Chile ya le ha ganado a Alemania: Barrabases fue el protagonista de esos gloriosos triunfos

En el famoso cómic, el equipo de Villa Feliz venció en tres ocasiones a los germanos. ¿Quién dice que eso no se pueda hacer realidad este domingo?

Guía de: Fútbol Total

Los recientes triunfos de la Selección Chilena sobre equipos considerados poderosos -como la Argentina de Messi o Portugal con Cristiano Ronaldo-  hasta hace una década -sobre todo, para los mayores de 40- sólo se habían vivido a través de ilusiones o en las páginas del legendario equipo de Barrabases. Es más, entre los muchos rivales que ha enfrentado el representativo de Villa Feliz se cuenta, ni más ni menos, que a la Selección Alemana.

En tres ocasiones, Pirulete y compañía han vencido a los teutones lo que puede servir de sinopsis para lo que suceda este domingo en San Petersburgo, en la definición por la Copa de las Confederaciones.

La arenga de Mister Pipa en la previa produjo el efecto esperado entre sus dirigidos, en la semifinal de Suecia.

La arenga de Mister Pipa en la previa produjo el efecto esperado entre sus dirigidos, en la semifinal del Mundial Suecia.

La primera fue en julio de 1958, cuando ambos cuadros se toparon en las semifinales del Mundial de Suecia. Tras una emotiva arenga de Mister Pipa -a lo Claudio Bravo- Chile, cuyo equipo base era obviamente Barrabases, protagonizó un espectacular primer tiempo estableciendo un claro 3-0 gracias a las anotaciones de Copete, Pelucón y Pirulete, quien en aquel certamen no jugó como delantero, sino que como volante central.

Sin embargo, en el complemento los germanos apretaron el marcador quedando 3-2. El primer descuento fue viciado, porque cargaron al portero Sam en el área chica. Lamentablemente, en ese Mundial no se utilizaba el VAR que podría haber anulado ese gol… si es que el árbitro hubiera tenido la valentía de solicitarlo y no ser como el iraní Alireza Faghani en el pleito ante los portugueses, cuando arrugó tras la falta de José Fonte sobre el Gato Silva. Pero ése es otro cuento.

Pelucón, revelación de la Roja en las canchas suecas, anotó el 2-0 parcial.

Pelucón, revelación de la Roja en las canchas suecas, anotó el 2-0 parcial.

El caso es que los chilenos reaccionaron a tiempo y anotaron dos goles más -Pelao y Torito- inscribiendo un 5-2 que estremeció a todo el país, que seguía las alternativas por radio a través de los relatos de Pancho Matraca -el Claudio Palma de esa época-, y que permitió a la Roja disputar la final con Brasil.

Cambio de arquero. Dos décadas después, en enero de 1979 se anotó el segundo encuentro ante los europeos. Se trató de un amistoso disputado en Villa Feliz, en el que Barrabases no estuvo exento de problemas. Sucede que el portero Sam había sido despedido porque se le habían subido los humos a la cabeza –reclamó que no se valoraba su desempeño en cada partido- motivando una pelea con Pirulete quien lo noqueó con un certero golpe de puño. De hecho, esta acción del capitán no fue aprobada por Mister Pipa, al considerar que el talentoso jugador había hecho justicia por sus manos. Por eso, Pirulete fue sancionado mandándolo a la banca.

Pues bien, con ese escenario ingresó en la portería Patas de Palillo, mientras que como centrodelantero alineó Palmatoria. Con esas novedades, el 4-0 con que terminó el primer tiempo, a favor de Alemania, no debió extrañar a propios y contrarios.

El ingreso de Pirulete fue clave en la remontada protagonizada en enero de 1979.

El ingreso de Pirulete fue clave en la remontada protagonizada en enero de 1979.

Ante ese marcador, Mister Pipa sacó a Patas de Palillo mandando bajo los tres palos a un tal Juanito Travuelta, quien había sido contratado para ocupar el lugar que había dejado Sam. Lamentablemente, reiniciado el cotejo los teutones anotaron el 5-0. Para peor, en la jugada siguiente, un delantero rival le dio un patadón a Travuelta… quien resultó ser Sam, ya que con ese foul se le soltó la peluca que llevaba. Tras pedir pedirle perdón al cuerpo técnico y, además, enviar a Pirulete en reemplazo de Palmatoria el trámite se equilibró y, en una versión setentera del lo damos vuelta, Barrabases se puso arriba en el marcador con un contundente 6-5 -marcaron Guatón en dos ocasiones, Pirulete, Torito, Chico y Pelao-.

La coronación de todo llegó cuando Sam, en el filo del partido, contuvo un lanzamiento penal permitiendo el histórico triunfo para el equipo chileno. En la acción, el portero se lanzó hacia la derecha… a lo Claudio Bravo, también.

Treinta y ocho años antes de la notable faena de Claudio Bravo ante Portugal en los penales, Sam hizo lo propio ante los alemanes.

Treinta y ocho años antes de la notable faena de Claudio Bravo ante Portugal en los penales, Sam hizo lo propio ante los alemanes.

Final mundialista. El último choque se registró en la final del Mundial de Estados Unidos 94. Barrabases asistió al certamen invitado por la FIFA, ante la renuncia de un representativo africano. Pues bien, los chilenos se tomaron muy en serio su participación y llegaron a la instancia suprema. Aquel partido fue marcadamente táctico, donde el estratego europeo Herr Pujen envió doble marca personal sobre Pirulete. El astro, apelando a su experiencia, se llevó a sus dos marcadores hacia los rincones de la cancha que posibilitaron espacios para sus compañeros. De esta manera, construyeron el 5-2 que permitió que la Copa del Mundo llegara a las vitrinas barrabasinas.

Todo eso sucedió en las páginas de un cómic. ¿Quién dice qué eso no se pueda hacer realidad este domingo?

La alineación alemana en la final del Mundial de Estados Unidos.

La alineación alemana en la final del Mundial de Estados Unidos.

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