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15 cosas que no te dicen cuando vas a ser mamá

Este es mi recuento de aquellas cosas que al parecer, nadie te cuenta cuando vas a ser mamá.

A raíz de un post que leí hace un par de días, creo que es verdad que muchas veces la vida de las mamás es algo ingrata. Que si bien, en la tele todo es de maravillas o en su defecto todo es terrorífico, les contaré algunas de las cosas que he aprendido en estos 3 años y medio de maternidad.

  1. El sexo durante el embarazo es más rico: Si bien depende de la voluntad de tu pareja a desprenderse de los prejuicios típicos, en general las mujeres andamos mucho más “fogozas” que de costumbre. Cosas de la maternidad.Mama Secretos

    Foto: Internet

  2. Toda la ropa te quedará chica embarazada, incluso aquella que no utilizabas porque estaba fea: La verdad es que ese es un tema complicado cuando tienes 7 meses de embarazo y te quedan pocas semanas para tener a tu bebé, comprar ropa de embarazada no es muy buena inversión y si eres pequeña, la ropa talla L tampoco es buena opción. Yo terminé vistiéndome como estropajo los últimos días de mi embarazo porque no tenía qué ponerme.
  3. Sácate fotos con todos los que quieras, no te sientas gorda porque NO lo estás, salir a pasear y a disfrutar con los amigos: Embarazada hay que aprovechar de salir y hacer cosas, ir a cursos, caminar, pasear, ir a la piscina, manicure, peluquería, salir con los amigos en la noche, disfrutar con tus amigos. Yo no lo hice, me encerré, sólo salía para los controles y nada más. Créanme que me arrepiento. Lo que si hice fue sacarme fotos en una sesión especial y fue muy entretenido.
  4. Nadie, pero nadie, te prepara para el parto: Aunque tomes un montón de clases (Algo que hice) nadie te prepara realmente para cómo será el parto, en especial si eres primeriza, no sabes si pujar (pujar en un momento como ese no es algo que una recuerde íntegramente), sabes lo de la episiotomía pero no sabes lo incómoda que realmente es. Si el papá está ahí tampoco sabes qué hacer con él, y él mucho menos sabe qué hacer contigo. Yo no tuve apego inmediato, exígelo, es un beneficio para tu bebé y para ti.
  5. La pieza sola en la clínica no es tan buena opción si no tienes quién te acompañe permanentemente. Yo estuve acompañada con otras chicas que habían sido madres y no me arrepiento, en las noches por lo menos tenía con quién conversar y no ponerme a llorar (pasé varias situaciones estresantes esos días en la clínica).
  6. Los primeros días es todo un caos y mas si no tienes con quién acompañarte. Bañarte, arreglarte ya no es lo mismo. Busca compañía y apoyo.
  7. Cambiar los pañales no es tan difícil como lo pintan. Apenas nació mi hija se me quitaron todos los ascos, nunca me dieron ganas de vomitar al ver su meconio o cuando me vomitó leche cortada.
  8. La ropa de las mamás siempre será el pañuelo de nuestros hijos. Creo que, hasta el día de hoy, conozco solo a una mamá que anda impecable, y de verdad no sé cómo lo hace. Mi ropa siempre se mancha o busca como mancharse y mi hija no me colabora mucho. Pero me acostumbré, siempre ando con toallitas húmedas.
  9. Los primeros logros de tu bebé siempre son un orgullo que querrás contar, pero no muchos querrán escuchar. Si, suena fuerte, pero hay gente que no le interesa esas cosas y que no quiere escucharte de cuando levantó la cabeza, cuando dijo mamá, etc. Una aprende a cachar con quién hablar esas cosas y con quién no.
  10. Los amigos se alejan, todos, a excepción de quién tiene hijos. Desgraciadamente pocos y muy pocos amigos se quedan o participan de nuestra vida. Claro, ya no puedes salir como antes, no puedes ir a los mismos lugares y son pocos los amigos que se acuerdan de invitarte. Por eso al final los padres nos juntamos con amigos padres, porque con ellos podemos compatibilizar más los tiempos.
  11. Tu mamá y tu suegra pueden ser tus peores verdugos: Las mamás y las suegras son las peores críticas del estilo de crianza de los niños, increíblemente ellas eran perfectas y pueden hacer todo, multitasking. Conozco muchas amigas que prefieren no ver a sus suegras o mamá porque están permanentemente criticándolas, diciéndoles comentarios mala onda. Si ud. es suegra, créame que hay veces que no quieren oírla, y menos para críticas cuando una está comenzando esta labor. Y si ud. es mamá tienes dos opciones: pasar desapercibido el comentario o poner límites. (Aclaro que mi suegra es un amor y no es criticona, mi vieja es algo más molestosa pero entiendo lo que quiere hacer)
  12. Trabajar, estudiar y criar sí se puede, pero hay que estar claras de nuestras metas: Yo quedé embarazada en tercero de la universidad, congelé un año y retomé, no fue para nada fácil. Dejar encargada a mi hija con una amiga (a la que le agradezco la vida), ir muchas veces con la Sofía a la universidad, trabajar medio tiempo para tener lucas, pero se puede. Vale la pena. Si estás en esta situación, no te deprimas, cuesta, pero se puede.
  13. Aprovecha los momentos que tengas para salir sola o con tu pareja.
  14. Sin culpas ni remordimientos. Muchas veces hacemos cosas con nuestros hijos o somos permisivas por ese mismo tema. Creemos que con cosas reemplazamos el amor (también lo he hecho, pero se puede corregir)
  15. Calidad versus cantidad: El gran dilema de las mamás que trabajamos. Me encantaría estar todo el día en casa con mi hija pero no puedo, no me alcanza a fin de mes, quizás podría trabajar en la casa, pero no soy lo suficientemente organizada para eso (admiro a las que lo hacen), pero he aprendido a tratar de disfrutar al máximo con mi hija los espacios que tengo. Aprovechar la micro, las caminatas, la bicicleta para conversar con ella y que también aprenda.

¿Faltó alguna cosa? ¿Que has aprendido en estos años/meses de maternidad?

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