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¿Qué fue de Salvatore “Totó” Schillaci, el goleador del Mundial de fútbol de Italia 90’?

Este jugador siciliano se transformó ese año en uno de los futbolistas más famosos del mundo.

Guía de: Los 90

En el Mundial de Fútbol de Italia 1990, la selección anfitriona no consiguió ganar el título mundial – que al cabo se lo adjudicaría la Alemania del D.T. Franz Beckenbauer-, pero logró el tercer puesto gracias a los seis goles del protagonista más inesperado, un desconocido delantero nacido en Sicilia que un año antes corría por las canchas de la segunda división italiana, pero que, tras el Mundial, se convertiría en uno de los jugadores más conocidos y requeridos del mundo: Salvatore “Totó” Schillaci.

Totó Schillaci

Schillaci, un delantero de 25 años procedente del Messina que había sido transferido el verano de 1989 a la Juventus, había entrado a última hora entre los 22 convocados del técnico Azeglio Vicini para representar a Italia en el Mundial, como suplente de los delanteros titulares de la Azurra, Andrea Carnevale y Gianluca Vialli. Schillaci no era un portento técnico, pero tenía una característica muy apreciada entre los delanteros de fútbol: tenía una gran potencia física y era un “pescador”, es decir, un atacante que siempre encontraba las pelotas que llegaban o quedaban dando vuelta en el área chica para meterla al fondo del arco.

Totó Schillaci

Durante el partido inaugural contra Austria, jugado en el Estadio Olímpico de Roma, Italia había dominado todo el partido, pero no había logrado romper la paridad. En el minuto 75′, cuando toda Italia se comía las uñas de los nervios, Schillaci saltó al terreno de juego en sustitución de Andrea Carnevale y, en apenas tres minutos, marcó de cabeza el gol de la victoria. El estadio Olímpico estalló y el país entero adoptó como ídolo al siciliano de origen humilde. Potente y tenaz, el delantero de la ‘Juve’ había hecho gala de su oportunismo habitual, sin embargo, siguió siendo el suplente de Andrea Carnevale hasta el tercer partido.

Totó Schillaci

En su tercer partido, Italia se jugaba ante Checoslovaquia el primer puesto de su grupo y el derecho de continuar jugando en su casa, en el Estadio Olímpico de Roma. En el minuto 9, “Totó”, siendo ya titular, marcó el primer gol con un disparo a bocajarro, que allanó el camino a los azzurri. Más tarde, Roberto Baggio redondeó el 2-0 final con uno de los goles de mejor factura del campeonato.

Totó Schillaci

Salvatore Schillaci celebra uno de los goles en el Mundial de Italia 90′, seguido por Roberto Baggio.

Italia, líder del grupo al finalizar la primera ronda, se enfrentó en octavos de final a Uruguay. El partido no logró resolverse sino hasta el minuto 65′, cuando Schillaci anotó con un espectacular gol de volea desde fuera del área, que sorprendió al guardameta uruguayo Alvez. A falta de cinco minutos para el final del encuentro, Aldo Serena consolidó la victoria italiana.

Totó Schillaci

El delantero siciliano ya se había convertido en un héroe nacional en Italia, siendo llamado por la afición -usando su nombre verdadero- como “Salvatore di la patria” (“El salvador de la patria”), mientras la prensa especulaba que podía convertirse en el heredero ideal del mítico delantero Paolo Rossi, el “Bambino de Oro” que había guiado a la Nazionale a coronarse campeona del mundo en el Mundial de España 82′. Todos esperaban que “Totó” guiara a Italia a su cuarto título mundial (habían ganado los Mundiales de 1934, 1938 y 1982) y el país entero se unió en torno al delantero, que parecía en estado de gracia.

Totó Schillaci

Contra la Irlanda de Jack Charlton, “Totó”, al estilo de los grandes depredadores del área, se aprovechó de un rechazo imperfecto del arquero Bonner para marcar oportunamente el gol de la victoria. De ese modo, Italia alcanzaba las semifinales del Mundial y debía enfrentar a la Argentina de Diego Armando Maradona, el mejor jugador de la historia, para alcanzar el ansiado boleto a la final del Mundial. “Totó, tú nos haces soñar”, “Totó, el genio del gol”, “Con Totó, la fiesta no cesa”, fueron algunos de los titulares de la prensa italiana de la época. Por esos días, unas 20 mil personas se congregaron por entonces frente a su casa natal, en un barrio popular de Palermo, para aclamar al nuevo ídolo de Italia.

