Chaquetas amarillas: Alarma por la aparición de avispas carnívoras

La avispa “chaqueta amarilla” (Véspula Germánica), especie carnívora, puede ser combatida con cerveza y chicha de manzana. Conozca más...

Guía de: Patagonia

Foto: www.fotonaturaleza.cl

Las avispas “chaqueta amarilla” (Véspula Germánica), especie invasora de comportamiento muy agresivo, han sido detectadas recientemente en Tolhuin, Tierra del Fuego. Sorprendentemente, la cerveza y la chicha de manzana son aliados en la lucha contra el invasor.

Especie invasora

Chaqueta amarilla, foto www.api-cultura.com

Las características gruesas rayas amarillas y negras en cuerpo y abdomen le valieron el nombre popular de “chaqueta amarilla”. Es un tipo de avispa de tamaño similar a la abeja común, y que suele formar nidos en marcos de ventanas, galpones y también en el suelo. Reaccionan con violencia al sentirse atacadas o molestadas y tienen la capacidad de picar en forma reiterada. Al picar, inserta un veneno compuesto por múltiples elementos, entre ellos proteínas, quinina y serotonina produciendo desde una reacción leve similar a la picadura de abeja común; picazón, hinchazón y dolor de la zona afectada, hasta complicarse por shock anafiláctico generando hinchazón de la garganta, urticaria, dolor en el pecho, náuseas y dificultad para respirar, requiriéndose en este caso asistencia médica inmediata.

¿Por qué son carnívoras?

Las “chaqueta amarilla” o Yellow Jacket, además de libar jugos comen carne. Poseen poderosas mandíbulas y pinzas que les permiten morder y las utilizan para atacar y comer a sus presas; principalmente larvas de mariposas, arañas, avispas, abejas y moscas. También, se ha documentado que devoran restos de animales muertos y atacan polluelos de aves. Debido a su condición de carnívoras es que se sienten atraídas hacia la carne y embutidos expuestos a la intemperie. Es por eso que “aparecen” en los típicos asados de la región y reuniones al aire libre. Se considera que son particularmente agresivas al final del verano debido a la combinación de señales externas e internas que les indican el fin de su ciclo biológico: menor abundancia de alimentos (menos insectos, en especial larvas) y la mayor demanda del nido que comienza ya a producir reinas y zánganos. Es considerada una especie dañina económicamente, ya que al atacar a las abejas domésticas generan severos perjuicios en la apicultura y fruticultura.

¿De dónde vienen?

Son originarias de Eurasia y norte de África, pero ya han invadido Argentina, Chile, Nueva Zelanda, Australia, Sudáfrica, Estados Unidos y Canadá. En Argentina se han detectado en las provincias de Río Negro, Neuquén, San Juan, Chubut, Santa Cruz, y hasta en el sur de la provincia de Buenos Aires. También en la costa patagónica. En Chile, tiene una amplia distribución llegando incluso a Tierra del Fuego y a la Isla Navarino, transformándose en un problema a resolver.

Técnicos en apicultura explicando los daños económicos del fenómeno.

La guerra de los insectos

En Chile se está intentando el control biológico a través de su depredador natural, el fatídico, para la chaqueta amarilla, (Sphecophaga Vesparum Vesparum). También, en un trabajo presentado por Daniel González Acuña, Héctor Carrasco, Danny Fuentes y Lucila Moreno de la Facultad de Ciencias Veterinarias y de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción, Chile, se informa que algunas especies autóctonas depredarían a las chaquetas amarillas. El trabajo menciona al hued hued castaño (Pteroptochus castaneus), la lagartija tenue (Liolaemus tenuis) y al diucón (Xolmis pyrope).

Al final, un poco de cerveza o chicha viene bien

9.-_Botellas_trampa_2._Comuna_San_Juan_de_La_Costa.

Botellas trampa en Comuna San Juan de la Costa. foto Colmenares Fierro.

Otro método interesante que parece estar dando buenos resultados es la bebida alcohólica. Por motivos desconocidos, hasta ahora, la “chaqueta amarilla” se siente particularmente atraída por la cerveza y la chicha de manzana (bebida tradicional del sur chileno). La trampa consiste en colocar botellas con algo de ese contenido y esperar a que las sanguinarias avispas entren a libar u olvidar sus penas no pudiendo salir. También se ha utilizado detergente con agua, aunque nada de miel o líquidos dulces, para evitar que las abejas “buenas” caigan en esa trampa.

Avispas chaqueta amarilla devorando restos de una rata.

 

Más sobre Patagonia

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X