“Apocalipsis Ahora”: Secretos e incidentes que transformaron su filmación en “un infierno”

Esta película de 1979 del director Francis Ford Coppola es considerada una obra maestra del cine.

Guía de: Mitos y Enigmas

En 1979 el director norteamericano Francis Ford Coppola estrenó una de las grandes obras maestras del cine: “Apocalipsis Ahora”, cinta bélica ambientada durante la guerra de Vietnam que narraba como el joven capitán Benjamin Willard (Martin Sheen), un oficial de los servicios de inteligencia del ejército estadounidense, recibía la misión de entrar en la selva camboyana -junto a otros cuatro compañeros (Frederic Forrest, Sam Bottoms, Laurence Fishburne y Albert Hall)- con la peligrosa misión de localizar y eliminar al enigmático coronel Walter Kurtz (Marlon Brando), un genial militar estadounidense que supuestamente había perdido el juicio y que en medio de la jungla reinaba como un buda despótico sobre los miembros de la tribu Montagnard, que lo adoraban como a una deidad.

Apocalipsis-ahora-los-4-cortes-diferentes-explicados-y-cual-es

Inspirada en el libro “El Corazón de las Tinieblas”, de Joseph Conrad, esta magistral cinta, una auténtica disección y reflexión de los horrores y sinsentidos de la guerra, representó para el director Francis Ford Coppola durante sus convulsionados 260 días de rodaje en Filipinas, un auténtico descenso a los infiernos, partiendo por el hecho de que el realizador primero despidió al actor principal -Harvey Keitel- tras ver las primeras filmaciones, reemplazándolo por el actor Martin Sheen, quien improvisó la memorable escena inicial de la película, cuando aparece en un hotel de Saigón esperando que le den una misión, mientras las aspas del ventilador de su habitación se confunden con el sonido de las aspas de los helicópteros, al son de la canción “The End” de The Doors.

1_C4WHdi9mZMwUZcEE6nypbg

Esa secuencia, cuando el personaje comienza a beber, fue improvisada por un Sheen totalmente borracho de whisky, al que Coppola le pidió que se adentrará en lo más oscuro de su personaje. En esa escena Sheen rompió el espejo de la habitación de un puñetazo, rechazó al doctor y siguió filmando, untándose con su sangre real. Era el día de su 36 cumpleaños y, cuatro días más tarde, sufrió un grave infarto. Coppola de inmediato silenció el incidente, sabiendo que sí los encargados del estudio que financiaba la película se enteraban que su protagonista había sufrido un infarto, iban a dar por finalizado un rodaje que el mismo Coppola, por cierto, aún no sabía cómo acabar. El actor Martin Sheen, al cabo, descansó sólo cuatro semanas, en las que se filmaron sólo planos abiertos con un doble.

Otros actores también se convertirían en in dolor de cabeza para el director. El legendario Dennis Hooper, quien personificó al locuaz fotógrafo estadounidense que acompañaba al coronel Kurtz, acudió al rodaje en Filipinas sin aprenderse sus diálogos y acordó con Coppola improvisar casi toda la palabrería alucinada de su personaje, solicitando eso sí 25 gramos de cocaína para poder encarnar mejor a su personaje. La sustancia destinada a “inspirar” al actor, por cierto, debió correr por cuenta de la producción.

En un documental sobre la película que fue estrenado muchos años después, vemos como Coppola confiesa que no puede poner a Dennis Hooper y Marlon Brando juntos en una escena, porque “bastante tiene con dirigir al loco de Dennis como para juntarlo con el otro”.

El actor Dennis Hooper y el actor Francis Ford Coppola.

El actor Dennis Hooper y el actor Francis Ford Coppola.

El actor secundario Sam Bottoms, en tanto, quien interpretaba al soldado surfista Lance, solía aparecer bajo los efectos de anfetaminas, marihuana o LSD, sustancias que le permitían enfrentar las extensas jornadas de rodaje. Al mismo tiempo, eran frecuentas las “resacas” entre miembros de la producción como consecuencia de las fiestas nocturnas para distender el ambiente.

El mítico actor Marlon Brando, quien personificó al coronel Kurtz y cobraría tres millones de dólares por sólo tres semanas de trabajo, llegó a Filipinas pasado 40 kilos de peso, sin saberse los diálogos y sin haber leído “El Corazón de las Tinieblas”; además, no tenía ni idea de qué iba la película y se le ocurrió raparse la cabeza en pleno rodaje. Sin embargo, su magistral talento actoral, su intuitiva improvisación y la creación absolutamente esporádica del personaje del coronel Kurtz le bastaron para rodar sus escenas y construir lo que sería el final ideal para la película que Coppola no conseguía encontrar frente a la máquina de escribir.

El director Francis Ford Coppola conversando con los actores Marlon Brando y Martin Sheen durante una pausa en el rodaje de "Apocalipsis Ahora".

El director Francis Ford Coppola conversando con los actores Marlon Brando y Martin Sheen durante una pausa en el rodaje de “Apocalipsis Ahora”.

Además del hecho de que el actor principal había sufrido un infarto, sobrevendrían otros contratiempos: Un tifón destrozó el set de filmación, la producción se quedó sin helicópteros debido a que el gobierno filipino los necesitó con urgencia para repeler un levantamiento armado y muchos miembros del equipo de rodaje se enfermaban de disentería (inflamación y ulceración del intestino grueso) casi a diario.

Como consecuencia de ese estrés, en la última etapa del rodaje de la cinta, el director Francis Ford Coppola terminó pesando al menos veinte kilos menos que al inicio y, cómo el verano en Filipinas se hacía cada vez más húmedo y sofocante, se hizo recurrente la imagen de Coppola dirigiendo con el torso desnudo.

american-actor-martin-sheen-with-director-francis-ford-news-photo-1574607460

En suma, todo el rodaje de “Apocalipsis Ahora” parecía una interminable pesadilla, hasta el punto de que el mismo Coppola llegó a decir: “La película es un desastre de 20 millones de dólares ¿Por qué nadie quiere creerme? Estoy pensando en pegarme un tiro…”.

Para fortuna del Séptimo arte, Coppola no lo hizo y después de terminar de rodar una de sus obras maestras al borde del abismo, la película se estrenó, convertida en una obra cinematográfica colosal y apabullante. Al final, logró quintuplicar su inversión monetaria, siendo además aclamada por la crítica. También fue nominada a ocho premios Oscar, incluido el de Mejor Película, ganando dos de los galardones (Mejor Sonido y Mejor Fotografía), convirtiéndose en uno de los grandes clásicos bélicos de todos los tiempos.

En el año 2002 volvería a estrenarse comercialmente, bajo el título de “Apocalypse Now Redux”, una versión “director’s cut” con 49 minutos más de duración, que contenía escenas no incluidas en el montaje inicial.

Más sobre Mitos y Enigmas

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios