Vietnamita de 92 años es la versión masculina de “Rapunzel”: Su cabello ya mide cinco metros

El hombre, quien vive en la región sur del delta del Mekong, tiene rastas debido a su creencia en una fe que obliga a dejar intactas ciertas partes del cuerpo.

Guía de: Curiosidades

En Vietnam, en la provincia de Tien Giang, un hombre de 92 años llamó la atención de los medios de comunicación por su edad y cabello de cinco metros de largo. El hombre, según consignó el medio “Calgary Sun”, dice que el crecimiento de su pelo, de por vida, es un llamado divino.

vietnam-longhair

Nguyen Van Chien, según relata sentado en el patio de su casa, en la provincia de Tien Giang, no se lo ha cortado durante casi 70 años por temas, según el mismo afirmó, de índole “divinos”.

El hombre, quien vive en la región sur del delta del Mekong, es el orgulloso propietario de rastas debido a su creencia en una fe que obliga a dejar intacto ciertas partes del cuerpo.

“Creo que si me corto el pelo moriré. No me atrevo a cambiar nada, ni siquiera a peinarlo”, dijo Chien a Reuters en su aldea, a unos 80 kilómetros (50 millas) al oeste de la ciudad de Ho Chi Minh.

vietnam-longhair

“Sólo lo cuido, lo cubro con una bufanda para mantenerlo seco, limpio y con buen aspecto”, advirtió.

Chien, que adora nueve poderes y siete dioses, cree que su vocación era dejarse crecer el cabello, que se ata debajo de un turbante naranja. Aquello, años atrás, le trajo problemas puesto que se le pidió que lo recortara cuando estaba en la escuela, sin embargo, se fue después del tercer grado y decidió no volver a cortarlo, peinarlo ni lavarlo nunca más.

“Recordé que mi cabello era negro, grueso y fuerte. Lo peiné, lo desenredé para que quedara suave. Pero cuando escuché el llamado del poder divino, supe inmediatamente que había sido elegido”, dijo.

Nguyen-Van-Chien

El quinto hijo de Chien, Luom, le ayuda a cuidar y armar su cabello para anclarlo en el turbante. Él también cree en la conexión entre el cabello y la mortalidad, después de haber visto morir a un hombre después de intentar volver a sujetar su cabello con una cuerda.

“Me toqué el pelo y de la noche a la mañana se puso muy duro. Se ha adherido a mi cabeza y se ha convertido en algo propio”, advirtió.

Chien sigue una fe casi obsoleta conocida como “Dua”, la religión del coco, que lleva el nombre de su fundador, quien afirmó que sobrevivió solo con cocos para conservar su vitalidad. Dua está prohibido en Vietnam y categorizado como una creencia falsa.

“Estas cosas parecen simples pero son sagradas”, dijo Luom, de 62 años.

Más sobre Curiosidades