¿Existió realmente Poncio Pilatos? Una de las figuras claves en la muerte de Jesús

Existen versiones encontradas respecto de la figura de un gobernador romano como único responsable de la muerte de Jesús.

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Cada vez que se celebra Semana Santa aparecen personajes como Judas y Poncio Pilato. Este último, según la tradición Occidental y el evangelio de Mateo, es un personaje clave al “lavarse las manos” cuando envió a Cristo a la cruz.

Jesús-de-Nazaret

La historia y los mitos se entrelazan en cuanto a la muerte de Jesús.

Existe una prueba arqueológica, respecto de la existencia del personaje, en relación a una inscripción descubierta en 1961 por el arqueólogo italiano Antonio Frova, en la zona romana de Cesárea Marítima, que hoy es Israel. El resto son relatos sueltos que se mimetizan entre la historia y la fe transformando el tema en leyenda.

En relación al romano que controló Israel, la inscripción mencionada anteriormente es una piedra caliza de 82 por 68 centímetros, cuya data está entre los años 26 y 36, y dice Pontius Pilate, y con cargo, Praefectus Judaea, prefecto de Judea. Es decir, tenía un rango militar, por ende, podía ejercer su poder coercitivo sobre la población bajo el imperio de Tiberio ya que también tenía la inscripción “divino Augusti Tiberieum”.

“Hasta entonces no se había encontrado ninguna evidencia arqueológica de que Poncio Pilatos, el quinto gobernador de Judea, hubiese existido ni siquiera”, afirmó Ann Wroe, autora del libro “Pilate: the biography of an invented man” (Pilatos, la biografía de un hombre inventado).

En ese contexto, según indicó el diario “El País”,  la ensayista, actualmente a cargo del obituario de The Economist, fue enfática en declarar que “Teníamos varios relatos sobre él, naturalmente, y no solo los que aparecen en los Evangelios. Pero todos los archivos de su administración han desaparecido: no queda ningún papiro, ninguna tablilla, ninguna carta de Roma”.

Mateo en los versículos 27:24 detalló que el gobernador, antes de enjuiciar a Jesús, dejó una frase que hizo historia. “Y viendo Pilatos que no conseguía nada, sino que más bien se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la multitud, diciendo: ‘Soy inocente de la sangre de este justo”.

El profesor Kevin Butcher, profesor de la Universidad de Warwick y autor de un libro sobre Pilatos,  dijo que, en el tiempo que se escribieron los textos del evangelio, todavía estaba el imperio romano en pie por lo que era un riesgo culparlos a ellos. Por aquello podría ser que la frase asociada a lavarse las manos fuera para culpar a los judíos y no a los romanos.

“Lavarse las manos después de una condena no era una práctica habitual en un juicio romano”, agrega el académico, “No quiero decir que nunca ocurriese, pero la idea detrás de ello es que Pilatos reconoce que Jesús está siendo condenado de forma injusta y el agua limpia su culpa. Todo indica que forma parte de la tradición que pretendía culpar a los judíos de la crucifixión antes que a los romanos”.

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