajo la Lluvia

Foto: CiclismoUrbano

Toda esta adaptabilidad a la lluvia y el frío la logran con técnicas de abrigo especiales para ciclistas urbanos o bien vestimentas especiales más asociadas a los ciclistas profesionales.

Estas técnicas son perfectamente aplicables en el país, en los meses de frío, viento y lluvia. Tengan en cuenta eso sí, que estos consejos no son para ciclistas experimentados, quienes de seguro prefieran ropa especial y sepan mejor que nadie que les conviene ocupar. Estos tips están dirigidos a los ciclistas urbanos que diariamente van a su trabajo o lugar de estudio pedaleando y que cuando llueve, dejan la bici en casa por temor a algún accidente o incomodidad:

Capas o mantas plásticas para el agua: Son las más económicas, (cuestan lo mismo que una taza de café) y a veces hasta las regalan, como pasó en el festival Lollapaloza, por lo que su adopción es la más popular en las calles de Santiago. Una capa es casi una bolsa plástica (y a veces lo es tal cual) que cubre nuestro torso hasta la cintura y es ideal para tramos cortos o medianos, siempre y cuando se utilice la bicicleta a baja velocidad, de lo contrario nos convertiremos en una sopa de sudor y perderá todo sentido el ponérsela.

Vestirse por capas: esta técnica es ideal para ciudades sureñas como Valdivia y consiste en ponerse una primera capa (camiseta) de preferencia de algún material que permita la respiración corporal (sudor) pegada al cuerpo, luego un polar ligero o un chaleco y para finalizar un cortaviento holgado (ni suelto ni ajustado) repelente al agua, el cual si o si se mojará, pero no permitirá el paso del frío y gran parte de la lluvia hacia nuestro cuerpo.  Para las piernas aplica la misma triada textil, pero en lo personal prefiero ocupar un buzo de material repelente al agua, unas buenas calcetas y listo. Recuerden que una prenda repelente al agua no es lo mismo que una impermeable. La diferencia está en que las prendas impermeables no dejan pasar el agua pero provocan mucho sudor corporal luego de un rato. Las repelentes permiten respirar al cuerpo y no mojarnos con sudor pero su capacidad de impedir el paso del agua lluvia es menor. Técnicamente una tela repelente tiene un índice de 20.000 a prueba de agua, la repelente tiene solo 5.000. A fijarse bien en la etiqueta antes de comprar.

Implementos adecuados: Cuando llueve, nieva hay viento o todo al mismo tiempo, la visibilidad disminuye, en especial a nuestros “queridos” amigos automovilistas, por lo que hacerse notar en estos días es lo principal que debemos hacer. Para ello es recomendable que las dos opciones anteriores se lleven a cabo con prendas coloridas para que nos vean desde bien lejos. Además se debe circular siempre con las luces prendidas y si se puede una luz extra en nuestra espalda o casco, mucho mejor.

Lentes y Casco: He aquí un truco que se me ocurrió a mí, pero si alguien ya lo practicaba ojalá no me acuse de plagio (jeje). A los lentes o antiparras que usamos a diario se le debe aplicar algo que disminuya casi a cero su capacidad de retener la lluvia, para ello untemos un algodón en líquido repelente de agua (el mismo que se aplica a los parabrisas de autos) o bien aceite en spray, del mismo que aplicamos a nuestra bici. En ambos caso solo unas 2 gotas bastarán. Luego frotamos los lentes con el algodón y listo. Para el casco es bueno ocupar uno con visera, que pare la lluvia y como ya dije, de preferencia con luces extras.

Con estos sencillos datos muchos ciclistas de países más fríos salen a circular por las calles de sus respectivas ciudades y llevar una vida de pedaleo normal, por lo que si ellos pueden, nosotros también. Eso sí hay que tener en cuenta que nada, evitará que nos mojemos algunas partes, así es que, el consejo es no ser tan quisquilloso y aceptar la naturaleza tal cual es…hermosa e impredecible.

Les puedo decir que todas estas técnicas las puse en práctica en mis últimas vacaciones en Panguipulli, donde me llovió 5 días de los 8 que estuve y me funcionaron muy bien. También les puedo decir que al 2° día no me importaba nada la lluvia y si me mojaba me daba lo mismo, así es que todo pasa también por la actitud que uno tome frente a este clima.

Si quieren compartir sus trucos para los días de lluvia, bienvenidos sean.

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