Shantala: el arte indio de masaje para bebés y niños

En los ’70 un médico francés se conmovió por la técnica de masajes que una humilde mamá entregaba a su hijo en una calle india. Su nombre era Shantala.

Guía de: Cultura India

“¿Quién no se ha interrogado alguna vez sobre la vida? (…) ¿Dónde empieza la vida y cuándo? (…) ¿Qué es entonces lo que comienza cuando el niño viene al mundo? (…) ¿Y después, qué pasa en los primeros días y semanas del bebé?”, se ha preguntado durante muchos años, el ginecólogo y obstetra francés, Frédérick Leboyer.

Este médico, que en la década del ’50 se convirtió en el consultor principal de la Facultad de Medicina de París, a poco de cumplir 100 años de vida, se ha ganado un reconocido lugar en la historia de la medicina, por sus estudios del trauma del nacimiento y el parto respetado. Sus aportes también han sido clave para traer a occidente un tipo ancestral de masajes indio para bebés y niños.

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En torno a la década de los ’70 este médico francés realizó un viaje personal a India, donde pudo contemplar las ordenadas y precisas secuencias de movimientos y masajes con que una madre acariciaba a su hijo en el suelo de las calles de Calcuta.

Para Leboyer esa imagen fue tan significativa que decidió registrarla con fotografías y videos, ya que en sus palabras “la técnica era tan poderosa que solucionaba de un modo efectivo, afectivo, armonioso y holístico la esencia del trauma del nacimiento”, subraya.

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Así decidió dar a conocer en Europa este arte tradicional, cuyo origen se pierde en el tiempo, pero que sin duda constituye una herramienta trascendental para la pediatría y la obstetricia.

La denominación de la técnica fue acuñada por el propio Leboyer en honor al nombre de aquella mujer india: Shantala.

“Este masaje lo practiqué con mi hija mucho antes de enseñarlo. Es realmente muy efectivo ya que relaja a los bebés y ayuda a las madres a conectarse con el biorritmo de ellos. Además fortalece el sistema inmunológico, respiratorio y digestivo del bebé.”, explica la maestra de yoga, Francisca Méndez Thayer o Sangatpreet, del Centro Agni Yoga de Las Condes, uno de los pocos lugares de Santiago de Chile donde se imparte la técnica a mamás que participan de las clases de posparto con bebés y yoga para mamás y niños desde los dos meses de vida y hasta los dos años.

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“Nuestra experiencia con este tipo de trabajo con mamás es que es un aporte en diferentes aspectos de la maternidad. Para ellas, les ayuda a su recuperación postparto, en lo físico y lo emocional; como también en la relación con su bebé. Esto les abre a ambos, además, una verdadera ventana a todo el profundo movimiento espiritual y místico que hay en torno el puerperio, que está descrito desde la psicología”, detalla Sangatpreet.

Caricias que sanan

“En el vientre de la madre, la vida era de una riqueza infinita. Sin contar los sonidos y ruidos, para el bebé todo estaba en constante movimiento (…), cuyo apacible oleaje, seguía meciendo al bebé. Luego, una vez pasada la tempestad del nacimiento, de pronto el niño se encuentra solo en su cuna. (…). ¡Nada se mueve! El desierto, afirma Frédérick Leboyer en su libro “Shantala: Arte tradicional de masaje para bebés” cuya primera edición es de 1976.

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“Si los bebés chillan cada vez que se despiertan, no es porque el hambre los atenace. No se están muriendo de inanición. Están aterrorizados por la nueva sensación. Porque ese ‘Algo adentro de ellos’ que cobra inmensas proporciones porque, justamente, afuera el mundo está muerto. Hay que alimentar a los bebés. Sin ninguna duda. Alimentar su piel tanto como su vientre”, detalla Leboyer.

Aquí en Guioteca les compartimos imágenes del video original que grabó Frédérick Leboyer en los ‘70 y les adelantamos que en próximos artículos enseñaremos esta técnica paso a paso:

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