Inicio » Los 90 »

Piloto tuvo milagrosa salvada: Parabrisas del avión se rompió, fue succionado y sobrevivió

Durante un vuelo de British Airways en 1991 se produjo uno de los hechos más insólitos de la historia de la aviación.

Guía de: Los 90

El 20 de junio de 1991 se produjo uno de los accidentes más insólitos que recuerden los anales de la aviación. Durante un vuelo de British Airways, que iba de Birmingham a Málaga, uno de los parabrisas de la cabina del avión, debido a una falla en los pernos, se rompió, lo que provocó que el capitán Tim Lancaster fuera succionado por la ventana a causa de la repentina despresurización.

Milagrosamente, un miembro de la tripulación lo sujetó durante más de 20 minutos mientras el copiloto realizaba un aterrizaje de emergencia. Al final, el piloto succionado logró sobrevivir y recuperarse.

Representación visual del incidente del vuelo de British Airways que hizo el programa de National Geographic "MayDay: Catástrofes aéreas”.

Representación visual del incidente del vuelo de British Airways que hizo el programa de National Geographic “MayDay: Catástrofes aéreas”.

El insólito incidente aéreo ocurrió cuando el avión del vuelo BA 5390 de British Airways, en el que viajaban 81 pasajeros y 6 tripulantes, sobrevolaba los 5.000 metros de altitud. Las aeromozas habían comenzado servir bebidas y bocadillos a los pasajeros cuando uno de los parabrisas de la cabina se rompió abruptamente.

El capitán Tim Lancaster fue succionado de inmediato hacia fuera del avión, pero uno de los tripulantes alcanzó a agarrarlo por las piernas, evitando que saliera volando de la cabina. El aparato por entonces volaba a una velocidad aproximada de 600 kilómetros por hora, con una temperatura de unos -17 ºC.

El copiloto Alison Atchison, ante ese momento crítico, decidió realizar un aterrizaje de emergencia en un aeropuerto cercano. Pese a que no podía escuchar a los controladores de tierra debido al fuerte viento que entraba en la cabina, y obviando el evidente peligro de cruzarse y chocar con otro avión, finalmente logró aterrizar en el aeropuerto de Southampton 20 minutos más tarde.
5fc6431b17363

El capitán Tim Lancaster, una vez que el avión tocó tierra, recibió inmediata atención médica. Había sufrido fracturas en su brazo derecho, pulgar izquierdo, muñeca derecha y lesiones por congelación y shock, mientras que el asistente de vuelo que lo sujetó durante el descenso se dislocó el hombro y sufrió congelaciones en el rostro y en los ojos. Lo que se llama un verdadero milagro.

Más sobre Los 90