De Bruce Lee a Whitney Houston: La fatal e implacable maldición de los artistas famosos

Artistas de celebridad mundial, como Marlon Brando, Roy Orbison y Ernest Hemingway, sufrieron impactantes desgracias personales, como muertes inexplicables, suicidios, adicciones y accidentes que afectaron a miembros de su propia familia.

Guía de: Fenómenos Paranormales

Dicen que el talento, dinero y fama, especialmente en el mundo artístico, bastan para alcanzar ese elusivo estado que algunos llaman felicidad. Sin embargo, no son pocos los casos de famosos artistas (actores, actrices, cantantes) que, a pesar de alcanzar la consagración mundial gracias a su desempeño en las artes escénicas o musicales, sufrieron un reguero de impactantes desgracias personales que, más que mala suerte, muchos equipararon a una verdadera maldición.

El caso más reciente de este estado de cosas fue el de la cantante norteamericana Whitney Houston. Después de tocar el cielo en 1985 con el disco que llevaba su nombre (con 30 millones de copias vendidas), ser número 1 en 32 países y vender posteriormente a lo largo de su carrera más de 170 millones de discos y convertirse en una de las artistas más galardonadas de todos los tiempos (seis premios Grammy, dos premios Emmy, 30 premios Bilboard Music y 22 American Music Awards, entre otros galardones), la artista, conocida como «the voice» («La voz») debido a su calidad vocal, parecía que tenía el mundo a sus pies. Se casó en 1992 con el rapero Bobby Brown y, al año siguente, daría a luz a su hija, una niña llamada Bobbi Kristina.

cantantes-1

Todo parecía felicidad en la vida de la cantante hasta que entró progresivamente en una turbulenta etapa, relacionada con supuestos maltratos por parte de su marido y las drogas. La artista, consultada por la prensa, reconoció que consumía no sólo cocaína, crack y marihuana, sino que también probaba todo tipo de sustancias ilícitas. Así las cosas, sus seres queridos y admiradores temían un desenlace fatal. En febrero de 2012, cuando sólo tenía 48 años, la cantante fue encontrada sin vida en una bañera de un hotel de Beverly Hills. La autopsia determinó que la causa del deceso había sido un ahogamiento accidental, al que se unieron otros factores como una enfermedad cardíaca y el consumo indiscriminado de cocaína (en su cuerpo se encontraron también restos de cannabis, xanax, benadryl y flexiril).

Casi 3 años más tarde, en febrero del 2015, en una escena que recordaba su propia muerte, su hija Bobbi Kristina Brown fue encontrada boca abajo e inconsciente en su bañera. Después de quedar en estado de coma y sufrir daños cerebrales irreversibles, la muchacha fallecería seis meses más tarde. Al Bowman, chofer de Whitney Houston, relataría a la prensa que antes del nacimiento de su hija en marzo de 1993, la cantante ya estaba enganchada al crack, y su hija, al crecer, continuamente contemplaba el espectáculo de ver a su madre drogada, mientras ella le decía que eran cosas de adultos. “Bobbi siempre quiso ser igual que su madre y ahora parece que le ha seguido los pasos. Es una verdadera tragedia. Esta joven creció en un mundo en el que ningún niño debería vivir”, explicó el trabajador, recordando una frase para el bronce que dejó la propia Whitney Houston antes de morir. “Me gusta pensar que no soy una adicta, si no que tengo malos hábitos”.

El cantante y activista irlandés Bob Geldof, protagonista de la película “Pink Floyd The Wall”, también sufrió los embates de la desgracia. En el año 2000 su esposa, la presentadora británica Paula Yates, apareció muerta en su casa, supuestamente por una sobredosis de heroína. 14 años después, Peaches, la hija del matrimonio, apareció muerta en su casa de Inglaterra debido a las mismas causas. La prensa informó que la policía la encontró con su hijo de 11 meses en sus brazos. Curiosamente, un día antes del suceso, Peaches había subido a Instagram una foto de ella y su hijo que causó un gran revuelo en las redes sociales por la supuesta aparición en la imagen de la mano de un presunto fantasma.

La vida del cantante estadounidense Roy Orbison también se vio convulsionada por duras tragedias. Internacionalmente reconocido en los años 60’ por sus baladas sobre amores perdidos (como “Crying” y “Only the lonely”), por sus creativas melodías, su privilegiado rango vocal de tres octavas y sus características gafas oscuras, fue uno de los pocos artistas americanos que mantuvo su éxito al producirse la British Invasion (con grupos como The Beatles y The Rolling Stones) en Estados Unidos en 1964. Su sencillo “Pretty woman”, de hecho, rompió la hegemonía de los Beatles en el top 10, alcanzando el número 1 en América. Pero, pese al éxito obtenido, Orbison tuvo que hacer frente a cruentos hechos en su vida personal. Su primera mujer, Claudette, falleció en un accidente de moto el 6 de junio de 1966. Y en septiembre de 1968 su casa familiar en Tennessee fue arrasada por un incendio mientras el cantante estaba de gira en Inglaterra. Dos de sus tres pequeños hijos murieron como consecuencia del fuego. Luego de un oscuro y largo período de declive artístico, a fines de los años 80’, por invitación de Jeff Lynne, líder de Electric Light Orchestra, Orbison se integró el supergrupo “The Travelling Wilburys” (junto a Tom Petty, Bob Dylan y George Harrison), que lanzaría un disco que fue un rotundo éxito de ventas. El mismo Lynne le produciría “Mistery Girl”, el último disco que lo traería de vuelta en gloria y majestad a la popularidad y que contenía el single “You’ve got it”, que fue Top 10 en Estados Unidos y número 1 en varios países de Europa. Pero, cuando parecía que Orbison comenzaba por fin a vivir una nueva etapa de dicha y éxito, falleció sorpresivamente de un ataque al corazón en diciembre de 1988. Tenía 52 años.

