Máquinas a vapor: La historia de cómo se revolucionó la industria

El carbón, que en la actualidad es considerada una fuente de energía contaminante, fue fundamental.

Guía de: Curiosidades

La máquina de vapor fue uno de los inventos que revolucionó la humanidad, no sólo porque cambió la forma de transportarnos, sino que también significó avances en muchas otras áreas de la vida, como la tecnología o inclusive las comunicaciones, acelerando el paso de una ciudad a otra. Cuando vio la luz en 1769 se convirtió en un claro antecedente de las posteriores revoluciones industriales por las que pasó el planeta.

Locomotora_Vapor

El motor, en base a vapor, permitió el desarrollo de los ferrocarriles y otras maquinarias.

El responsable fue James Walt, ingeniero mecánico escocés, que mejoró el diseño de la máquina a vapor atmosférica Newcomen, que había visto la luz unos años antes. El invento de Walt, según indica el portal de “Muy interesante”, sofisticaba aún más la idea de tomar energía de la condensación del agua llegando a formar la suficiente fuerza para movilizar cosas como bombas o motores de fábricas. Según este medio, Walt fue el primero en perfeccionar este aparato de vapor permitiéndole muchas aplicaciones útiles.

La historia asegura que James entró a estudiar ingeniería mecánica en Londres para dedicarse a la venta de instrumental matemático que hacía con sus propias manos. Luego, comenzó una amistad con Joseph Black, quien además de médico era un físico y químico de origen escocés, que aportó en la termodinámica, y conceptualizó la idea de calor latente, lo que aportó en los conocimientos de Walt y en la posterior creación de la máquina a vapor.

Así, el creador de la máquina a vapor notó cómo se estaba desperdiciando mucha energía con los inventos antecesores al suyo y creó un modelo de condensador que se separaba del resto de la máquina y aprovechaba todo el vapor que se producía, transformándolo en pura energía. La idea luego transformaría el mundo como se entendía hasta ese entonces y haría millonario a Walt, que fue quién comenzó la revolución industrial, sin tener necesariamente conocimiento de lo que había logrado.

Más sobre Curiosidades