Inicio » Los 90 »

Luis Fernando “Monín” Sepúlveda, la historia del ciclista chileno que envejece como el vino

En la década de los 90’ surgió en Curicó uno de los deportistas más destacados del pedal nacional, un ciclista que volvió a coronarse campeón panamericano.

Guía de: Los 90

Ganador dos veces de La Vuelta a Chile y de varias pruebas pedaleras en Europa (como la “Prix du conseil General” de Francia), el ciclista Luis Fernando “Monín” Sepúlveda, de actuales 41 años, es uno de los pocos pedaleros del siglo pasado que, pese a su edad, sigue aún compitiendo en un nivel óptimo. En el libro “Julio Avendaño: relatos de vida del ciclismo curicano”, “Monín” relató así sus inicios en el fascinante deporte del pedal:

MONIN ALAMEDA

Foto: Jorge Fuentes

“Llegué a este deporte casi por casualidad. Empecé con el profesor Manuel Aravena, un destacado ex ciclista curicano que en la actualidad es seleccionador de la selección chilena de ciclismo de pista, y que era profesor de educación física en el colegio al que iba. El profesor Aravena siempre nos llevaba a ver el paso de los corredores cuando La Vuelta a Chile pasaba por Curicó, porque estábamos a un par de cuadras por donde pasaba el circuito cerro Condell. Y siempre nos decía que si nos interesábamos por este deporte, nos acercáramos a su escuela de ciclismo, que estaba auspiciada por la municipalidad de Curicó. Un día me inscribí y desde ese día no me quise bajar nunca más de la bicicleta”.

Sepúlveda, respecto a su curioso apodo, cuenta que “en el ciclismo acá en Curicó todos tienen algún apodo. Tenemos a Sergio “Peneca” Salas, para muchos el mejor ciclista de todos los tiempos del ciclismo curicano, el “Loco boy”, el “Gato” Medina, Carlos “Pájaro” Correa, Roberto “Pata de lana” Muñoz y los “Guana”, que son los hermanos Marco y Marcelo Arriagada. A mí me pusieron “Monín” cuando estábamos chicos en los viajes, porque en el bus ponían sobrenombre al que pillaban. Yo no sé a quién se le ocurrió ni por qué, pero todos tienen un apodo. También está el “Sufro”, que en ese tiempo corría y es un mecánico de bicicleta; y el “Pepe Le Puff”, el Pepe Aliaga, que le hizo un tiempo de mecánico a los franceses. Entonces hay muchos apodos que perduran en el tiempo y lo hacen a uno más conocido”

Sepúlveda agrega que “yo partí en categoría juvenil, en juvenil e intermedia no hice prácticamente nada. Y dividía mi tiempo entre estudiar y competir. Ya en la categoría junior empecé a figurar en un campeonato metropolitano donde salimos terceros con un equipo de acá de Curicó. Y al año siguiente con el equipo de Manuel Aravena en Curicó le ganamos a Pilsener Cristal, que en ese tiempo era muy fuerte en la categoría junior. Fue la primera medalla de oro que obtuve en un campeonato nacional y ese logro me permitió integrar la selección nacional de ciclismo, que integro hasta el día de hoy”.

“Monín”, en el mismo libro “Julio Avendaño: relatos de vida del ciclismo curicano”, explica porqué Curicó ha sido considerada tradicionalmente como la capital ciclística de Chile: “De acá han salido muchos campeones nacionales y panamericanos. La diferencia de practicar ciclismo en Curicó es que acá hay vocación por el rigor, ya que es complicado hacer el ciclismo por las condiciones geográficas y climáticas de esta zona. Muchas veces debíamos practicar con lluvia y frío o corríamos igual bajo estas condiciones, mientras que en otros lados se suspendían las carreras. Eso creo que nos fortalecía. Además que teníamos referentes del ciclismo acompañándonos día a día como Roberto Muñoz, José Avendaño, Manuel Aravena y Gustavo Carvacho, ciclistas que ya tenían un prestigio nacional y en el extranjero”.

MONIN GANANDO CARRERA EN CURICÓ

 

Con respecto a los dos mayores hitos de su carrera, es decir, las Dos Vueltas a Chile qué ganó, Sepúlveda afirma que la primera, disputada en 1999, fue la más especial. “Teníamos un equipo completamente de Curicó, auspiciado por una empresa de Santiago, pero el equipo era Unión Ciclista Líder Club Curicó. Éramos todos curicanos, desde el técnico (el ex ciclista Roberto Muñoz, el primer pedalero chileno en ganar La Vuelta a Chile en 1983) hasta el mecánico y masajista. Por eso tuvo un sabor especial, además que hacía once años que no la ganaba un ciclista chileno. La recuerdo muy bien porque a la última etapa en Santiago, llegó gente en buses desde Curicó para vernos y al regreso, después que ganamos, desde el peaje hasta Curicó había una caravana de vehículos esperándonos. Y nos trajeron hasta acá metiendo bulla toda esa noche, y llegamos al velódromo donde estaba el alcalde acompañado de una multitud de gente. Fue uno de los recuerdos más bonitos que tengo en mi carrera. Al año siguiente gané la Vuelta por Publiguías, un equipo de Santiago, aunque también estaba apoyado por algunos ciclistas de Curicó de ese mismo equipo”.

Con respecto a su inminente retiro, “Monín” explica que “siempre dije que iba a retirarme cuando empezara a perder y ver que los ciclistas más jóvenes me superaran, pero resulta que sigo compitiendo en Chile y sigo saliendo primero, segundo o tercero. Pero sé que el retiro está cerca. De todos modos soy un agradecido del ciclismo, porque me permitió tener mi casa y conocer el mundo. Tengo muchos amigos en el extranjero y también aprendí a hablar un par de idiomas: portugués e italiano, mientras que el francés lo entiendo y me puedo comunicar. En realidad, todas las emociones y los grandes momentos de mi vida han sido por el ciclismo”.

Por lo pronto, a sus 41 años, Luis “Monín” Sepúlveda no se cansa de acumular trofeos. Recientemente, en los Panamericanos de ciclismo de pista celebrados en Santiago en septiembre pasado, obtuvo una medalla de oro y dos de bronce, demostrando que los verdaderos campeones no tienen fecha de vencimiento.

sepulveda

Sepulveda, el último a la derecha, con una de las medallas que ganó en los Panamericanos

Más sobre Los 90

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X