Inicio » Facts » Equipo

Diplomacia del nuevo Gobierno: ¿Qué se necesita para ser embajador?

Obtener un curso de formación en la Academia Diplomática, tener una certificación de idioma, y un título profesional, son parte de los requisitos.

El martes, la Asociación de Diplomáticos y Diplomáticas de Carrera (ADICA), criticó el nombramiento de embajadores que no pertenecieran al Servicio Externo, por parte del Presidente Gabriel Boric. Según señaló el comunicado de la entidad, “se evidencia la mantención de criterios de nombramiento por razones de amistad, cercanía política o debido a la derrota en candidaturas electorales”. Entre las designaciones se encuentra Paula Narváez, ex candidata presidencial del PS, quien será la representante del país en la ONU; y Bárbara Figueroa, ex presidenta de la CUT, y designada embajadora en Argentina.

Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, Chile mantiene relaciones diplomáticas con 171 Estados y cuenta con Embajadas Residentes en 65 países y Concurrentes en 68. Para poder llegar a dirigir una de ellas, se deben cumplir algunos requisitos de acuerdo a la Academia Diplomática Andrés Bello, tales como:

• Tomar un curso de formación exclusiva en la institución, sin poder desarrollar alguna actividad remunerada.
• Tener una certificación de nivel en el idioma inglés.
• Poseer un título profesional.

Sin embargo, la designación es de absoluta potestad del Presidente, por lo que como ha ocurrido en las últimas administraciones, alrededor de un 20% de los embajadores han sido nombrados por su carácter político o cercanía con el mandatario.

En la imagen, el edificio donde funciona la Academia Diplomática de Chile:

diplomaticos-1

En esa misma línea, ADICA señaló que “si bien constitucionalmente la conducción de la política exterior es tarea exclusiva del Presidente de la República, alertamos que la continuación de esta práctica desconoce que la ejecución de la política exterior de Chile recae en el Servicio Exterior, en virtud de las competencias desarrolladas a través de la carrera funcionaria, a la que se ingresa por concurso público y culmina en el grado de embajador(a) tras décadas de capacitación y adquisición de experiencia, tanto en Chile como en el extranjero”.

Para Samuel Fernández, ex embajador y analista internacional de la Universidad Central, “la representación es normalmente a cargo de las personas mas idóneas que pueden ser políticas y diplomáticas, pero depende del país y gobierno al cual se dirija. Además, de los objetivos que tenga el gobierno chileno”. No obstante, agrega que “ante los gravísimos problemas que hay en el mundo y que se presentan en los distintos países, hay mucha más garantía respecto del trabajo profesional (…) con mayor experiencia, práctica y conocimiento de los idiomas”.

Frente a las críticas del nombramiento de Bárbara Figueroa, el presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, defendió a la nueva embajadora: “Ella se lo merece, tiene todas las capacidades y va a contribuir a la relación entre Chile y Argentina”. Más tarde la diputada comunista, Karol Cariola, se sumó a los comentarios de del exdiputado.

Con respecto al impacto de las designaciones en la política exterior chilena, el ex embajador, Jorge Tarud, menciona que “algunos (embajadores) no tienen experiencia, por lo tanto, van a ir a aprender (…) y lo que estamos viviendo hoy en el mundo, es una situación de cambio generalizado, por lo que creo que Chile necesita embajadores y embajadoras con mucha experiencia”.

La Asociación de Diplomáticos y Diplomáticas de Carrera, también apuntó a las implicancias que tiene esta nominación en la política exterior, mencionando “que las personas que no pertenecen al Servicio Exterior impactan negativamente en el quehacer de las relaciones internacionales de Chile, limitando la capacidad del país para insertarse en la comunidad internacional, afectando desde las relaciones vecinales a la participación en los foros multilaterales”.
A raíz del anuncio, Tarud menciona que una buena medida sería que la Convención Constitucional proponga que los embajadores sean ratificados por el Senado: “Esto significa que el embajador tenga un respaldo institucional, (…) y se convierta en un filtro para que los presidentes propongan personas que van a ser aceptadas por el Senado, es decir, gente idónea y que tenga la experiencia diplomática”.

Más sobre Facts