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El trabajo de ser mamá: hermoso, pero muy, muy agotador

Si bien ser mamá es lo más maravilloso del mundo, debemos reconocer que es un trabajo de vida muy complejo que nos quita día a día mucha energía, ¿cómo afrontar los momentos que nos agotan?

Todo el mundo habla de lo bello que es tener un hijo, pero nadie habla de lo agotador que puede llegar a ser.  Yo confieso que he tenido momentos en los que he estado a punto de caer de cuajo al piso de lo cansada que me siento, el día se me va volando y cuando llega la noche me doy cuenta que han pasado horas aguantando sin ir al baño.  Este cansancio por supuesto no la viven todas las madres, hay algunas que disponen de una nana, madre o abuela para ayudarle todos los días y aún así creo que sienten agotamiento también.

Este trabajo de ser madre nadie lo estudió en la universidad, y es una responsabilidad gigante, no hablamos de cuidar a un perrito, ni de cuidar a su sobrino, se trata de tu hijo, y entre tanta responsabilidad, tareas, preocupaciones y adivinanzas (porque aun no encuentro el “Diccionario del Bebé”) creo fielmente que uno tiene todo el derecho a equivocarse.

El Trabajo de ser Mamá

Foto: El Mercurio

Si mi hija me llega a decir algún día que no fui buena como madre en “x” o “y” aspectos, yo le diré: “Lo sé hija, tú que eres profesional sabes que puedes equivocarte algunas veces en tu trabajo, ¿cierto?  Bueno, pues ser madre no te lo enseñan en ninguna parte, hay mucho consejero por ahí, pero solo un montón de información de donde sacas lo que crees es mejor y así como hay que tener un título para ser profesional, hay que tener un hijo para ser madre.  Por eso sigo trabajando para ser cada día mejor para ti.”

Si te vienes integrando al mundo de ser madre, desde mi perspectiva solo puedo decirte tres cosas:

  1. No hagas siempre lo que te digan.  Me refiero a que seas tú quien tome las decisiones sobre tu hijo, y su padre si lo tienes cerca, no la tía, ni la abuela, ni el amigo ni nadie más.  Puedes siempre estar abierto a escuchar consejos, puedes probar y ver si funciona, y si no funciona intentarlo de otra forma, no porque no funcione habrás fracasado.
  2. No guardes tu cariño, tus besos y caricias hacia tu hijo.  Hay personas que dicen que si se les da mucho de eso se vuelven inseguros, ¿cómo puede ser eso? ¿cuándo has visto que el amor y el cariño sean perjudiciales?  Yo creo que he llegado casi a ahogar a mi pequeña de besos, no puedo evitarlo.
  3. No pierdas la paciencia.  Porque sí, hay momentos donde se pierde, donde quieres tirarte de un puente, y aunque sabes que es un bebé que no entiende, él también está tratando de entender en donde está y qué son todos esos cambios, no puede hablarnos, solo puede llorar, es su idioma para decirnos algo, escúchalo, ¡no lo ignores!

Bueno chicas, y ustedes ¿qué le dirían a esas mujeres que se vienen integrando al mundo de ser madres?  Ya pronto escribiré qué cositas nos pueden ayudar a relajarnos para hacernos sentir mejor en esta ardua, pero muy hermosa tarea de ser madres.  Cariños a todas.

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