No es ficción: Mujer alérgica a las emociones fuertes podría morir por una carcajada

Un caso extraño que llamó la atención de la comunidad médica y los medios de comunicación.

Guía de: Curiosidades

Su condición es más que peculiar, pero ha sido confirmada por diversos medios. Una joven británica llamada Natasha Coates es alérgica a las emociones fuertes y podría llegar a morir por su culpa.

Mujer

Según informa lanacion.com.ar, el sentirse extremadamente triste, transpirar mucho o reírse demasiado podría llevar a la muerte de la europea, quien padece de este extraño síndrome de activación de mastocitos.

Esto quiere decir que cualquier cambio brusco en su cuerpo puede transformarse en el detonante de una reacción alérgica que podría llegar a niveles letales para ella.

Toda esta situación fue tan chocante para Coates, que incluso llegó a planificar su funeral con tan solo veinte años, y de hecho, entregó instrucciones al hospital en torno a situaciones donde quiere y no tratamiento, para que, según ella, su familia “no tenga que tomar esas horribles decisiones”.

“Soy alérgica a las emociones fuertes. Cualquier cambio en el status quo de mi cuerpo, ya sea que esté riendo, llorando, triste o estresada, puede causar una reacción química. Sucede casi todos los días y he estado hospitalizada más de 500 veces. Cuando siento que comienza, me enojo y trato de reprimirlo, de lo contrario, tendré una reacción peor. Es un círculo vicioso”, relató Natasha al diario The Mirror.

Según recopila lanacion.com.ar, la británica explicó que “cuando una picadura de mosquito te produce un bulto elevado y con picazón, eso es causado por la histamina, una sustancia química que proviene de los mastocitos. En mi cuerpo, esos mastocitos son hipersensibles. Liberan demasiadas sustancias químicas en respuesta a un ataque menor, como una picadura de mosquito o una intolerancia alimentaria. Mi cuerpo incluso lo hace de forma espontánea, liberando los químicos sin ningún motivo. Así que soy alérgica a nada y a todo al mismo tiempo”.

Desde pequeña, Coates solía enfermarse seguido, sufriendo raras reacciones con diferentes comidas, sin embargo, no veía que pudiese estar vinculado a una condición permanente, menos algo de este tipo.

Las cosas cambiaron a sus 18 años, cuando sufrió por primera vez de un shock anafiláctico, que condujo a dos semanas de reacciones, llevándola hasta el área de urgencias del hospital.

La Nación de Argentina consigna que llegar a un diagnóstico más preciso en torno a su situación llevó dos años, pero finalmente pudo ser medicada y Natasha ha podido hacer su vida siguiendo un protocolo que la resguarda. De la misma forma, la británica se mudó a vivir sola, aunque cuenta con un asistente personal cinco días a la semana y tecnología de asistencia, por lo que al presionar un botón de su reloj, las luces en la parte frontal de su casa cambiarán a un color rojo y se llamará a una ambulancia.

Pero la alergia de Natasha es aún más compleja que solo las emociones fuertes, su cuerpo es reacio a los sprays corporales, productos de limpieza y velas aromáticas, sumado a varios alimentos que, en sus propias palabras, han transformado comer en una suerte de ruleta rusa, pues un alimento con el que no tiene problemas un día podría ser el detonante de una reacción al siguiente.

Pese a todas estas dificultades, Coates ha aprendido a convivir, hasta cierto punto, con esta condición. Practica gimnasia artística, pero dice saber cuánto puede transpirar, tal como sabe en qué instancia calmarse cuando está riendo.

Pero incluso siendo capaz de haber encontrado maneras de seguir adelante con su día a día, esta joven británica no ha dudado en asegurar que sueña con encontrar la cura.

“Si pudiera chasquear los dedos y curarme, lo haría al instante. Mantenerme con vida es un trabajo de tiempo completo”, afirma Natasha Coates.

Más sobre Curiosidades

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios