12 icónicas construcciones de la Antigua Roma: ¿Cómo se veían antes y cómo se ven ahora?

El Coliseo, el Foro, la Vía Appia y el Circo Máximo simbolizaron la gloria y grandeza del famoso imperio.

Guía de: Mitos y Enigmas

El Imperio Romano dejó para la posteridad un inconmesurable legado cultural que incluye, entre otros aportes, el idioma latín (origen de nuestro idioma castellano), el Derecho y la Arquitectura y la Ingeniería, ambas concebidas para el uso del ciudadano.

El testimonio vivo de la gloria romana imperial, de hecho, se tradujo en una serie de monumentales construcciones que aún hoy, pese al paso de los siglos, todavía se mantienen en pie, atestiguando la grandeza de una cultura que, junto con la griega, fueron la base de la actual civilización occidental. En las siguientes imágenes apreciaremos cómo se veían algunas de estas icónicas estructuras en sus días de gloria y cómo se ven ahora:

1) El Coliseo de Roma:

Considerada como la estructura más característica e icónica de la antigua Roma imperial, el Coliseo o Anfiteatro Flavio fue construido en el siglo I. Ubicado en el este del Foro Romano, fue el más grande de los que se construyeron en el Imperio romano, siendo edificado con bloques de travertino, hormigón, madera, ladrillo, piedra, mármol y estuco. Poseía un aforo para unos 65 mil espectadores, con ochenta filas de gradas, y ofrecía diversos entretenimientos: concursos de gladiadores, simulacros de batallas navales, caza de animales, ejecuciones, recreaciones de batallas famosas y dramas basados en la mitología.

El Coliseo se usó durante casi 500 años, hasta el siglo VI, bastante más tarde de la tradicional fecha de la caída del Imperio romano de Occidente (476 d. C.). Hoy en día, es una de las atracciones turísticas más populares de Roma, a pesar de haber sido dañado por terremotos y ladrones de piedras a lo largo del tiempo. El 7 de julio de 2007 fue reconocido como una de las siete nuevas maravillas del mundo moderno.

Coliseo

2) El Foro de Roma:

Ubicado entre las colinas Capitolina y Palatina, en el corazón mismo de la ciudad de Roma, el Foro Romano o Forum Romanum fue el bullicioso corazón religioso, administrativo, jurídico y comercial de la ciudad a partir del siglo VII a. Según la leyenda romana, fue el escenario de una batalla entre romanos y sabinos en la segunda mitad del siglo VIII a. C. Con el trazado de los primeros espacios rituales y la construcción de templos como la Regia y el Templo de Vesta, el Foro pronto se convirtió en el centro público de la ciudad, el lugar donde se desarrollaba la vida pública, política, cultural, religiosa y económica del Imperio. Tras el traslado de la capital del Imperio romano a Constantinopla en el año 330, el Foro entró en decadencia, aunque se utilizó ocasionalmente con fines ceremoniales.
Foro

3) La Vía Appia:

La Vía Appia o Regina viarum fue la más importante y más antigua de las vías de comunicación construidas por los romanos. Fue construida a finales del siglo IV a.C., en el año 312 a.C., para comunicar Roma con Capua. Su impulsor fue el censor romano Appius Claudius Caecus, de quien tomó el nombre.
Via Appia grabado
Via-Apia-

4) El Circo Máximo:

Ubicado entre los montes Aventino y Palatino, era un recinto alargado con espacio para 150.000 espectadores. Contaba con una enorme pista de arena, con unas dimensiones de 600 metros de longitud y 225 metros de anchura, lo que hacía del Circo Máximo el mayor de Roma, por delante del Circo Flaminio y el Circo de Majencio.

En sus instalaciones se realizaban diferentes competiciones, entre las que destacaban las carreras de carros, en las que los participantes trataban de dar siete vueltas al Circo Máximo. Durante los juegos públicos también se llevaban a cabo exhibiciones ecuestres, el conocido como “Ludus Troianus”, un simulacro de batallas llevado a cabo por los jóvenes aristócratas romanos, o bien las carreras pedestres, que duraban varias horas y se realizaban a pie. Todas las competiciones tenían el aliciente de las importantes apuestas que se llevaban a cabo entre los espectadores. Hoy, el Circus Maximus es un parque público.
Circo

5) Los acueductos de Roma:

Los acueductos romanos fueron construidos por excelentes ingenieros, con características propias, a lo largo de todo el Imperio romano. Su finalidad era transportar agua desde manantiales externos hasta las ciudades y pueblos. Roma, la capital del imperio, llegó a tener doce acueductos, el más antiguo de los cuales era el Aqua Appia, cuya construcción se encomendó a Apio Claudio el Ciego, y que fue inaugurado en el año 312 a.C. con un recorrido de más de 1,6 kilómetros.
acueducto a.C.
acueducto_aqua_claudia

6) El Templo de Saturno:

Ubicado en el Foro de Roma, se cree que fue construido en el 497 a. C. bajo Tarquinius Superbus, Rey de Roma. Estaba dedicado al dios Saturno, dios de la agricultura y la cosecha, quien inspiró unas célebres fiestas que los antiguos romanos hacían en su honor, las llamadas Saturnalias, consideradas como las favoritas de los ciudadanos de Roma.

