Cuatro impactantes miradas en la historia del arte: ¿Qué traslucen los ojos en esas famosas pinturas?

Retratan sentimientos como el remordimiento, el miedo, la ira y la resignación.

Guía de: Mitos y Enigmas

Siempre se dice que los ojos son las ventanas del alma, pues la mirada humana a menudo deja traslucir sus sentimientos, pensamientos y personalidad, reflejando la vida interior de una persona, algo que el mundo del arte, y la pintura en particular, ha plasmado a la perfección en cuatro miradas misteriosas e inolvidables.

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La primera mirada de la ilustración anterior (parte superior izquierda) es la del remordimiento y la desesperación, de la pintura “Iván el Terrible y su hijo Iván”, de Ilya Repin, que muestra una dolorosa escena donde el zar, con el rostro desfigurado por la culpa, sostiene a su hijo moribundo tras haberlo golpeado en un arranque de ira. La segunda mirada a su derecha, en tanto, es la de la pintura “El último día de Pompeya”, de MiedKarl Bryullov, y corresponde al miedo, con una representación dramática del terror que sufrieron los habitantes de Pompeya durante la erupción del volcán Vesubio.

La tercera mirada (parte inferior izquierda) es la de la ira y el resentimiento, de la pintura “El ángel caído”, de Alexandre Cabanel, que muestra al jefe de los ángeles rebeldes expulsado del cielo, con el rostro lleno de furia contenida y frustración, encarnando la rabia de la caída definitiva al infierno. La última mirada en tanto, es la del dolor y la resignación, con la pintura “La Deposición de Cristo”, de Rogier van der Weyden, sensible retrato pictórico del sufrimiento humano ante la muerte.

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