La infidelidad del General Patton que terminó en una misteriosa maldición y una trágica muerte
Guía de: Fenómenos Paranormales
- Héctor Fuentes
- Ver biografía
- |
-
Ver más de fenomenos-paranormales
Del General George S. Patton, uno de los militares más destacados de la Segunda Guerra Mundial, se conocen varias cosas, partiendo del hecho de que fue un gran estratega que creía en las ofensivas enérgicas e imprevistas y un férreo militar que sabía motivar a sus hombres para que pelearan hasta alcanzar la victoria definitiva. También se sabe sobradamente que creía en la reencarnación y que él mismo pensaba que durante sus vidas pasadas había sido un legionario romano que había combatido en África y las Galias y un oficial napoleónico que sirvió a las órdenes del mariscal francés Ney.

Dentro de la agitada vida del General Patton, quien fallecería el 21 de diciembre de 1945 tras sufrir una fractura en el cuello en un accidente de automóvil en Alemania, uno de los hechos más extraños y menos conocidos tuvo relación con una supuesta maldición que tuvo como protagonistas a la esposa y a la amante del célebre militar.
Según relató Carlo D’Este, biógrafo del famoso General, George Patton y su esposa Beatrice Ayer, quienes se habían casado en 1915, tuvieron un largo y estable matrimonio con un mínimo de dificultades conyugales, excepto por un grave desliz amoroso que el militar sostuvo en Hawaii en 1936 con una joven de 21 años llamada Jean Gordon, quien era hija de la media hermana de Beatrice.
Según el biógrafo, esta infidelidad casi destruyó el matrimonio de los Patton, dejando a Beatrice destrozada y despechada y al General abrumado por el remordimiento y el complejo de culpa. Sin embargo, durante los siguientes años, el matrimonio de a poco recuperaría la armonía, mientras que el mismo George Patton pasaba a convertirse en una mítica, aunque controversial figura militar en la derrota de la Alemania Nazi, que se produciría a fines de abril de 1945, el mismo año en que su ex amante Jean Gordon reaparecería en Europa, hecho que alarmó de sobremanera a Beatrice Patton.
Poco después de la muerte del General George S. Patton y de que Beatrice enterrara a su marido, en vísperas de la Navidad de 1945, la viuda, por medio de su hermano Fred Ayer, convocó a Jean Gordon a su habitación en un hotel en Boston. El biógrafo Carlo D’Este relata que cuando Beatrice Patton apareció en la habitación (Jean y Fred ya estaban allí, aunque no sabían el motivo de la reunión), ella se quitó solemnemente el sombrero y el abrigo, miró con expresión torva a Jean Gordon y le apuntó directamente con un dedo, pronunciando una temida maldición que había aprendido de los indígenas de Hawaii unos años antes: “Que el Gran Gusano te roa las entrañas…Y que tus huesos se pudran poco a poco”.
Jean Gordon, tras escuchar las terribles palabras de la viuda de Patton, palideció, mientras Fred Ayer salía corriendo de la habitación. Hoy todavía no se sabe qué otra cosa se dijeron las dos mujeres antes de que terminara la reunión, pero, increíblemente, unos pocos días más tarde -el 8 de enero de 1946- Jean Gordon, quien por entonces tenía 31 años, fue encontrada muerta en el piso de la cocina de un departamento de un amigo en la ciudad de Nueva York. El informe policial describió que había gas saliendo del horno, por lo que se determinó que se habría suicidado. Según algunos testigos, habían varias fotografías del General Patton esparcidas alrededor de su cadáver.
Más sobre Fenómenos Paranormales
-
¿Cómo hay que tratar a la mujer, según la Biblia? Esto dice el libro sagrado del cristianismo
En el Nuevo Testamento, Jesús rompió drásticamente con los prejuicios culturales de su época, llamando a tratar a las mujeres con dignidad y respeto.
-
Ayrton Senna: Su recuerdo del día en que aseguró ver y sentir a Dios en pleno GP de Fórmula 1
"Cuando, en el circuito de Suzuka, abordaba una curva de 180 grados , vi su imagen, grande, allí, suspendida, elevándose hacia el cielo", recordaría el piloto brasileño.
-
Dios: Los 3 pactos que hizo contigo antes que nacieras
Los tres pactos o propósitos espirituales que Dios establece con la persona antes de nacer se centran en la identidad, el llamado y el destino.
-
La aterradora leyenda de Claudio Matte Pérez y la Hacienda de Ibacache
Relatos antiguos de esta comuna rural aseguran que este destacado educador chileno tenía tratos diarios con el maligno.



