Los incas y su técnica secreta para “ablandar” las piedras de sus famosas construcciones
Guía de: Mitos y Enigmas
- Héctor Fuentes
- Ver biografía
- |
-
Ver más de mitos-y-enigmas
Una de las culturas prehispánicas más importantes de América del Sur fue la civilización incaica, que abarcaba los actuales territorios del Ecuador y Perú, parte de Bolivia y Colombia, y el norte de Chile y Argentina, y cuyo apogeo se extendió entre 1400 y 1533. Uno de sus grandes legados fue su arquitectura, de la cual todavía persisten ruinas como la célebre ciudad sagrada de Machu Picchu y la fortaleza ceremonial de Sacsayhuamán, construcciones con piedras artísticamente colocadas una encima de la otra, en completa y perfecta conjunción.
Los conquistadores españoles, a su llegada a América, se sorprendieron de que los indígenas pudieran edificar construcciones como aquellas, preguntándose cómo habían colocado y sellado rocas de tan enorme tamaño.
El Conde Francis de Castelnau, naturalista francés, comentando sus impresiones acerca de Tiahuanaco en 1845, comentaba que “las gentes del país refieren las historias más extraordinarias a este respecto: según ellos, los antiguos tenían el secreto de reblandecer la piedra por medio de ciertas yerbas”.
El coronel británico y célebre explorador Harrison Fawcett, en sus memorias publicadas en 1954, relataría por su parte que “yo escuché que los incas heredaron esta técnica, y encajaron sus piedras, gracias a un líquido que ablandó las superficies a ser unidas, a la consistencia de arcilla”.

El sitio codigooculto.com cuenta que Fawcett mantuvo una vez una conversación con un saqueador de tumbas peruanas, quien le mostró el hallazgo de una vasija conteniendo un líquido extraño, que tras un descuido accidental se derramó. En ese momento ocurrió algo increíble: “Aproximadamente diez minutos después, yo me agaché sobre la piedra plana y por accidente examiné el charco del líquido derramado. Parecía que había más líquido derramado que antes; ¡Pero no era eso, la vasija entera dónde había estado el líquido, y la piedra bajo ella, eran tan suaves como el cemento fresco! Era como si la piedra se hubiera fundido, como la cera bajo la influencia del calor”.
Juanjo Pérez, autor del libro “Los Ablandadores de Piedra”, relata en tanto que “las leyendas de muchos pueblos precolombinos peruanos aseguraban que los dioses les habían hecho dos regalos para que pudiesen levantar colosales obras arquitectónicas como Sacsayhuaman o Machu Picchu. Dichos regalos habrían sido, en primer lugar, la hoja de la coca, un poderoso anestésico que permitía a los obreros resistir el dolor y el agotamiento físico, mientras que el segundo habría sido una misteriosa planta, de increíbles propiedades que, mezclada con diversos componentes, convertía las rocas más duras en una sustancia pastosa y moldeable”.

En 1983 la cadena española RTVE, durante la emisión del documental televisivo “El Otro Perú”, mostró una reveladora entrevista al padre Jorge Lira, un sacerdote peruano ya fallecido que vivía en un pueblito cercano al Cusco y que era conocido por ser un reputado estudioso de plantas medicinales, así como una eminencia en el campo de la literatura y lexicografía (fue autor del primer diccionario del quechua al castellano).
En aquella entrevista, el sacerdote afirmaba haber descubierto en 1967 el secreto mejor guardado de los incas: una sustancia de origen vegetal que, mezclada con otros ingredientes, era capaz de ablandar las piedras, algo que por cierto sospechaban muchos visitantes a la fortaleza de Sacsayhuamán, donde pueden observarse huellas de dedos humanos impresas en algunas de esas rocas.
El padre Lira, durante 14 años, al parecer habría estudiado las antiguas leyendas andinas para, finalmente, conseguir identificar el arbusto de la jotcha como la planta que, tras ser mezclada y tratada con otros vegetales y sustancias, era capaz de convertir la piedra en barro. Según el religioso, los antiguos indígenas dominaban la técnica de la masificación, reblandeciendo la piedra que reducían a una masa blanda que podían moldear con facilidad.

El sacerdote peruano Jorge Lira (a la izquierda de la imagen), quien en 1967 aseveró haber descubierto la misteriosa planta con la que los incas podían reblandecer las piedras.
El autor Richard Nisbet cuenta que “el explorador y político estadounidense Hiram Bingham recibió noticias de la existencia de una planta con cuyos jugos los incas ablandaron las piedras para que pudieran encajar perfectamente. Hay registros oficiales sobre esta planta, que incluye a los primeros ‘Cronistas españoles’. Después él mismo comprobaría tal versión, cuando un día, mientras acampaba por un río rocoso, observó un pájaro parado sobre una roca que tenía una hoja en su pico, vio como el ave depositó la hoja sobre la piedra y la picoteó. El pájaro volvió al día siguiente. Para entonces se había formado una concavidad donde antes estaba la hoja. Con este método, el ave creó una ‘taza’ para coger y beber las aguas que salpicaban del río”.

Algunos autores y antropólogos creen que la planta que usaron los incas como la base de su fórmula secreta para ablandar las piedras sería la llamada Ephedra andina, un arbusto densamente ramificado con ramas uniformes de hasta 40 cms. que es evitada por instinto por los animales, pues cuando la ingieren mueren con sus cuerpos hinchados y sus huesos desechos por los jugos de las ramas y hojas.
Como sea que fuere, el padre Jorge Lira falleció en 1988 y se llevó a la tumba el secreto de la verdadera sustancia y de su utilización, y hasta ahora nadie ha logrado identificar con precisión la misteriosa y mítica planta que los incas habrían usado para erigir sus monumentales construcciones de piedra.
Más sobre Mitos y Enigmas
-
Zascandil, bellaco y gaznápiro: 30 insultos olvidados del castellano clásico
El insulto, la expresión o acción que una persona utiliza con la intención de ofender a otra, ha acompañado a todos los idiomas desde los mismos albores de la humanidad.
-
¿Cuáles son los estados de EE.UU. que llevan nombres de lenguas indígenas?
Regiones como Alabama, Alaska, Iowa, o Dakota deben su nombre a las lenguas de los pueblos originarios americanos.
-
“Catedral negra” de Clermont-Ferrand: Vea fotos de la misteriosa e intimidante construcción
Un antiguo y oscuro monumento, que comenzó a escribirse hace 800 años de edad, domina el horizonte de la región francesa.
-
“Los Infiltrados”: Las misteriosas “X” que aparecen como presagio de muerte para sus personajes
Este detalle oculto aparece en vigas arquitectónicas, cintas en ventanas, sombras, patrones de alfombras y grafitis, siempre que un personaje condenado a morir está en pantalla.


