Inicio » Facts » Equipo

Radiografía de los femicidios en Chile: Los datos disponibles y lo que muestran las cifras

Expertos advierten que, a pesar de los avances en la materia, “no podemos relajarnos”. Entérate de los detalles.

La Fiscalía Regional de Coquimbo formalizó a un hombre, detenido en Venezuela, por homicidio calificado y femicidio íntimo ocurridos entre 2019 y 2025. El primer hecho se remonta a 2019, cuando el sujeto agredió a una mujer en La Serena, quien posteriormente murió por asfixia. Sus restos fueron encontrados cerca del puente El Libertador en octubre de ese mismo año. La formalización se realizó en ausencia del acusado, y la fiscalía solicitará su extradición.

En abril de 2025, el mismo sujeto asesinó a otra mujer, con quien mantuvo una relación de pareja desde 2022 hasta enero de este año. Durante la investigación, la Fiscalía, en conjunto con la PDI, logró establecer la conexión entre ambos crímenes. El fiscal Nicolás Zolezzi explicó que “la conexión fue iniciada desde la presunta desgracia, pero también a partir del tráfico de llamadas y el hallazgo de los restos mortales de la segunda víctima”.

Por su parte, el fiscal regional (s) de Coquimbo, Eduardo Yáñez, señaló que existe un antecedente clave en el segundo caso y, aunque aún están “lejos de establecer el móvil del primer hecho (…), en el segundo caso estamos claramente cerca de identificar un móvil, y se trataría de violencia de género, lo cual está acreditado”.

Violencia de género en Chile

Damián Clarke, investigador del Instituto Milenio MIPP y académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, comenta que la tasa de femicidios (clasificados por el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género) se ha mantenido relativamente estable en los últimos cinco años, con cifras que fluctúan entre 42 y 44 casos anuales.

femicidios-1

Sin embargo, señala que la cantidad de femicidios frustrados ha ido en aumento, con una alza considerable y preocupante. Entre los principales factores de riesgo se identifican el consumo de alcohol y drogas, así como haber crecido en contextos de violencia —tanto en hombres como en mujeres—, lo que contribuye a la normalización de la violencia intrafamiliar (VIF). A esto se suman factores estructurales, como la forma en que se aborda públicamente la VIF y la persistente desigualdad de género”, precisa Clarke.

Valeria Cárcamo, representante nacional del Comité Central del Frente Amplio, comenta que cada uno de estos crímenes constituye una tragedia y una deuda del Estado con las mujeres. Aclara que “no podemos hablar de tranquilidad mientras sigan ocurriendo casos como el de La Serena”.

Cárcamo agrega que, a pesar de los avances importantes en la materia, “no podemos relajarnos. La violencia sigue existiendo, muchas veces silenciada, muchas veces invisibilizada”.

De acuerdo con el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, en lo que va de este año se han registrado 15 femicidios consumados, 98 femicidios frustrados y 14 femicidios tentados (intento de asesinato en que sobrevive la víctima). En años anteriores, las cifras han sido similares. Por ejemplo, en cuanto a femicidios consumados:

• 2021: 44 casos.
• 2022: 43 casos.
• 2023: 42 casos.
• 2024: 44 casos.

En el caso de los femicidios frustrados, la tendencia ha sido diferente:

• 2021: 163 casos.
• 2022: 180 casos.
• 2023: 259 casos.
• 2024: 319 casos.
• Lo que va de 2025: 98 casos.

Qué explican los expertos

Hugo Contreras, docente e investigador de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, señala que este fenómeno es multidimensional, por lo que los factores pueden ser personales, contextuales, sociales o territoriales del agresor y “esto se suma a los niveles de violencia y agresividad que se observan en la población”, advierte.

Para reducir estas cifras, Contreras sostiene que una estrategia clave es fomentar la denuncia, de modo que las autoridades puedan aplicar medidas cautelares y de protección para posibles víctimas de femicidio.

“Existe una relación entre la violencia contra la mujer y el femicidio, ya sea consumado o frustrado. Antes de llegar a ese punto, hay una alta probabilidad de que la víctima haya sufrido violencia. Existe una gran cifra negra en este fenómeno. Según la Encuesta Nacional de Violencia Contra las Mujeres, en 2024 solo el 17,6 % declaró haber denunciado el último episodio de violencia psicológica. En el caso de la violencia física, en 2020 solo un 25,6 % y en 2024 un 36,3 % declaró haber denunciado la última agresión”, agrega.

Por su parte, Cárcamo afirma que hechos recientes como el caso de La Serena recuerdan permanentemente que el problema sigue vigente. “Detrás de cada caso hay una historia que no puede repetirse”.

“¿Qué más podemos hacer? Primero, educación: necesitamos formar desde la infancia en igualdad, respeto y relaciones sanas. Segundo, aplicar las leyes con enfoque de género, y capacitar a todos los actores del sistema: desde policías hasta jueces y juezas. Y tercero, seguir apoyando a las víctimas con atención integral, protección efectiva y reparación. No basta con indignarse cuando ocurre un crimen. Yo creo firmemente que el cambio es posible, pero requiere voluntad política y convicción. Hay que actuar antes. Cada política que erradique el machismo estructural, cada mujer que logra salir del círculo de violencia, es un triunfo. Porque una vida salvada no es una cifra: es un acto de justicia y humanidad”, finaliza.

Más sobre Facts