Inicio » La UC » Equipo

Despido de Mario Lepe: Peores caídas y cómo dilapidó su capital

¿Cómo entender el despido de Mario Lepe de la UC? Se comió el capital, se comió los ahorros y aún así siguió dilapidando como en plan de “aquí no ha pasado nada”.

Errores dentro y fuera de la cancha marcaron la salida de una figura que por historia y vinculación con el club generaba altas expectativas al asumir la banca. Lamentablemente para él, para el club y para los hinchas lo sentimental no fue suficiente para suplir la falta de respuestas profesionales que vimos en su mandato.

Los números son fríos y es tal vez la mejor, o la menos dolorosa, manera de evaluar a un profesional que se hizo un nombre (y se ganó el cariño) como jugador, pero que, en su faceta de técnico cosechó mas rechazo que aprobación.

Mario Lepe

Foto: David Velásquez

Lepe tuvo un triste paso como DT cruzado.

Dirigió 57 partidos de los que ganó  27, empató 16 y perdió 14 (56,73%) cifras que no serán demoledoras, pero tampoco mejores que las de su antecesor. Ni en los números ni en lo “vistoso” fue mejor, eso es definitivo.

El problema, o lo que más daño le (se) hizo no estuvo tanto en lo que dejó mostrar en la cancha, sino más bien en su “perfomance” frente a los micrófonos o el hincha en general. La forma de enfrentar a los medios y darle respuestas a la gente es hoy (sino siempre)  indudablemente una parte relevante de la evaluación y ahí, Lepe, repitió de curso sin ninguna apelación.

No se trata de esperar que el técnico se las sepa todas, pero sí al menos que se sepa alguna, o más que el común del curso por lo menos. Armado de una actitud que para muchos pareció soberbia y claramente tozuda la defensa a todo evento de su trabajo no fue buena, no era convincente, no tenía fondo, no salió nunca de la imagen de alguien que sepa lo que está diciendo y/o haciendo. En definitiva costó “comprarle” a Lepe su discurso. No convenció en la cancha y terminó de matarse en la sala de prensa.

Lepe se comió los ahorros

¿Descubriremos hoy día que en el fútbol mandan los resultados? No, y -sobre todo por eso- si vas a ir contra la corriente asegúrate de tenerlos de tu lado. ¿Te metieron tres, te dejaron afuera y quedaste como último del grupo y tu mejor análisis es que a ratos jugamos bien?. En ese escenario no puede sorprender la decisión de Cruzados.

Abusó Mario Lepe, a juicio de quién escribe, de un capital acumulado en otra actividad. Su piso  no lo consiguió como técnico y, sin embargo, se le respetó por conducta anterior. Se comió el capital, se comió los ahorros y aún así siguió dilapidando como en plan de “aquí no ha pasado  nada”. Finalmente las archi repetidas declaraciones de “hicimos ver mal al rival”, “a ratos jugamos bien” o las culpabilidades asignadas a la prensa u otros factores sí le pasaron la cuenta independiente del nombre que iba en la factura.

Fue el propio Lepe (de quienes eligió como escuderos mejor ni hablar) quien forzó un despido que no parece como sorpresa, sino más bien como un deber.

El principal responsable del despido de Mario Lepe no es otro que el propio técnico y, si en algo mostró verdadera capacidad en esa faceta fue en el tiempo record que logró saturar.

Más sobre La UC

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X