Ser madre en Canadá: La mirada de una chilena que tuvo a su bebé en este país

Muchos esperarían condiciones especiales y favorables para las madres, pero, ¿qué sucede en realidad?

Guía de: Maternidad

Llegué embarazada de 24 semanas  a Canadá y mi bebé ya tiene más de un mes; tiempo suficiente para hacerse una idea más clara sobre la maternidad, aunque me han dicho que la experiencia puede ser muy diferente dependiendo de la provincia en la que se vive.

ser-madre-canada-1

Yo estoy instalada en Quebec y desde el momento en que me bajé del avión me llamó profundamente la atención la falta de empatía y trato frente a una mujer embarazada (además, viajando con otra niña chica):

-Ninguna fila preferencial durante todo el proceso de entrada.

-Ningún asiento para esperar las dos horas que estuvimos en inmigración paradas en una fila.

-Nadie muy dispuesto a ayudarte a sacar las maletas de la cinta.

En otras palabras, la experiencia de entrada auguraba algo bien diferente a Chile (¡y allá muchas veces pensamos que estamos pésimo en este ámbito!)

Soy la primera en defender una atención y abordaje del embarazo y parto como procesos fisiológicos de la vida reproductiva de las mujeres y de abandonar su “práctica patológica”, cómo si se tratara de una enfermedad.

Sin embargo, por muy común y normal que sea el embarazo, portear vida también me parece una etapa profundamente especial y que debería protegerse sin excepción.

A los pocos días de llegar constaté que lo observado en el aeropuerto se mantiene en casi todos los ámbitos de la vida cotidiana:

-No existen los estacionamientos para embarazadas o familiares (esos reservados para familias con niños pequeños o que andan con coches y mil y una cosas más). Y cuando hay metros de nieve, por Dios que se hacen necesarios.

-Tampoco filas preferentes en el supermercado o que alguien te dé la preferencia (estés con una cosa en la mano o el carro lleno).

-Punto a favor para el tren de la ciudad (no me he subido a otro), que sí reserva unos asientos para embarazadas con la pertinente señalética)

Post parto:

-No hay espacios habilitados especialmente para amamantar. Aunque hasta ahora, no he tenido inconvenientes haciéndolo donde hemos necesitado.

-Mudadores en los baños: suerte, mucha suerte si te toca alguno.

-Ascensores o acceso para coches: en varios sectores de la ciudad subterránea de Montreal es imposible andar sola y con coche. Muchos accesos son solo con escaleras (¿qué hacen las personas con sillas de ruedas?). Con mayor razón, ¡bienvenido el porteo!

En fin. Una lista que suma y sigue mientras avanzan los días. Al mal tiempo buena cara dice el dicho, y por acá sí que que hay frío y mal tiempo jeje.

Más sobre Maternidad

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X