Compra inteligente en Día de la Madre: maximice el dinero

Hacer una compra inteligente, identificando las reales ofertas de las que no lo son y utilizando los instrumentos de pago efectivamente convenientes, puede ser un desafío. Aquí va una ayuda.

El Día de la Madre es la segunda fecha más importante para el comercio en Chile. Después de la Navidad es la instancia donde más regalos se venden y la variedad de productos demandada es tan grande, que finalmente es una buena efeméride para el comercio en general.

Por lo mismo, hacer una compra inteligente, identificando las reales ofertas de las que no lo son y utilizando los instrumentos de pago efectivamente convenientes, puede ser un desafío considerando el bombardeo publicitario y ambiente de consumo que se respira en cada rincón de la ciudad.

Día de la Madre

Foto: Carla Pinilla

El Día de la Madre es la segunda fecha más importante para el comercio en Chile.

Lo cierto es que hay ofertas que efectivamente valen la pena, por lo que es conveniente estar atentos a ciertas recomendaciones:

Medio de pago: Es evidente que la mejor opción de pago siempre será el efectivo, pero si se considera utilizar el crédito, vale la pena buscar la tarjeta que ofrezca menos intereses y comisiones asociadas. En ocasiones se publicitan valores muy convenientes al pagar con la tarjeta de determinada casa comercial, si uno ya posee una deuda en ese lugar, podría ser ventajoso adquirir el producto de esta forma, ya que nos llevaremos la oferta y no tendremos que cancelar costos extra, puesto que ya los estamos cancelando por la compra previa.

Fecha de facturación: Si nuestro método de compra será el crédito, vale la pena tener clara la fecha de corte para la facturación en el banco o casa comercial. Esto es, si la fecha de facturación es el 20 de cada mes, todas las compras que hagamos desde el 21 en adelante serán cobradas durante el mes siguiente, vale decir unos 30 días después; si a esto sumamos la fecha límite para el pago que imponen las instituciones – que equivale a alrededor de 10 días, podemos tener cerca de 40 días de gracia antes de pagar el producto que adquirimos.

Promociones: Si bien las promociones casi en su totalidad esconden el propósito de amarrar al cliente por varios meses o capturar el pago de intereses y comisiones por un periodo de tiempo, existen algunas que en determinadas condiciones pueden resultar convenientes. Para identificarlas es preciso averiguar todas las características de la promoción, de tal manera de calcular cuánto será el monto final a pagar por el producto. Es importante conocer los plazos, las restricciones y exigir la información completa cuando nos hablan de stock o número de unidades limitado.

Compra online: Muchos de los productos que hoy adquirimos se transan a través de la web, no obstante el comercio online también posee reglas y su funcionamiento se incluye en la fiscalización de organismos como Sernac. Por ejemplo, si el producto una vez recibido no nos gustó, tenemos hasta 10 días de plazo para efectuar el retracto. Al igual que en el caso del uso de las garantías, es básico conservar la boleta que acredite nuestra compra.

Comparar precios: Resulta algo obvio hablar de cotizar, sin embargo no es una práctica común entre los consumidores. Comparar los precios de un mismo producto implica buscarlo en al menos 3 tiendas – hoy es posible vitrinear a través de Internet lo que favorece el ahorro en movilización – evaluando las formas de pago e incluso anotando esas diferencias. El proceso de compra puede resultar más largo pero de seguro nos permitirá pagar menos.

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