El encanto de viajar en un rickshaw en India

Recorrer las calles en un colorido rickshaw es una experiencia turística única. Son baratos, poco contaminantes y su atractivo nos llega envuelto en numerosos libros, películas y hasta narraciones de terror.

Guía de: Cultura India

“Ser capaz de conducir un rickhsaw por las peligrosas calles de Calcuta con pasajeros encima no era una tarea fácil. Las condiciones en las que tenía que trabajar el campesino Hasari eran muy duras. Debido al gran esfuerzo que supone tirar del carro muchos trabajadores caían enfermos y algunos simplemente morían”, describe con dramatismo el periodista y escritor Dominique Lapierre, en su popular libro “La Ciudad de la Alegría” (1985), llevado a la pantalla grande en 1992.

Los rickshaw, esos cochecitos ligeros dos ruedas, arrastrados por una persona o piloto denominado “wallahs”, que va a pie o en una especie de bicitaxi, se utilizan masivamente en las superpobladas ciudades de numerosos países asiáticos. Su nombre deriva de la expresión japonesa “jinrikisha”, donde “jin” significa “persona”, “riki” alude a la “fuerza” y “sha” es un carruaje.

Rickshaw

Foto: Carolina Disegni

Los históricos rickshaws manuales, tirados por una persona, aunque todavía existen, desde 2005 están en retirada por motivos humanitarios, por considerarse un medio de transporte inhumano. Fue el propio Gobierno de India quien atendió las críticas de numerosas ONGs internacionales.

Sin embargo, el auto ricksha o triciclo motorizado, que se utiliza como taxi, es la versión más estilizada de este medio de transporte, un verdadero atractivo en sí mismo, que surgió a fines de los años ‘40 como una evolución de la motoneta Vespa. También se les conoce como tuk tuk y son muy populares en China, Bangladesh, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Nepal, Pakistán, Siri Lanka, Tailandia y Sudan. Al igual que en naciones occidentales como Inglaterra, México, Guatemala y Perú.

Modelitos pintados a mano

Su encanto radica en sus diferentes modelos, algunos excepcionalmente decorados y pintados a mano como si fueran obras de arte. Así, el colorido tráfico de cualquier ciudad de India se compone de buses, motonetas, bicicletas y remolques, muy antiguos a ojos de un occidental. A ello se suman los fantásticos rickshaw, que abordamos en este artículo, los cuales se funden en una caótica danza al ritmo de bocinas y capanillas, en el caso de las versiones de los rickshaw más semejantes a las bicicletas. Algunos también pueden alcanzar velocidades insospechadas y peligrosas.

Rickshaw

Foto: Carolina Disegni

Su interés nos llega a occidente como legado de numerosos libros, películas, poemas y hasta narraciones de terror, como las de “El rickshaw fantasma” del poeta y escritor británico nacido en India Joseph Rudyard Kipling (1865 –1936).

Si tiene le oportunidad de viajar, no lo piense mucho para disfrutar de la experiencia turística de recorrer algunas calles en este tipo de autos. Son muy económicos, poco contaminantes y algunos tan modernos que hasta cuentan con GPS. Eso sí, tenga bien claro donde bajará y sea preciso en indicar su destino. Recuerde que aunque usted se esfuerce, muchos conductores simplemente no entenderán su inglés. No vaya a ser cosa que no se pueda bajar…

Vea una carrera de rickshaw en Nueva Delhi:

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