¿Por qué se separaron los Beatles? La supuesta responsabilidad de Yoko Ono
Guía de: Mitos y Enigmas
- Héctor Fuentes
- Ver biografía
- |
-
Ver más de mitos-y-enigmas
El 10 de abril de 1970 Paul McCartney, bajista, compositor y cantante de los Beatles, hizo oficial el anuncio que temían millones de fans y melómanos en todo el mundo: los cuatro miembros de los Beatles –el propio Macca, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr-, considerados hoy como el grupo más famoso e influyente de toda la historia de la música popular, se separaban, lo que implicaba que jamás iban a volver a tocar juntos. Como aseguró el mismo Lennon poco tiempo después, el sueño había terminado.
El principio del fin del célebre cuarteto de Liverpool había comenzado en realidad mucho antes, en 1967, con el fallecimiento del representante Brian Epstein, popularmente conocido como el “quinto beatle” y quien había trabajado arduamente para mantener la cohesión del grupo, gracias a su impecable estilo de gestión, que había permitido que las diversas nociones y proyectos musicales y personales de Paul, John, George y Ringo afloraran libremente, mientras ofrecía mediación si había algún conflicto o disputas entre ellos. Todos los biógrafos de la banda coinciden en señalar que el papel de Epstein como representante de la banda, después de su muerte, nunca sería reemplazado, y la falta de liderazgo y representación sería uno de los factores que precipitarían su disolución.
Después de la muerte de Epstein -por una sobredosis de barbitúricos- McCartney decidió tomar las riendas del grupo, con la intención de poder sacarlo adelante a pesar del duro golpe emocional sufrido, pero el resto del cuarteto malinterpretó en un principio sus intenciones, creyendo que Macca quería transformarse en realidad en el líder de la banda. Lennon posteriormente reconocería que los esfuerzos de McCartney habían sido necesarios para que la banda sobreviviera, aunque creía que el deseo de Macca para mantener la viabilidad del grupo surgió de sus propias ideas acerca de comenzar una carrera en solitario. Como sea que fuere, Paul terminó escribiendo para el álbum “Abbey Road” la canción “Carry The weight” (“Llevar el peso”), en la que aludía al desgaste físico y emocional que había sufrido por esa época, cuando tuvo que asumir la responsabilidad de mantener a flote a los Beatles tras la muerte de Epstein.
El segundo factor crucial en esta historia -y no por ello menos importante- fue la aparición en escena de la artista avant-garde japonesa Yoko Ono, sin duda el personaje más odiado por los fans de los Beatles durante generaciones, siendo sindicada todavía por la gran mayoría de los fans y los mismos críticos musicales como la verdadera culpable de la disolución del grupo.
John Lennon había conocido a Yoko en una de sus exposiciones en 1966, iniciando al poco tiempo con ella una relación sentimental. Ambos grabarían una cinta de tipo vanguardista que eventualmente sería publicada como “Unfinished Music No.1: Two Virgins!”, y a partir de entonces comenzarían a estar juntos todo el tiempo, incluso cuando Lennon estaba trabajando con el resto de los Beatles en el estudio. Lennon, por cierto, estaba al tanto que esto violaba un previo acuerdo tácito de la banda de no permitir la presencia en el estudio de las novias o esposas de los Beatles, sin embargo, igualmente quiso que la presencia de Yoko fuese permitida en las grabaciones. De hecho, con frecuencia Ono hacía comentarios o sugerencias en el estudio de grabación, lo cual sólo sirvió para incrementar el descontento que existía entre los tres compañeros de Lennon con su presencia.
La revista Rolling Stone publicó hace algún tiempo una entrevista inédita del ex Beatle John Lennon, en la que éste entregaba algunas claves para entender por qué se había separado el grupo, además de la consabida mala relación entre sus tres compañeros de banda y su excéntrica pareja, Yoko Ono. Junto con admitir que “nos vendimos… y me siento asqueado por ello”, y con confesar que la ruptura del grupo se veía venir desde hace mucho tiempo, puesto que su música “estaba muerta” desde que consiguieron sus primeros éxitos a principios de los años 60′, Lennon lanzó sus dardos contra Paul McCartney, a quien acusó de querer ser el líder del grupo: “Nos cansamos de ser los segundones de Paul”, aseguró Lennon en referencia a él y a Ringo Star y George Harrison.
Lennon también confesó sentir cierto rencor hacia sus tres compañeros de grupo por la manera en que habían “insultado” a Yoko Ono. “Ellos la despreciaron… parecía que tenía que elegir entre estar felizmente casado con ellos o con Yoko. Y elegí a Yoko. George (Harrison) la insultó en su cara y yo no le pegué, no sé por qué. Ringo se portaba mejor, pero los otros dos realmente nos hicieron daño. Nunca los perdonaré”.
Las diferencias entre los miembros del grupo, por esa época, ya no sólo eran de convivencia, sino que también musicales. Paul McCartney, por ejemplo, estaba furioso con el trabajo que el famoso productor Phil Spector había hecho con las cintas que el grupo había dejado archivadas en 1968 y que se publicarían en el álbum “Let it be”, a las que el productor había aplicado su famoso “Wall of sound” (“muro de sonido”), con arreglos orquestales e incluso coros femeninos en la composición de Paul “The long and winding road”.
McCartney había concebido esta canción como una simple balada al piano, pero Spector, como se mencionó, le incorporó sin su permiso orquestas y acompañamientos corales femeninos. El 14 de abril de 1970 McCartney, de hecho, envió una carta cuidadosamente redactada al representante de negocios de Apple Records, Allen Klein, demandando que la instrumentación agregada de esta canción fuese reducida y la parte de arpa eliminada, junto con una nota de advertencia que decía: “No lo vuelvas a hacer.” Estas peticiones, por cierto, fueron desatendidas y la versión de Spector, respaldada por John Lennon y George Harrison, pasó a ser incluida en el álbum.
Los mismos Lennon y Harrison, por cierto, se habían opuesto a que Paul Mc Cartney publicara su primer álbum solista en Apple -el sello creado por el grupo- antes de que salieran a la venta “Let it be” y el disco de debut de Ringo Starr. “Estaba tan harto de todo que dije: ‘Vale, quiero salir del sello’. Apple Records era un bonito sueño, pero pensé: ‘Todo esto es una mierda y quiero dejarlo’. Recuerdo que George me dijo por teléfono: ‘¡Te quedarás en el puto sello! ¡Hare Krishna!’ y me colgó”, recordaría McCartney.
El disco “Let it be”, el décimo tercero de la discografía de The Beatles y que se transformaría en el último disco oficial de la banda, había sido grabado en febrero de 1968, sin embargo, Macca, Lennon, Harrison y Starr decidieron posponer su publicación hasta después del último álbum que grabaron realmente juntos: “Abbey Road”. El grupo, por cierto, ya habían anticipado su despedida con una presentación en vivo desde la azotea de Apple Records, con temas inéditos que sólo ellos sabían que eran los últimos que el público escucharía directamente de la voz e instrumentos de los “Fab four”.
Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr habían acordado oficialmente que, si bien el ambiente de trabajo entre ellos ya era insostenible, no harían ningún anuncio oficial de su separación hasta que fuese lanzado “Let it be”, disco que contenía su famosa canción homónima, además de otros temas como “Across the universe” y “Get back”. Pero esto no se cumplió, ya que en abril de 1970 – un mes antes que se publicara “Let it be”, el último trabajo discográfico de The Beatles- Macca lanzó al mercado “Paul McCartney”, su primer disco debut solista que contenía canciones como “The lovely Linda” y “Maybe I’m amazed”, y una suerte de autoentrevista donde McCartney reconocía que el fin de los Beatles podía considerarse ya un hecho.
John Lennon, por cierto, se indignó con la noticia, pues él había sido el primero quien había manifestado en primera instancia que quería dejar el grupo -había informado a Allen Klein y Paul McCartney de su decisión el 20 de septiembre de 1969-, aunque decidió no hacer nada hasta después de la publicación de “Let it be” y su respectiva difusión. Lennon posteriormente declararía ante la prensa: “Paul no se fue, yo lo eché”.
El propio Paul Mc Cartney afirmaría algunos años después que los Beatles habían llegado a su fin “cuando John Lennon dijo: ‘Lo dejo’”. Lennon actuaba ya junto a Yoko Ono con su propio grupo, la Plastic Ono Band, con el que había publicado un álbum en directo, y en enero de 1970 había grabado el tema “Instant Karma”, con Harrison y Spector. “No dejé a The Beatles. The Beatles dejaron a The Beatles, pero nadie quiere ser el que dice que la fiesta terminó. No fui el responsable por la separación de los Beatles como algunos sugieren. De hecho fui el último en querer eso. Yo quería que nosotros siguiéramos de gira, volver a estar juntos, pero al ver que ya no había vuelta atrás, decidí procesar la separación del grupo como un divorcio. Cuando te divorcias, no quieres saber de tu ex esposa. Después de todo lo malo, sientes el deseo de completar el quiebre”, confesaría Macca.
A fines de 1970, la disputa entre los cuatro miembros de los Beatles encontró un cierre judicial en tribunales, donde la banda fue disuelta tras una serie de negociaciones y trámites varios que terminaron con la sociedad que McCartney, Lennon, Harrison y Starr habían conformado. El fin de los Beatles era, legalmente, un hecho.
Hoy, son varios los factores que incidieron en el quiebre definitivo de los cuatro de Liverpool. La química y amistad entre ellos había entrado en una natural fase de declive con el paso de los años, lo que se agravó con la muerte de Brian Epstein -mánager que descubrió a la banda en The Cavern Club en 1961-, y la salida pública de Paul McCartney con su disco debut. Sin embargo, el motivo más difundido en la cultura pop es que el culpable de la separación de los Beatles había sido, en definitiva, una mujer. Y su nombre era Yoko Ono.
Casi 50 años después de la separación de The Beatles, recientemente, con motivo de una entrevista concedida en septiembre del 2018 al famoso locutor norteamericano Howard Stern con motivo de la publicación de su decimoséptimo álbum solista “Egypt Station”, Paul Mc Cartney reveló que la vilipendiada artista japonesa Yoko Ono no había sido la detonante de la desintegración de los Beatles, sino que la separación se había gatillado producto de un desgaste de larga data entre los cuatro miembros de la banda.
“Recuerdo que hubo una reunión y John entró y dijo: ‘Hola chicos, me voy del grupo’. Había encontrado a Yoko Ono y John amaba a las mujeres fuertes. Su madre era una mujer fuerte, su tía que lo crió era una mujer fuerte pero, bendita sea, su primera esposa no era una mujer fuerte”, aseguró McCartney, quien si bien confirmó que la presencia constante de Ono podía ser agobiante, ya que era “un poco intrusiva”, rescató el gran vínculo que existía entre su antiguo amigo y aquella mujer: “cuando miras atrás te das cuenta de que el chico estaba completamente enamorado de ella y tienes que respetar eso”.
Macca también reconoció que desde la muerte de John Lennon en 1980, “Yoko y yo hablamos por teléfono muchísimo, y lo que ella me dijo varias veces fue algo muy importante y que mucha gente no sospecha: John le confesó que, a pesar de nuestras diferencias, aún me quería, después de todo”.
El fallecido guitarrista George Harrison, en la autobiografía del grupo, finalmente, fue quien mejor condensó las razones por las cuales se había disuelto el grupo más célebre e influyente de la historia de la música popular: “Creo que nos separamos por el mismo motivo por el que se separan las personas. Necesitábamos más espacio vital y The Beatles se habían convertido en un espacio reducido”.
Video de The Beatles: “And I Love her”:
Video de The Beatles: “A Day in the life”:
Más sobre Mitos y Enigmas
-
Zascandil, bellaco y gaznápiro: 30 insultos olvidados del castellano clásico
El insulto, la expresión o acción que una persona utiliza con la intención de ofender a otra, ha acompañado a todos los idiomas desde los mismos albores de la humanidad.
-
¿Cuáles son los estados de EE.UU. que llevan nombres de lenguas indígenas?
Regiones como Alabama, Alaska, Iowa, o Dakota deben su nombre a las lenguas de los pueblos originarios americanos.
-
“Catedral negra” de Clermont-Ferrand: Vea fotos de la misteriosa e intimidante construcción
Un antiguo y oscuro monumento, que comenzó a escribirse hace 800 años de edad, domina el horizonte de la región francesa.
-
“Los Infiltrados”: Las misteriosas “X” que aparecen como presagio de muerte para sus personajes
Este detalle oculto aparece en vigas arquitectónicas, cintas en ventanas, sombras, patrones de alfombras y grafitis, siempre que un personaje condenado a morir está en pantalla.
