Totó Schillaci

Totó Schillaci

El 3 de julio de 1990, el escenario de semifinales para los azzurri no fue el Estadio Olímpico de Roma, sino el estadio San Paolo de Nápoles, donde Diego Armando Maradona jugaba para el equipo local y donde era -y sigue siendo- un rey. En el minuto 17′ del partido Schillaci, aprovechando un rebote, envió el balón al fondo de la red, sin embargo, lo que se presentaba como una fiesta se convirtió rápidamente en una pesadilla para Italia. La dura selección Argentina no se alteró y empató el partido con un gol del veloz delantero Claudio Caniggia (el otro jugador revelación del Mundial de Italia junto al mismo Schillaci) en el minuto 67′, por lo que hubo que ir a una dramática tanda de penales. “Totó” vio impotente cómo los disparos de sus compañeros Roberto Donadoni y Aldo Serena eran contenidos por el arquero Sergio Goycochea. Argentina pasaba a la final del Mundial e Italia sólo tendría que conformarse con disputar el tercer puesto de la competencia.

Totó Schillaci

La selección Italia, decepcionada, jugó en Bari el tercer puesto contra Inglaterra. El partido terminó con un 2-1 para el equipo anfitrión y “Totó” Schillaci logró convertir su sexto gol –de penal ante el portero Peter Shilton- y con ello el título de máximo goleador del Mundial de Italia 90’, transformándose de paso en uno de los jugadores de fútbol más conocidos del mundo. Al final del campeonato, Schillaci había marcado un gol en seis de los siete partidos disputados, aunque es importante señalar que no anotó más de un tanto en ninguno de los encuentros jugados.

Totó Schillaci

Salvatore Schillaci posando con la bota y el balón de oro.

Después del Mundial, Salvatore Schillaci ganaría una Copa de la UEFA y una Copa de Italia con la Juventus, pero aquellos momentos mágicos de 1990, cuando se convirtió en un héroe nacional en Italia, ya serían parte del pasado. Afectado por las lesiones y tras tres temporadas en la Juve, este siciliano de instinto goleador fue traspasado al Inter de Milán, donde jugó sin mucho éxito. Por esa época se quedaría sin una plaza en la nueva selección italiana que formó Arrigo Sacchi en 1992.

Totó Schillaci

Cuando comenzaban los prolegómenos de la Copa Mundial de la FIFA en Estados Unidos 1994, “Totó” tomó la decisión de dar vuelta la página en su país y marcharse a Japón, país donde gozó de una gran popularidad. En el Lejano Oriente la prensa lo bautizó como “Totó-San” y firmó por el Jubilo Iwata, equipo donde concluyó su carrera como futbolista de gran nivel en 1998, al término de su contrato de cuatro temporadas.

Totó Schillaci

Salvatore Schillaci en la actualidad.

Hoy, Salvatore “Totó” Schillaci, el mismo delantero que con su olfato de gol, una gran forma física y una sed innata de triunfos hizo vibrar a millones de tifosi en en Mundial de 1990, luce más cabello que en su época de jugador y volvió a establecerse en su Sicilia natal, donde sigue ligado al fútbol con varias escuelas de fútbol para niños que tiene en la ciudad de Palermo, después de trabajar como comentarista en la Rai y de participar incluso en un concurso-reality show de televisión llamado “La isla de los famosos”.

Totó Schillaci

“Me gusta trabajar con niños, porque me veo reflejado en ellos, cuando yo corría tras una pelota y soñaba con ser un jugador profesional. Eso sí, no tengo ningunas ganas de convertirme en entrenador de un equipo, ni siquiera de la Serie A italiana. Ya tengo muchas ocupaciones, y no me veo volviendo a una vida cuyo ritmo venga marcado por el calendario, con las concentraciones, la preparación y el estrés de los partidos. Se puede disfrutar de la vida y amar el fútbol sin estar inmerso completamente en él”, confesó “Totó”, que aún sigue firmando autógrafos como en su mejor época de jugador.

Totó Schillaci

Hoy, Schillaci, como fanático declarado del fútbol, ve todas las competencias que puede y reconoce al argentino Lionel Messi como el mejor jugador de la actualidad. “Cristiano Ronaldo es un campeón absoluto, que ya ganó muchos Balones de oro y para detenerlo en los partidos hace falta controlarle de forma particular. Pero, para mí, el mejor de todos es Messi, es el único que puede ganar un partido individualmente”, aseguró.

Totó Schillaci

Con dos matrimonios a cuestas, una nueva pareja y tres hijos, Schillaci también fue concejal y consejero regional de Deportes en su Sicilia natal, aunque reconoce que gran parte de todos los trabajos que ha hecho desde que se retiró del fútbol fueron posibles gracias a la gran exposición mediática que consiguió en el Mundial del Italia 90’. “El Mundial de 1990 cambió mi vida. Me permitió darme a conocer fuera de las fronteras de Italia y ser reconocido en el mundo del fútbol. Ello me permitió también vivir una experiencia enriquecedora en Japón y enriquecer mi bagaje. De todas formas, en la vida siempre me ha gustado lo sorprendente”, explicó “Totó Schillaci, quien se declaró bastante satisfecho con la carrera que había hecho como futbolista, aunque admitió que había un sueño que no pudo llegar a cumplir: defender los colores del Palermo, el equipo del que es hincha desde niño.

Video con los seis goles de Salvatore “Totó” Schillaci en el Mundial de Italia 1990:

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