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Helaine de Grange y el fútbol femenino de la UC: Estamos en un proceso de transformación importante

La histórica jugadora cruzada habló con Guioteca de la próxima temporada y los cambios en el club.

Helaine de Grange es una de las jugadores históricas del actual plantel del fútbol femenino de Universidad Católica. A sus 38 años, además, es la más experimentada del grupo.

Llegó al club en 2009 y ha vivido de todo, incluyendo los recientes cambios que buscan acercar a la rama al profesionalismo que tienen otras instituciones.

Helen Javi

Helaine de Grange (izquierda) y Javiera Moreno (derecha): las líderes del plantel adulto femenino de la UC.

En conversación con Guioteca, analizó la temporada que viene, el presente del club y su paso personal por la institución, incluyendo su salida años atrás.

¿Cómo recuerdas tu primer paso por el club?

“Fue una experiencia interesante, enriquecedora en muchos aspectos y sobre todo porque conformamos un equipo de categoría adulta con tremendas amigas y jugadoras en esa época (hace 11 años atrás). Era desafiante también porque sentíamos la importancia de llevar puesta la camiseta cruzada y, al igual que hoy, habían equipos tremendamente competitivos y de alto nivel”.

¿Qué diferencias notas entre esos años y hoy en día?

“En relación al fútbol como disciplina, sin duda hoy está más formalizado, con instituciones y clubes más interiorizados en esta materia. Hoy la Conmebol tiene determinadas exigencias que deben cumplirse mientras que hace 11 años atrás era mucho más amateur. Pese a que hoy no está del todo profesionalizado, ya vemos clubes que están haciendo un trabajo muy serio, con miras al corto, mediano y largo plazo”.

“En cuanto al club, han habido cambios técnicos y poco a poco se van observando los cambios estructurales (que requieren de más tiempo y son procesos más adaptativos): un cuerpo técnico diferente, ciertas condiciones importantes para desempeñarnos como jugadoras como camarín propio, kinesiólogo, y también jugadoras que presentan la indumentaria nueva junto al plantel profesional masculino. El cambio llegó para instalarse porque era imposible mantenerse de la misma forma, pero está claro que aún nos falta mucho”.

¿Qué tan distintos son Ronnie Radonich y Claudio López como entrenadores?

“Partiendo del hecho que son dos personas diferentes, con historias, experiencias y trayectorias distintas, cada uno presenta estilos particulares, enfoques y formas de ver el fútbol que naturalmente impactan distinto. Ambos han contribuido de una cierta manera y ambos tienen una larga historia de relación con el club. Claudio desde la escuela de fútbol femenino habiendo tomado las riendas de la formación de la sub 17 y la adulta. Ronnie por su lado fue jugador del club, luego trabajó para el fútbol formativo y hoy toma el fútbol femenino UC como parte de su trayectoria formando y dirigiendo equipos femeninos (entrenó a las selecciones sub 17 y la adulta). Yo siento que Ronnie ha llegado también como parte de este cambio cultural para traer su experiencia al servicio de un propósito más grande”.

¿Por qué te alejaste del fútbol en un determinado momento?

“En 2011 cuando me retiré, lo hice porque vivía sola, mi familia vive en Francia hace más de 20 años y ya no podía sostenerme económicamente sin trabajar full-time. Había decidido dedicarme seriamente a vivir un proceso con la selección nacional y renunciando a un trabajo remunerado corporativo. El problema fue al cabo de unos años en que ya no tenía cómo auto solventarme y decidí que era momento de dejar el fútbol, volver al trabajo y tener una vida más “adulta”. Era difícil, en ese tiempo, ser deportista profesional en Chile”.

Campaña Social UC

De Grainge (centro) ha participado en distintas campañas sociales del club.

¿Cómo tomaste la decisión de dejar el club?

“Poniendo en la balanza los pros y contras. Primero dejé el club y luego la selección. ¿Sabes? Cuando el miedo y la sensación de escasez están muy presentes en la vida, tendemos a dejar los sueños a un lado, las cosas placenteras e incluso aquellas que nos hacen sentir más vivos. A veces tu alma gana esa batalla, otras veces no, y yo perdí esa batalla interna. Eso fue lo que me ocurrió hace 10 años”.

¿Cómo se dio tu vuelta después de tantos años?

“Soy independiente, tengo un trabajo que me permite manejar mis tiempos. Siempre me quedé con una sensación de vacío al haberme retirado y muchas veces me arrepentí, pero si algo he aprendido es que todo tiene un sentido y una razón y aunque en el momento no lo vemos, el tiempo se encarga de mostrarnos ese sentido”.

“En 2017 intenté regresar pero fue un acto fallido, sentí que algo no estaba del todo completo y reculé. Pero el 2018 me enteré que Ronnie estaba a cargo del fútbol femenino en el club y eso fue un detonante instantáneo para querer volver. No lo pensé 2 veces, simplemente sentí certeza y seguí mi impulso. En junio de 2018 había muerto además un hermano y sentía que volver al fútbol me daría un espacio de contención, enraízamiento, pertenencia y tribu. Desde ese momento que sigo siendo parte hasta ahora”.

¿Cómo proyectas la temporada que se viene?

“En un sentido futbolístico y para nuestro equipo, espero y quiero que sea una mejor temporada peleando ojalá entre las 6 o 5 primeras posiciones. No es tarea fácil y nos requerirá de un alto compromiso, atención, disciplina y generosidad, conceptos que son importantes y deben ser pulidos en cada una de nosotras como jugadoras y personas, del cuerpo técnico y del club. En lo personal, mi foco está en dar todo lo que pueda dar a mis casi 38 años, responder a lo que el cuerpo técnico y mis compañeras requieran de mí para esta etapa y seguir trabajando con humildad para mejorar y reforzar los aspectos débiles de mi juego”.

“En cuanto al club, sigo pensando que estamos en un proceso de transformación importante y ahora que ya comenzó, no hay vuelta atrás. Tengo confianza en que los pasos que se vayan dando apuntarán a la realización de un trabajo integrado, robusto y con miras a honrar y encarnar el espíritu de uno de los más grandes equipos y clubes de Chile en el fútbol profesional. No veo por qué tendría que ser distinto para el fútbol femenino: buscar y perseguir el más alto nivel y objetivo: ser campeonas. No están las condiciones aún pero esto se construye de a poco”.

¿Qué te parece la actualidad de la UC en el fútbol femenino en comparación a otros clubes?

“Creo que tenemos muchas condiciones que varios clubes carecen y son indispensables: cancha, camarín, cuerpo médico, atención kinésica para el tratamiento de lesiones, etc. Logramos conseguir la certificación FIFA y eso ya es un reconocimiento importante. Donde siento que vamos más atrás es en la perspectiva cultural, en la declaración formal y pública de cara al fútbol femenino y en la construcción consciente de un nuevo paradigma más inclusivo con un enfoque claro de crecimiento y desarrollo de nuestra rama deportiva que sea conocido y compartido por todos los actores claves: directiva, cuerpo técnico y jugadoras”.

“Cuando la declaración interna es clara, es compartida y existe una convicción genuina y profunda respecto de lo que entendemos por Fútbol Femenino, todas las acciones se anclan y convergen orgánicamente hacia el futuro deseado. Todavía necesita instalarse una nueva forma de ver, ser y hacer interno en el club para que el fútbol femenino se desarrolle con resultados favorables e importantes”.

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