Crianza: ¿Cómo validar las emociones sin avalar conductas negativas?

Lo que hacemos con esos sentimientos, las acciones, sí pueden traer consecuencias.

Guía de: Maternidad

Diferentes autores e investigadores del desarrollo infantil nos hablan de la importancia de educar y acompañar desde las emociones.

Además de enseñarles a identificar emociones, nombrándolas como primer paso cuando son pequeños (estás-estoy triste, enojado, feliz, agradecido), también es muy importante mostrarles a nuestros niños que no hay sentimientos buenos o malos. Los sentimientos simplemente son.

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Sin embargo, lo que hacemos con esos sentimientos, las acciones, sí pueden ser buenas o malas o traer consecuencias negativas/positivas en los demás y nosotros.

Por ejemplo, si el hermano pequeño le desarma el cohete espacial que construye la hermana mayor una y otra vez (además de llevar al menor a otra parte) no debería sorprendernos escuchar un “no soporto a mi hermano” u observar una mano voladora en dirección a frenar un nuevo intento de destruir el cohete.

Validar a nuestros hijos desde los sentimientos sería decirles, por ejemplo:

  • Al mayor: “entiendo lo enojada/cansada que puedes sentirte con tu hermano si ha desarmado muchas veces tu cohete. No pasa nada si sientes ganas de empujarlo o sacarlo del medio”. Sin embargo, “tener ganas” no es lo mismo que empujarlo (ejecutar esa acción).
  • Al pequeño: para ti es muy entretenido tirar el cohete una y otra vez, pero tu hermana quiere jugar con él y no armarlo otra vez. ¿Construyamos otro aquí nosotros?

Una de las mejores formas de abordar la mala conducta es ayudando a nuestros niños a distinguir entre sus sentimientos y sus acciones, como explica Daniel Siegel, autor de varios libros e investigador del cerebro infantil.

En otras palabras, “lo que hacemos como consecuencia de nuestras emociones determina si nuestra conducta es correcta o no lo es” dice Siegel.

Por lo tanto, puedes decir sí a las emociones, pero “no” a la conducta. Cito a continuación un ejemplo del libro “Disciplina sin Lágrimas”, justamente de Siegel y Tina Payne:

“Entiendo perfectamente que ahora mismo detestes a tu hermano. Yo también me sentía así con mi hermana cuando era pequeña y me enfadaba con ella. Pero nosotros no nos hablamos gritando “¡Voy a matarte!”. No pasa nada porque uno se enfade, y tienes todo el derecho a decírselo a tu hermano. Pero hemos de encontrar otra manera de expresarlo”.

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