¿Cuáles eran las extrañas formas de practicar sexo durante la Edad Media?

Muy diferente a lo que ocurre actualmente en materia de sexualidad. Así eran las relaciones íntimas en el medioevo.

Guía de: Mitos y Enigmas

La Edad Media o Medioevo es definida como el período histórico de la civilización occidental comprendido entre la Edad Antigua y la Edad Moderna ( entre el siglo V y el XV), que se inició en el año 476 con la caída del Imperio Romano de Occidente a manos de los pueblos bárbaros y finalizó en el siglo XV, con acontecimientos como la caída de Constantinopla (1453), y el descubrimiento de América (1492).

Considerada por muchos historiadores como “una etapa de retroceso y adormecimiento cultural, social y económico”, la Edad Media se caracterizó, entre otras cosas, por el surgimiento del feudalismo (relaciones de poder y servidumbre entre los señores y sus vasallos) y por la imposición de un concepto teocéntrico del mundo, debido a la gran influencia del Cristianismo, pues la Iglesia poseía gran poder en todo lo relativo a las cuestiones de educación y política.

sexo Edad Media

 

También, debido precisamente a la enorme influencia de la Iglesia en todos los aspectos de la vida cotidiana, se trató de una época muy represiva y retrógrada en cuanto a todo lo que estuviera relacionado con el sexo, por lo que las costumbres sexuales de la Edad Media tuvieran unas características bastante particulares. A saber:

-Sexo sólo dentro del matrimonio: las relaciones sexuales, en la sociedad medieval, sólo estaban bien vistas dentro del matrimonio y sólo con fines procreativos. Los sentimientos entre los cónyuges se designaban como “dilectio” (“amor honesto y comprometido”) u “honesta copulatio” (práctica del sexo con el casto motivo de continuar con la especie). La fornicación suponía la cópula fuera del matrimonio, mientras que la castidad poseía un valor intrínseco y trascendente al proporcionar directamente la salvación de las almas. El pensamiento general de la época, debido a la influencia de la Iglesia, era que el deseo sexual era una especie de enfermedad. Por ello, a veces, a los hombres se les recomendaba que se practicaran sangrías en las venas superficiales de los muslos y a las mujeres libidinosas se les prescribían lavativas de incienso en la vagina.

sexo Edad Media

 

-El adulterio era un delito, pero dependiendo del sexo: el adulterio era considerado un delito y una deshonra de tipo religioso, ya que, además de atentar contra la santa institución del matrimonio, alteraba el orden social con la aparición de hijos bastardos. En todo caso, la consideración del hombre y la mujer respecto a este tema favorecía claramente a los primeros, pues en caso de que cometieran adulterio, ellos caían en el “amancebamiento”, mientras que ellas eran calificadas derechamente de “adúlteras”. Según el Derecho Castellano antiguo, antes que estos conflictos se resolvieran por vías judiciales, el marido estaba facultado para matar a los adúlteros y para disponer de sus bienes como quisiera. En Francia, en tanto, existía la costumbre de someter a la pareja infiel a un paseo infamante, durante el cual sufrían todo tipo de burlas, insultos y pullas, aunque las autoridades eclesiásticas lucharon por suprimir dicha práctica.

-Además del matrimonio existían las parejas de hecho, llamadas barraganía, una unión o enlace que se fundaba en un contrato de amistad y compañía entre un soltero o un clérigo con una mujer soltera, y cuyas principales condiciones eran la permanencia y fidelidad. De ese modo, se llamaba barragana a la amiga o concubina que se conservaba en la casa del que estaba amancebado con ella. Según las crónicas, no eran escasos los casos de miembros del clero que vivían secretamente con una pareja estable en su propia casa.

sexo Edad Media

 

-La prostitución era condenada y tolerada al mismo tiempo: En la Europa de la Edad Media se dio una extraña paradoja: Aunque técnicamente era pecado (porque giraba en torno al acto de la fornicación), la prostitución fue reconocida por la Iglesia y por otros sectores como un “mal necesario”. Se consideraba aceptable que los hombres jóvenes buscasen relaciones sexuales con prostitutas, porque ello servía, en teoría, para proteger a las mujeres respetables de la seducción e incluso de la violación. El Gran Consejo de Venecia, en 1358, declaró que la prostitución es “absolutamente indispensable para el mundo”, mientras que la Iglesia la calificó como una “práctica moralmente equivocada”, aun cuando el mismo San Agustín proclamó que “si se expulsa la prostitución de la sociedad, se trastorna todo a causa de las pasiones”.

sexo Edad Media

 

El escritor Francisco Javier Tostado explica que “los burdeles, mancebías y prostíbulos de la época solían situarse en los extramuros de las ciudades y estaban organizados y regulados por las autoridades, promulgándose incluso la necesidad de que cada ocho días un médico visitara el lugar para evitar las enfermedades de transmisión sexual que proliferaron a partir del siglo XVI, recomendando a las mujeres que no estuvieran con más de tres hombres al día. Estos recintos, también, disponían de estancias para que los clientes pudieran comer y beber con las habitaciones adyacentes para realizar los servicios. Según las ciudades se exigía que las prostitutas fueran vestidas con algún distintivo que las diferenciara del resto de mujeres: mantillas cortas, faldas púrpuras, cintas rojas en la cabeza… En Florencia se les obligaba a ir con guantes y campanas en sus sombreros”.

