Einstein: Estas fueron las últimas palabras del célebre físico antes de morir
Guía de: Mitos y Enigmas
- Héctor Fuentes
- Ver biografía
- |
-
Ver más de mitos-y-enigmas
Albert Einstein se convirtió en el científico más famoso de todo el siglo XX gracias a su famosa teoría de la relatividad, que sacudió todas la teorías conocidas hasta entonces sobre los elementos (la luz, la masa, la energía, el tiempo y el espacio) de la física moderna. Curiosamente, ganaría el Premio Nobel, pero no por esta teoría, ya que la Academia Sueca no la entendió y temió que, con el tiempo, quedara desacreditada. Tendrían que pasar algunos años más para que los postulados de Einstein sobre la transformación y velocidad de la luz, los misterios de los agujeros negros y la forma cómo nacen y mueren las estrellas, fueran ratificadas por los adelantos tecnológicos que permitieron explorar de mejor modo el cosmos.
El genial científico de origen judío nacido en Ulm, Alemania, en 1879, quien durante su estudio del universo no descartó la existencia de una inteligencia suprema creadora al constatar el orden que reinaba en el cosmos (“Dios no juega a los dados”), sufrió la rotura de un aneurisma de aorta abdominal en 1955, dolencia de la que había sido operado en 1948.
Tras ser ingresado en el hospital de Princeton, Estados Unidos, el 16 de abril de 1955, se negó a que lo operaran, juzgando que su vida ya estaba cumplida. En ese momento crítico pronunció sus últimas palabras, donde resumió su filosofía de vida y su posición frente a la inminente muerte: “Quiero irme cuando quiero. Es de mal gusto prolongar artificialmente la vida. Hice mi parte. Es hora de irse. Y lo haré con elegancia”.
Einstein fallecería dos días después, a primera hora del 18 de abril de 1955, siendo incinerado en la tarde de ese mismo día. Tenía 76 años. En el crematorio estuvieron presentes sólo doce personas, entre los cuales estaba su hijo mayor. Sus cenizas fueron esparcidas en el río Delaware a fin de que su tumba no se convirtiera en objeto de mórbida veneración.
En su despacho había quedado el borrador del discurso por el séptimo aniversario de la independencia del estado de Israel, que jamás llegaría a pronunciar, y que empezaba con la siguiente frase: “Hoy les hablo no como ciudadano estadounidense, ni tampoco como judío, sino como ser humano”.
Más sobre Mitos y Enigmas
-
Zascandil, bellaco y gaznápiro: 30 insultos olvidados del castellano clásico
El insulto, la expresión o acción que una persona utiliza con la intención de ofender a otra, ha acompañado a todos los idiomas desde los mismos albores de la humanidad.
-
¿Cuáles son los estados de EE.UU. que llevan nombres de lenguas indígenas?
Regiones como Alabama, Alaska, Iowa, o Dakota deben su nombre a las lenguas de los pueblos originarios americanos.
-
“Catedral negra” de Clermont-Ferrand: Vea fotos de la misteriosa e intimidante construcción
Un antiguo y oscuro monumento, que comenzó a escribirse hace 800 años de edad, domina el horizonte de la región francesa.
-
“Los Infiltrados”: Las misteriosas “X” que aparecen como presagio de muerte para sus personajes
Este detalle oculto aparece en vigas arquitectónicas, cintas en ventanas, sombras, patrones de alfombras y grafitis, siempre que un personaje condenado a morir está en pantalla.