cantantes-2

La maldición de la familia Lee

El inmortal Bruce Lee, el actor que revolucionó con sus películas para siempre el concepto de las artes marciales y el kung-fu, creando un estilo propio al incorporar esquemas de lucha grecorromana y boxeo, inauguró una de las maldiciones más conocidas del Séptimo Arte. Convertido muy joven en una estrella internacional, en 1973 murió en un hotel de Hong Kong en extrañas circunstancias. Tras padecer un fuerte y agobiante dolor de cabeza y tomar un analgésico que una amiga que lo acompañaba le proporcionó, Lee se sumió en una profunda inconsciencia de la cual ya no volvería, entrando en estado de coma. Fue llevado a un hospital, en el que ingresó ya fallecido. Su hijo, Brandon Lee, que tenía en ese momento ocho años, posteriormente también se haría actor y empezaría a cosechar cierta fama cinematográfica. Sin embargo, el 31 de marzo de 1993, mientras rodaba una secuencia de la película “El Cuervo”, falleció tras recibir un disparo. Brandon debería haber recibido un disparo con una bala de fogueo, pero de la pistola del calibre 44, por causas hasta hoy ignotas, salió una bala real que acabó con su vida. A pesar de que esta tragedia fue calificada como “un accidente”, algunos especularon que todo estaba relacionado con una supuesta maldición que también acabó con la vida de su padre (se cuenta que Brandon supuestamente creía en dicha maldición y temía que se hiciese real). Esta fue llamada la “maldición del dragón”, que supuestamente una familia rival habría lanzado contra los Lee. Se cuenta, de hecho, que el mismo Bruce Lee habría tenido una premonición que le anunció que viviría la mitad del tiempo que su padre, quien había muerto a los 64 años. Y Bruce Lee, como se sabe, murió a los 32 años.

La maldición de los Hemingway

La maldición de la familia Hemingway, en cambio, se encadena con una funesta cadena de suicidios. El escritor norteamericano Ernest Hemingway, premio Nobel de literatura y famoso por escribir obras como “El viejo y el mar”, “París era una fiesta” y “Por quien doblan las campanas”, en julio de 1961, afectado por supuestas dolencias físicas y mentales, se mató usando su escopeta favorita. Úrsula y Leicester Hemingway, dos hermanos del escritor, además de otros dos parientes directos, también se suicidarían en los años venideros. Margaux Hemingway, nieta del escritor y famosa modelo y actriz estadounidense, sería la última miembro de la familia en quitarse la vida. Se suicidó en su apartamento de California el 1 de julio de 1996, un día antes del aniversario del suicidio de su abuelo, por una sobredosis de fenobarbital. Tenía 42 años. “Nos convertimos en la otra familia estadounidense, además de los Kennedy, que tenía esta maldición horrible”, dijo posteriormente Mariel Hemingway, hermana menor de Margaux, quien precisó que “la maldición de los Hemingway es la enfermedad mental”.

cantantes-4

La tragedia familiar de Marlon Brando

Las desgracias que rodearon la vida familiar del famoso actor Marlon Brando también dieron que hablar. En mayo de 1990 Christian Brando, uno de los hijos del actor, asesinó de un disparo a Dag Drollet, novio de su media hermana, Cheyenne Brando, siendo condenado a 10 años de prisión. Después de la muerte de su novio, Cheyenne, quien se encontraba embarazada, entró en una profunda depresión de la cual nunca pudo recuperarse. Por ello, su padre la envió a un hospital siquiátrico en París. Tenía 20 años, siete meses de embarazo, serios problemas con las drogas y varios diagnósticos siquiátricos que hablaban de “agresión e inestabilidad y vacilante contacto con la realidad”. Luego de dos intentos de suicidio, Cheyenne huyó a Tahití, pero en lugar de hallar refugio en la casa de su madre, se encontró con que la familia de su novio la había acusado de complicidad en el crimen. Un mes después de la muerte de Drollet, Cheyenne dio a luz a un varón, a quien llamó Tuki.

En 1993, en una extensa entrevista que concedió a la revista francesa “Paris Match”, Cheyenne dijo que Marlon Brando la había internado en “un asilo de locos” para evitar que compareciera en el juicio, acusándolo también de ser el autor intelectual del asesinato de Drollet. Según Cheyenne, su medio hermano Christian era incapaz de hacer algo sin que su padre lo ordenara. En esa entrevista Cheyenne retrató a su padre como una fiel copia del personaje de la película “El Padrino”. “Es el fiel retrato de Don Corleone” afirmó, “Ha manipulado nuestras vidas a su antojo. Y yo siempre he sido su víctima”. En abril de 1995, la joven de 25 años finalmente se ahorcaría en su dormitorio de la casa en la costa oeste de Tahití. Después de oír la noticia, Marlon Brando, de 71 años, emocionalmente derrumbado, tuvo que ser internado en un hospital de Santa Mónica, California. Christian Brando, después de purgar en la cárcel cinco años de su pena, fallecería el 2008 luego de sufrir una neumonía fulminante. Tenía 49 años.

Más sobre Fenómenos Paranormales

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X