Al sufrir varios desastres, incluido un incendio, el Templo de Saturno fue destruido y reconstruido tres veces. En el frontón parcialmente conservado hay una inscripción que dice “El Senado y el Pueblo de Roma restauraron [el templo] consumido por el fuego”.
Templo de Saturno

7) El Templo de Venus y Roma:

Ubicado en el extremo oriental del Foro Romano, cerca del Coliseo, el Templo de Venus y Roma (“Templum Veneris et Romae”) era uno de los templos más grandes de Roma y estaba dedicado a las deidades Venus Félix (“Venus, la portadora de la buena fortuna”) y Roma Aeterna (“Roma eterna”). Fue construido por el emperador romano Adriano, que empezó su edificación en el año 121 d.C., siendo inaugurado catorce años más tarde, en el año 135 d.C., aunque no fue terminado totalmente hasta el año 141 d.C. por Antonino Pío.

Era un templo de grandes proporciones, con 145 metros de longitud y 100 metros de ancho, y consistía en dos celdas principales dispuestas simétricamente que contenían, respectivamente, a cada una de las dos diosas a las que este templo estaba dedicado (la estatua de Roma estaba dirigida al oeste y la de Venus al este). Se cree que un fuerte terremoto en el siglo IX destruyó su estructura. Más tarde, se construyó una iglesia en su lugar, ordenada por el Papa León IV. Hoy sólo quedan en pie unas pocas columnas del antiguo templo.
El templo de Venus y Roma

8) Templo de Castor y Pólux y Templo de César:

Construido originalmente como agradecimiento por la victoria en la batalla del lago Regilo, el primer templo fue construido en honor de Cástor y Pólux, los “gemelos” de Géminis, los dos hijos mellizos de Zeus y Leda. Fue utilizado como templo religioso, lugar de reunión secreto para el Senado, almacén y oficina del gobierno. En los azarosos siglos que siguieron a la caída de Roma, el templo fue desmantelado, con sus partes recicladas en otros edificios alrededor de la ciudad, dejando solamente las tres solitarias columnas que se pueden apreciar hoy.

El templo de César o templo del Divino Julio o de César Divinizado, también conocido como templo del Deificado Julio César, en tanto, es una estructura antigua ubicada en el Foro de Roma, cerca de la Regia y el templo de Vesta. Fue dedicado al culto del cometa que apareció poco después del asesinato de Julio César y que se consideró como la manifestación del alma de César divinizado.
Templo de Castor y Póllux y Templo de César

9) Teatro de Marcelo, Templo de Bellona y Templo de Apolo Sosiano:

La construcción del Teatro de Marcelo fue iniciada por Julio César poco antes de su asesinato, siendo terminado por orden de Augusto alrededor de los años 13 o 11 a.C. Fue dedicado a la memoria de Marcelo, sobrino del emperador, destinado a la sucesión pero muerto prematuramente en el año 27 a.C. Era una grandiosa construcción con un diámetro de 130 metros en la cual se realizaba el teatro de tipo romano. A su lado se construyeron los dos templos dedicados a los dioses romanos Bellona (la antigua diosa romana de la guerra) y Apolo Sosiano, del cual se conservan tres grandes columnas de estilo corinto.
Teatro de Marcellus, Templo de Bellona y Templo de Apolo Sosianus

10) La Basílica de Santi Cosma e Damiano:

Considerado como uno de los lugares más destacados del Foro Romano, se cree que la basílica de Santi Cosma e Damiano fue encargada por el emperador Majencio para honrar a su hijo y co-cónsul Valerio Rómulo, muerto en el año 309 d.C.. El templo fue cristianizado y dedicado a los santos Cosme y Damián en 527 d.C., cuando el rey ostrogodo Teodorico el Grande y su hija Amalasunta donaron la biblioteca del Foro de la Paz y una porción del templo de Rómulo al Papa Félix IV. En la actualidad, es una de las atracciones turísticas más populares de Roma.
La basílica de Santi Cosma E Damiano

11) Las catacumbas de Roma:

Las catacumbas de Roma son un sistema de túneles subterráneos de toba (piedra caliza muy porosa y ligera) en forma de laberinto, ubicados a unos cinco kilómetros de la ciudad, que fueron utilizados como un lugar de sepultura durante la época final de la República y el Imperio. Dispuestos a lo largo de unos 150 a 170 kilómetros de longitud, en sus paredes se construyeron nichos rectangulares de diferentes tamaños para los entierros, con miles de tumbas, la mayoría de las cuales se encuentra bajo tierra a lo largo de la Vía Appia.

Durante los inicios de la Cristiandad y para evitar la persecución religiosa, las catacumbas fueron también utilizadas por los primeros cristianos para celebrar sus ceremonias religiosas. Las más importantes son las catacumbas de San Calixto, Santa Cecilia, San Sebastián y Santa Domitila.
Catacumbas Roma I
catacumbas-roma

12) El Panteón de Roma:

El Panteón de Agripa, conocido también como el Panteón de Roma, es el edificio mejor conservado de la antigua Roma. De planta circular, su construcción se realizó en el tiempo del emperador Adriano, en el año 126 d.C. Recibió el nombre de Agripa por haber sido construido donde anteriormente, en el año 27 a.C, se encontraba el Panteón de Agripa que fue destruido por un incendio en el año 80 d.C. A inicios del siglo VII el edificio fue donado al Papa Bonifacio IV, quien lo transformó en una iglesia y panteón real (allí se encuentran la tumba de los primeros reyes de Italia y del pintor Rafael).

La fachada rectangular oculta una enorme cúpula con un diámetro mayor al de la Basílica de San Pedro, que está compuesta por 16 columnas de granito de 14 metros de altura, sobre las que se lee la inscripción “M.AGRIPPA.L.F.COS.TERTIVM.FECIT”, que significa “Marco Agrippa, hijo de Lucio, cónsul por tercera vez, lo construyó”.

Panteón-romano
panteon-de-agripa

Más sobre Mitos y Enigmas

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios