El legendario Stuka, el avión alemán más famoso y temible de la Segunda Guerra Mundial

Este bombardero era reconocible por sus alas de gaviota invertidas y las sirenas aulladoras que aterraban al enemigo.

Guía de: Mitos y Enigmas

El Junkers Ju 87, mejor conocido como Stuka (abreviación de la palabra alemana “Sturzkampfflugzeug” o “bombardero en picado”) fue el avión más célebre y efectivo en el bombardeo táctico de la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose en un actor fundamental de las campañas bélicas de la “Blitzkrieg” o “Guerra relámpago”, contribuyendo decisivamente a las grandes conquistas territoriales de la Alemania nazi en Europa y el norte de África.

stukas IIGM

Reconocible por su silueta en forma de alas de gaviota invertidas y las ensordecedoras sirenas aulladoras –llamadas “trompetas de Jericó”- instaladas sobre el carenado de las ruedas que aterraban al enemigo en tierra, pues anunciaban muerte y devastación, el diseño y construcción del Stuka se inició durante el periodo de reorganización de las fuerzas armadas alemanas tras su desmantelamiento después de la dura derrota de la Primera Guerra Mundial.

Stuka Junkers-Ju-87-Stuka

A pesar de que el concepto de bombardero en picado fue inventado por los estadounidenses, los alemanes lo tomaron y lo utilizaron mucho más eficientemente. Los ingenieros de la Compañía Junkers Flugzeug und Motorwenke, con el ingeniero Hermann Pohlmann a la cabeza, deseaban diseñar y construir un bombardero en picado que se transformara en el arma principal de una fuerza aérea dedicada al apoyo cercano de las tropas terrestres. Así que basándose en el diseño del bombardero en picado Junkers K 47 -construido en la década del 20′- diseñaron el Ju 87, un monomotor monoplano de ala baja de construcción totalmente metálica que sería conocido simplemente como Stuka, y que presentaba un tren de aterrizaje fijo que conjuntamente con los flaps y alerones unidos a la estructura alar por medio de soportes, le aportaban una aerodinámica perfecta para lanzarse en picado.

stuka antitanque

El Stuka podía alcanzar velocidades en picado de 600 km/h y una velocidad horizontal máxima de 340 km/h cerca del nivel de la tierra, y un peso en vuelo de 4.300 kilos. Su sistema de combustible estaba compuesto por dos depósitos ubicados en la sección central de ambas alas (cada uno con una capacidad de 250 litros), mientras que su tripulación estaba integrada por dos personas –el piloto y el artillero/operador de radio- que se acomodaban espalda contra espalda bajo una gran cubierta acristalada.

stuka tripulación

El armamento ofensivo del Ju 87 lo formaban dos ametralladoras MG 17 de 7,92 mm montadas en las alas que eran accionadas desde la palanca de control del piloto y otra ametralladora MG 15 -también de 7,92 mm- que era operada por el artillero y controlador de radio para labores defensivas. La carga bélica habitual del Stuka era una bomba SC 500 de 500 kilogramos o bien dos bombas de 250 kilos o cuatro bombas SC50 de 50 kilos bajo las alas, en los casos que las misiones fueran cercanas.

stuka110

El avión Stuka -modelo Junkers Ju 87A- realizó su primer vuelo de prueba en Alemania el 17 de Septiembre de 1935, y posteriormente se irían construyendo numerosas variantes como el Junkers Ju 87B, el Junkers Ju 87A-1 y el Junkers Ju 87D, al que se le incorporó un motor más poderoso, 780 litros extra de combustible en un nuevo depósito interno, un armamento más potente y reacondicionado, y varios soportes en las alas para albergar bombas de 1.000 a 1.400 kilogramos. Al éxito del Junkers Ju 87D siguió el Junkers Ju 87G como avión anticarro y el Junkers Ju 87H con cohetes subalares para eliminar objetivos concretos en tierra. Se estima que entre 1936 y agosto de 1944 fueron producidos unos 6.500 aviones Stuka Ju 87 en todas sus versiones.

stukas 2

El surgimiento del Stuka cambió el paradigma de las tácticas de los ataques aire-tierra gracias a algunas innovaciones técnicas como el izado automático, que aseguraba la recuperación de la aeronave tras un ataque en picado, incluso si el piloto perdía la conciencia debido a la brutal aceleración. Esto era posible gracias a la introducción de frenos de picado bajo las alas, que permitían que el avión mantuviera una velocidad constante y una posición estable para ayudar al piloto a controlar el aparato.

Para lanzarse en picado, el Stuka seguía siempre el mismo procedimiento. Cuando el avión se encontraba a unos 4.000 metros del suelo, se encendían unas líneas indicadoras rojas que marcaban un alineamiento horizontal de entre 60 y 80 grados sobre el objetivo, momento en que el Stuka ladeaba sus alas y se dejaba caer en picado a gran velocidad mientras las sirenas aulladoras -las mencionadas “trompetas de Jericó”- instalas en las cubiertas superiores de las patas del tren de aterrizaje comenzaban a emitir un fuerte y espantoso sonido que causaba terror y estupor de los soldados enemigos que se encontraban en tierra.

 Un Stuka Ju-87 donde se aprecian las sirenas montadas sobre el tren de aterrizaje del avión.


Un Stuka Ju-87 donde se aprecian las sirenas montadas sobre el tren de aterrizaje del avión.

Cuando el Stuka se encontraba en una posición casi vertical, a menos de mil metros del blanco, soltaba la bomba y se recuperaba del picado en una rápida subida de 6 G de aceleración. Una vez realizada la maniobra y cuando el avión comenzaba a alejarse, la bomba solía explotar en el objetivo con un margen de error muy bajo.

Un Stuka cayendo en picado después de soltar sus bombas sobre el objetivo.

Un Stuka cayendo en picado después de soltar sus bombas sobre el objetivo.

El bautismo de fuego del Stuka ocurriría durante la Guerra Civil Española, cuando 12 de estos aparatos fueron destinados a apoyar al ejército nacionalista, destacándose en acciones bélicas como la Batalla de Teruel, la ofensiva de Aragón y la Batalla del Ebro, donde los Ju 87 destrozaron pontones sobre las aguas y hundieron embarcaciones repletas de tropas republicanas. Una vez que concluyó la Guerra Civil con el triunfo de la España Nacional en abril de 1939, las bajas de los Stukas sólo fueron tres -dos en combate y un tercero por accidente-, por lo que los nueve aviones restantes fueron enviados a participar en el Desfile de la Victoria en Madrid y posteriormente devueltos a Alemania para preparar los aparatos para la inminente Segunda Guerra Mundial.

stuka españa ahispanjunkers-ju-87b

Según describió el sitio web “Eurasia1945.com”, dedicado a la Segunda Guerra Mundial, el estreno del Stuka durante esta conflagración se produciría a las 04.34 de la madrugada del 1 de Septiembre de 1939 (11 minutos antes de la declaración oficial de guerra de Alemania a Polonia), cuando uno de los tres Stukas que sobrevolaban el río Vístula sobre Polonia se lanzó en picado, activó su sirena aulladora y soltó una bomba a 900 metros del suelo que destruyó el Puente de Dirschau, lo que constituyó el primer disparo que puso inicio a la Segunda Guerra Mundial.

En las horas siguientes numerosas formaciones de Stukas le ofrecerían un óptimo apoyo táctico a las fuerzas terrestres de la Wehrmacht cuando se internaron en los cielos de Polonia y bombardearon sistemáticamente cuarteles militares, aeródromos, depósitos de armamento, concentraciones de tropas y vías ferroviarias. El mismo 1 de septiembre de 1939, por lo demás, se produjo el primer derribo aéreo de la Segunda Guerra Mundial, cuando un Stuka abatió a un caza polaco PZL P.11.

Stukas volando en formación durante la Segunda Guerra Mundial.

Stukas volando en formación durante la Segunda Guerra Mundial.

Durante la invasión de Noruega en abril de 1940, los Stukas escoltaron a las fuerzas terrestres alemanas que habían desembarcado en Escandinavia, hundiendo al destructor británico HMS Afridi y al destructor francés Bison. Un mes más tarde, en mayo de 1940, durante la ocupación de Holanda y Bélgica, neutralizaron las defensas belgas del Canal Alberto, además de contribuir a la destrucción del Ejército Francés en tierra tras destrozar sus bases aéreas, pulverizar sus tanques a campo abierto, hostigar a las aglomeraciones de soldados y aniquilar columnas de vehículos. Asimismo, durante la evacuación del ejército anglo-francés en las playas de Dunkerke, lograron hundir cuatro destructores británicos.

stuka Rudel-960_640

Durante el comienzo de la Segunda Guerra Mundial el diseño del avión Stuka Ju 87 podía considerarse algo anticuado, pero la falta de un sustituto eficaz determinó la prolongación de su fabricación en serie. De ese modo, el Stuka fue ampliamente utilizado no sólo por Alemania sino que también por todas las fuerzas aéreas del Eje, incluyendo las de Italia, Hungría, Eslovaquia, Rumania y Bulgaria.

Durante la Batalla de Inglaterra los Stukas vivirían su momento más bajo, pues pese a ser considerado un avión estable, preciso y efectivo, su escasa maniobrabilidad, baja velocidad y débil armamento defensivo los convirtieron en presas fáciles frente a los cazas enemigos -los Spitfire y Hurricane de la Fuerza Aérea Real Británica (Royal Air Force o RAF)- por lo que para operar con seguridad debían tener una fuerte escolta de cazas. Sobre los cielos de Inglaterra sus pérdidas fueron inaceptablemente altas, con 41 derribos que se produjeron entre el 13 y el 18 de agosto de 1940, por lo que a partir del día 19, los Stuka fueron retirados de los ataques contra objetivos británicos.

Un Stuka derribado en tierra por un caza enemigo.

Un Stuka derribado en tierra por un caza enemigo.

Durante la campaña de los Balcanes, con la invasión alemana de Yugoslavia y Grecia, los Stukas volverían a distinguirse en el campo de batalla ametrallando a las tropas aliadas de tierra y destruyendo cruceros, destructores y acorazados británicos en las costas de la Grecia continental y Creta. También le brindaron una inmejorable ayuda a las fuerzas terrestres del Afrika Korps del célebre general alemán Erwin Rommel, durante la campaña del Norte de África, hostigando al Ejército Británico en Libia y Egipto y ayudando a que el ejército del “Zorro del Desierto” ocupara Bir Hacheim, se impusiera en la Batalla de Gazala, conquistara el enclave de Tobruk y penetrara hasta el interior de Egipto.

stuka mecánico

El sitio web “Eurasia1945.com” relata que durante la “Operación Barbarroja” -la invasión de Alemania en la Unión Soviética durante el verano de 1941- los Stukas realizaron notables incursiones destrozando cientos de aparatos de la Fuerza Aérea Soviética en los aeródromos, matando a miles de tropas del Ejército Rojo sobre las extensas estepas y destruyendo cientos de tanques en tierra. Por esa fecha, en el Mar Negro y el Mar Báltico los bombarderos alemanes en picado se convirtieron en amos de los cielos rusos hundiendo valiosas unidades de la Flota Roja Soviética, como el crucero Chernova Ukaina en Crimea, el destructor Minsk en los Países Bálticos o el acorazado Marat en Leningrado, este último hundido después de que el mítico piloto alemán Hans Ulrich Rudel impactara con una bomba en el centro de la chimenea de buque.

stuka skies

En 1942 los Stukas apoyaron el avance del Ejército Alemán sobre Ucrania y la Península de Crimea, arrasando el puerto de Sebastopol y hundiendo a cuatro destructores soviéticos, antes de intervenir exitosamente en la campaña del Río Don y el Cáucaso. Casi en la misma fecha, en el Mar Mediterráneo contribuyeron a neutralizar la Isla de Malta causando graves desperfectos en el puerto y hundiendo al crucero británicos HMS Coventry, al destructor HMS Ariadle y 14 naves mercantes.

Cuando la suerte se tornó definitivamente adversa para las fuerzas del Eje -con la Batalla de Stalingrado en el Frente Oriental y la Batalla de El-Alamein en el Desierto del Sahara como grandes derrotas para el Tercer Reich- los Stukas siguieron operando y causando grandes daños al ejército anglo-Estadounidense y al Ejército Rojo, como en las batallas del Rzhev, Río Dniéper, Kubán y Kursk, cuando Stukas a los que les fueron adheridos una serie de cañones anticarro subalares destrozaron cientos de tanques soviéticos T-34.

Un avión Stuka JU 87 G dotado con cañones anticarro.

Un avión Stuka JU 87 G dotado con cañones anticarro.

Pese a que en 1944 la definitiva pérdida del control aéreo por parte del Eje obligó a restringir los vuelos de los vulnerables Stukas, que se convirtieron en presa fácil para los cazas enemigos, los Ju-87 de todos modos se distinguieron en varios escenarios bélicos, como Sicilia y Salerno (durante la ofensiva aliada en Italia), así como en la sofocación del Levantamiento de Varsovia y en la derrota anglo-estadounidense durante la “Operación Market-Garden” sobre Holanda. Los Stukas también combatieron activamente en la Batalla de las Ardenas, la última gran ofensiva de los alemanes, hostigando a las fuerzas aliadas en Bastogne y el Ruhr.

Las últimas misiones de los Stukas durante la Segunda Guerra Mundial tendrían lugar durante la Batalla de Berlín, en Mayo de 1945, días antes antes de la rendición incondicional de Alemania.

stuka sirena

La característica imagen del Stuka, con sus alas de gaviota invertida, su tren de aterrizaje carenado y fijo, y los espantosos bramidos de su sirena “Trompeta de Jericó” simbolizó el formidable poder aéreo alemán y las arrolladoras victorias de la “Blitzkrieg” germana entre 1939 y 1942. También dicha imagen quedó unida de manera inseparable al piloto alemán Hans Ulrich Rudel, quien a bordo de un Stuka versión antitanque Ju-87G-1 destruyó 519 tanques, 800 vehículos, 4 trenes blindados, 9 aviones, un acorazado (el ruso Marat), un crucero y un destructor.

stuka ace

El Coronel Hans-Ulrich Rudel, quien siguió volando después de perder una pierna en 1944, realizó 2530 misiones de combate al mando de formaciones de Stuka en misiones diurnas, bastante tiempo después de que los restantes Stukagruppen hubiesen reemplazado sus vulnerables aviones por los más seguros Focke-Wulf Fw 190 F y G. Rudel sería el as de Stuka más destacado de la Segunda Guerra Mundial y fue poseedor hasta su muerte de la más alta condecoración alemana de su época: La Cruz de Hierro con Hojas de Roble en Oro, Espadas y Diamantes del Tercer Reich, que le fue concedida el 29 de diciembre de 1944.

Video: Stukas lanzándose en picado y bombardeando objetivos con el sonido de su sirena:

 

Video: Stukas operando en diversas batallas de la Segunda Guerra Mundial:

Más sobre Mitos y Enigmas

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X