-Al contrario que en la época clásica, la homosexualidad, la sodomía y el lesbianismo eran calificados de pecados graves, por lo que Iglesia empezó a procesar a los pecadores entre los siglos XII y XIII. La sodomía, en algunos casos, podía ser castigada con la muerte y esto podía involucrar mutilaciones, arder en la hoguera, la horca y, en algunos casos, los sacerdotes descubiertos en el acto eran colgados de una jaula suspendida, donde morían de inanición. Santo Tomás de Aquino, de hecho, señaló que el único acto que no calificaba como sodomía era el coito vaginal.

sexo Edad Media

 

El historiador Roger Benito Juliá explica que “durante los siglos X y XII Europa vivió un cierto clima de aceptación de los homosexuales, pero la situación cambió a contar del siglo XIII. El contacto cultural entre cristianos y musulmanes era constante y cada vez más permeable. Los guerreros cristianos (como el Cid) guerreaban contra los musulmanes o con ellos. Era de esperar una cierta reacción cristiana contra las costumbres sexuales musulmanas. La consolidación de los poderes civiles y eclesiásticos creo una legislación estricta que abarcaba todos los ámbitos de la vida cotidiana. Esta “expansión” de la legislación conllevó una pérdida de libertad. Esta pérdida afectó en gran mesura a grupos anteriormente aceptados que se convierten en minoritarios. Ejemplos hay muchos: judíos, pobres, musulmanes, herejes… Estos grupos minoritarios son diferentes a la mayoría por lo que se les excluye de la sociedad. No es de extrañar que en esta atmósfera los gays fueran objeto de desconfianza y hostilidad que iba en aumento por la mayoría heterosexual.En la documentación de la época se usa la palabra “sodomía” con connotaciones claramente negativas. Se equipara a los homosexuales con los musulmanes. Jacques de Vitry informa a sus lectores en su “Historia Occidental” que Mahoma, “el enemigo de la naturaleza, popularizó el vicio de la sodomía entre su pueblo, que abusaba sexualmente no sólo de ambos sexos, sino incluso de animales”. También se asocia a los gays con herejes. En las actas del tribunal de la Inquisición, creado a raíz de la cruzada contra los cátaros, se acusa a los herejes de sodomía y de pecar contra-natura”.

-Una sola posición sexual: El poder de la Iglesia en la Edad Media era tal que podía, también, establecer en qué posiciones debían tener sexo los devotos. Para las autoridades eclesiásticas la única postura natural para el sexo era la conocida como “el misionero”, en la que el hombre está encima de la mujer, cara a cara. Las posiciones sexuales con la mujer arriba o el “coito a tergo” (el hombre detrás de la mujer) no eran bien vistas porque alteraban los roles “naturales” del hombre y la mujer. El sexo anal y el sexo oral, en tanto, eran considerados por la Iglesia pecados porque la única razón detrás de su práctica era el placer y no la procreación.

sexo Edad Media

 

-La impotencia podía ser investigada: En algunos lugares de Europa, si un hombre no podía cumplir con sus deberes maritales, la Iglesia, en algunos casos, podía hacer uso de un grupo de “investigadores privados”, para examinar el miembro viril del hombre en cuestión y evaluar su salud general y determinar si era capaz de procrear. Si existía alguna deformación o alguna otra razón por la cual no pudiera consumar su matrimonio, la pareja podía ser separada.

sexo Edad Media

 

- Los condones de la época eran de lino e intestinos: Existen numerosas referencias históricas que relatan que durante la Edad Media se fabricaban condones hechos de vejigas o intestinos de animales, los cuales se amarraban con un cordel y eran usados muchas veces, aunque su utilización estaba más relacionada con la prevención de enfermedades venéreas (como la sífilis) que con evitar embarazos no deseados. Versiones posteriores del condón incluyeron algunos hechos con lino, pero su uso anticonceptivo no empezó hasta mediados del siglo XVII.

sexo Edad Media

 

-El uso del cinturón de castidad: este extraño artilugio metálico era una especie de calzón de hierro, cerrable con llave, el cual supuestamente debían llevar algunas mujeres en la Edad Media para evitar caer en infidelidades sexuales. También habrían sido utilizados, en casos extremos, por padres de familia que hacían usarlos a sus hijas para mantenerlas vírgenes hasta que se casaran, pues una vez cerrado el candado y retirada la llave, resultaba imposible que un hombre pudiera realizar el acto sexual con la joven en cuestión. Los relatos de la época aseguran que el cinturón de castidad tenía dos llaves: una la tenía el marido o padre de familia y la otra un sacerdote (si el marido no volvía dentro del plazo de cuatro años, el sacerdote le quitaba el cinturón a la mujer).

sexo Edad Media

 

Algunos autores, en todo caso, afirman que los cinturones de castidad (que según el imaginario de la cultura caballeresca medieval servían al caballero que se alejaba por cruentas batallas, largos peregrinajes o cruzadas para estar seguro de la fidelidad de su esposa), tienen más de mito que de realidad. Pues, observándolos de cerca, resulta difícil imaginar a una mujer o doncella embutida en semejante artilugio de metal (eran pesados, duros y cortantes, algunos con agujeros estratégicamente colocados y otros sin ellos, cerrados con enormes candados), con los que ni siquiera podría caminar libremente, ni mucho menos sentarse. Por lo demás, los metales producían con el pasar del tiempo heridas y profundas lesiones a la epidermis con infecciones vaginales o anales, las cuales podían agravarse hasta provocar septicemias.

sexo Edad Media

 

Estos mismos autores aclaran, eso sí, que el cinturón de castidad sí se utilizó por algunas mujeres como defensa contra la violación en épocas de acuartelamiento de soldados, durante viajes y en estancias nocturnas en posadas. Su uso era especialmente frecuente en enfermeras y religiosas que atendían heridos en los frentes de batalla para evitar las agresiones sexuales.

Más sobre Mitos y Enigmas

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X