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Las polémicas que mantienen vivo el clásico para la U

El partido del fin de semana contra Colo Colo dejó varias historias amargas para la hinchada azul, que recordará por mucho tiempo al árbitro Puga y la prensa.

Guía de: La U

Inmediatamente concluido el Clásico en Macul y el sufrido, pero valioso, empate de la U frente al clásico rival, aparecieron las críticas que esperan agazapadas el menor traspié azul. Definitivamente no fue valorado por la crítica deportiva haber remontado un partido clásico en desventaja como visitante con dos jugadores menos que el rival.

Para todos los que alguna vez hemos pisado una cancha de fútbol –inclusive jugando en competencias amateurs- es un hecho claro que mantener un resultado o remontar una desventaja con dos jugadores menos es algo tremendamente difícil y aún más meritorio si se hace por más de una hora de juego. La excepción la constituye nuestra prensa que ha remarcado otros aspectos, los más obvios evidentemente.

Clásico U

Foto: José Alvújar

Esta imagen es un fiel reflejo de la tensión y las polémicas que se vivieron en el clásico.

Una página más de la larga saga de desinformación deportiva del medio chileno, recordemos que absolutamente nadie dijo lo horriblemente mal que jugó la selección chilena cuando llegó al sótano de Sudamérica, a pesar de que los centrales se saltaban el medio y seguían tirando pelotazos para Salas y Zamorano, cuando ya no estaban. Triste, rellenaron con la calculadora hasta que ésta los botó, la U tiene que bailar a Flamengo en Río para que se le reconozcan sus méritos futbolísticos.

El juego de la U el domingo pasado hay que tomarlo con pinzas y analizar lo que fue once contra once –con el triunfo parcial de la U- y lo que ocurrió después con las expulsiones de Aránguiz y Osvaldo González. En igualdad de fuerzas la U fue superior, después el gatillo fácil de Puga para sancionar con su autoritarismo exagerado desequilibra un clásico e incide en los resultados.

Castillo debería haber partido primero, cuando le partió el labio a Osvaldo González, quién si recibió tarjeta amarilla; Jerez debió haber visto la roja directa al foulear a Eduardo Vargas; Medel fue en tackle deslizante frente a Aránguiz, pero teatralizó la acción de Charles al punto que siguió jugando sin problemas, y suma y sigue.

Ahora se la están tomando con el mejor arquero de Chile, no les basta con tenerlo fuera de la selección, en circunstancias que el que pierde es Chile por jugar con un portero hoy de menor rendimiento, castigar la insolencia de expresar que “irían a pasarle por encima a Colo Colo”, responder ironizado ante las preguntas de la prensa frente a los recados del arquero rival que si atajara como habla… y el caso Garcés, como si el defenestrado ex UC ya estuviera en el plantel de la U.

Digámoslo claramente: a los jugadores de Colo Colo no se los puede tocar ni con el pétalo de una flor, como si fuesen los seres más equilibrados del planeta y no se alteraran hasta el límite en los pasillos después del partido.

Ahora se viene el partido contra Arsenal, en el Julio Humberto Grondona de Sarandí, un estadio pequeño similar a la cancha de Defensor, donde ejerce su localía el equipo que fundaron los hermanos Grondona y que desde hace décadas es su laboratorio de pruebas. Fueron Campeones en este torneo subcontinental el 2007, luego de eliminar a San Lorenzo, Goiás, Chivas de Guadalajara, River Plate y América de México.

Arsenal, que fue campeón bajo la dirección técnica del mismo Gustavo Alfaro, con puntos fuertes en su formación como Cuenca, Matellán, Andrizzi y Calderón, formó un equipo rendidor que sin grandes presiones en el torneo local pudo privilegiar la Sudamericana como ahora lo hace.

En un zigzagueante Apertura 2011-2012 argentino perdió de local sus cuatro primeros partidos, rescatando cinco empates de visita y comenzando a ganar hace poco de local frente Unión y San Lorenzo y derrotando en Sarandí a Estudiantes de la Plata y Olimpia de Paraguay por la Sudamericana.

Justo a tiempo ha entrado en rendimiento el equipo de Alfaro, donde destacan el portero Campestrini, los zagueros Burdisso –hermano de Nicolás-, el ex River Danilo Gerlo; los experimentados volantes Esmerado y Adrían González y arriba el grandote Óbolo y Leguizamón.

El equipo rioplatense espera a la U con esa peligrosa sed de gloria, la U tendrá un rival de corte similar al fútbol físico del Fénix uruguayo que buscará por arriba abriendo la cancha y atacando con espacios y sin regalarse en el fondo.

Confiemos que reaparezca el brillante fútbol azul.

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