Las 5 claves para comprar un auto

Comprar un auto es una decisión importante, que involucra una importante inversión, por eso debe realizarse informadamente.

Comprar un auto es parte de la ambición de muchos y representa en gran parte de los casos un acto de endeudamiento más que un fruto del ahorro. Al respecto existen variadas alternativas en el mercado y asimismo muchas posibilidades de pago. ¿En qué fijarse para hacer una compra inteligente, libre de cobros abusivos e intereses exagerados? Eso es parte de lo que intentaremos dilucidar a través de importantes consejos para apoyar la compra de tu primer auto.

Qué auto vamos a comprar: Probablemente exista alguna diferencia entre lo que consideramos el auto de nuestros sueños y el que realmente es el vehículo que podemos comprar, y para llegar a esta decisión necesitamos considerar los gastos que el auto va a generar. Es importante comprender que un auto de uso particular en ningún caso es una inversión, siempre será un gasto, gasto que decidimos hacer porque nos proporcionará comodidad.

De este modo tenemos que considerar el valor del auto, su rendimiento de combustible, el valor de los repuestos, el valor del seguro para un vehículo de ese tipo y también el costo de su permiso de circulación, el que tendremos que pagar cada año y que fluctúa según modelo, marca y año.

Claves Compra de Auto

Foto: Agencias

Nuevo o usado: Como es lógico un auto usado resulta más asequible que uno nuevo, si lo que buscamos es la alternativa más económica. No obstante, es importante evaluar si las condiciones del auto en cuestión efectivamente ameritan ese precio y si estamos dispuestos a pagar ese valor. Al optar por uno usado existirán más posibilidades de negociar y lo importante es tratar de dilucidar qué tanto está dispuesto a bajar el dueño o la automotora. De todas formas siempre existirá la posibilidad de una rebaja, y no conviene aceptar el trato sin antes siquiera intentar conseguirla.

Forma de pago: Ciertamente la mejor forma de pago siempre será el efectivo, no obstante la mayoría debe optar por el crédito y lo importante es identificar qué institución ofrece el más conveniente. Hoy las tarjetas de crédito bancarias tienen atractivas soluciones para la compra de vehículos, permitiendo el pago en 24 o más cuotas manteniendo el valor contado, lo que constituye una de las mejores alternativas del mercado.

Si no podemos acceder a esa alternativa, habrá que considerar los créditos que ofrecen los bancos, los que probablemente serán más convenientes que los de otras instituciones financieras especializadas en el crédito automotriz, y que con frecuencia están en convenio con las automotoras. Aquí la clave es cotizar y evaluar finalmente cuánto terminaremos pagando por nuestro auto.

Ojo con las promociones: Es probable que la automotora nos ofrezca varios productos adicionales si elegimos como alternativa de pago el crédito de algunas de las financieras con las que tiene convenio. Estos beneficios pueden ser la patente gratis, la primera e incluso la segunda revisión gratis, alarma, sensor de retroceso o llantas de regalo, entre otras cosas. En estos casos vale la pena calcular el monto total de intereses a pagar por el crédito, versus el valor de los “regalos” que nos ofrecen, seguramente luego de este ejercicio las promociones ya no parecerán tan atractivas.

Elegir un seguro: Lo primero es determinar qué tipo de seguro tomaremos, con o sin deducible. Obviamente los que no tienen deducible son un poco más caros porque cubren todos los siniestros que sufra el auto, desde el más pequeño. No obstante, vale tener en cuenta un par de factores más, como la decisión de asegurarlo en la automotora – con la institución que ellos sugieren -  o asegurarlo con otra empresa que nosotros mismos busquemos. Ante eso lo mejor es cotizar y tener claridad sobre el valor promedio de los seguros para nuestro auto, que dependerá de la marca, modelo y año del vehículo.

Otra recomendación importante es la de contratar el servicio con la propia aseguradora, y no a través de empresas de retail, que si bien venden seguros, no son más que un intermediario entre el usuario y la institución que asegura, razón por la que la respuesta ante un siniestro suele ser más lenta y menos eficiente. Si bien ofrecen tarifas tentadoras, el servicio es de menor calidad.

Finalmente, la recomendación más importante tiene que ver con evaluar la decisión, considerar los gastos que significará un vehículo en nuestro presupuesto mensual, y aquellos que surgirán producto del paso del tiempo. Un auto siempre necesitará mantención, cambio de repuestos, etc.

Por otra parte, habrá que considerar el pago de estacionamiento, bencina y peajes entre otras cosas, y sin duda es necesario contemplar estos gastos en nuestra planificación financiera para saber si efectivamente estamos en condiciones de asumir la compra de un auto, o si es mejor esperar.

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