Jim Morrison: ¿Qué pasó con su famoso Ford Mustang Shelby GT500 luego de su muerte?

El auto, incluso, llegó a aparecer en su cortometraje "HWY: An American Pastoral".

Guía de: Mitos y Enigmas

En 1969, el grupo The Doors estaba en el cénit de su popularidad y en la cumbre de los charts musicales. Para celebrar el éxito de la banda, Jac Holzman, el principal ejecutivo del sello Elektra Records, le compró un regalo de agradecimiento a cada uno de los cuatro miembros de la banda.

Al cantante Jim Morrison le regaló un Ford Mustang Shelby GT500, un estilizado auto deportivo modelo de 1967 con 335 caballos de fuerza de color azul, capaz de pasar de cero a sesenta millas en 6.5 segundos, y que fue uno de los 47 que se fabricaron ese año.

3-12

Morrison, un carismático vocalista de voz privilegiada con sensibilidad poética, recibió de buena gana el regalo y bautizó de inmediato al Ford Shelby Mustang GT500 azul con el apodo de “Blue Lady” (“La Dama Azul”), utilizándolo profusamente en las calles y carreteras de California. El auto, incluso, llegó a aparecer en su cortometraje “HWY: An American Pastoral”.

Sin embargo, tras la prematura muerte de Jim Morrison en París en 1971, el paradero de su automóvil deportivo se convirtió en todo un enigma, alimentando el misterio y convirtiéndolo en una pieza de colección legendaria.

Se manejaron varias hipótesis sobre el destino de “La Dama Azul”. Una versión cuenta que Morrison, presumiblemente bajo el efecto del alcohol, estampó el poderoso y veloz automóvil de 335 caballos de potencia contra un poste telefónico en el sector de Sunset Boulevard en Los Ángeles.

El pelilargo cantante se bajó para sopesar los daños del vehículo pero, en vez de solicitar ayuda, optó por alejarse del lugar y continuar su noche de juerga. Horas después habría regresado para recuperar el auto, pero éste ya había desaparecido y el vocalista se resigno a su pérdida y jamás trató de averiguar qué había pasado con él.

hq720

La segunda versión cuenta que el Rey Lagarto, mientras se encontraba de gira con sus compañeros de banda, habría dejado estacionado el auto en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles por un tiempo demasiado prolongado. Cuando regresó, el Mustang ya había sido remolcado y vendido en una subasta pública, por lo que no se descarta que no haya sido desmantelado y todavía se encuentre intacto y guardado en algún lugar ignoto.

Video: Jim Morrison’s manejando su automóvil Ford Mustang Shelby GT500 en su cortometraje “HWY: An American Pastoral”:

Más sobre Mitos y Enigmas