Douglas Tompkins: El legado de un controvertido ecologista y su presencia en Argentina

El fallecimiento del mayor benefactor de los ecosistemas en riesgo genera una profunda reflexión sobre lo que los Estados no hacen.

Guía de: Patagonia

Douglas Tompkins

El empresario falleció tras sufrir un fuerte cuadro de hipotermia. Foto: Archivo Matías Aimar La Nación.

Douglas Tompkins era un magnate estadounidense reconocido por su preocupación por vastos espacios vírgenes de la Patagonia chilena y Argentina. En los últimos 20 años adquirió casi un millón de hectáreas en Sudamérica. Primero llegó a Chile y quedó prendado de la belleza natural que aún conserva la Patagonia chilena. Luego pasó a la Argentina, donde distribuyó su interés y labor entre la Patagonia y Mesopotamia argentina (área geográfica que incluye las provincias de MisionesCorrientes y Entre Ríos).

¿Confabulaciones siniestras o benefactor ejemplar?

Douglas Tompkins y su mujer, Kris McDivitt, vivían parte de su tiempo en el mayor humedal del continente, los Esteros del Iberá, en la Mesopotamia argentina. El resto en Reñihué, en la Región de los Lagos chilenos. Esa particularidad de comprar grandes extensiones de tierra y agua y residir en ellas alimentó la presunción, y quizás el mito, de que Tompkins era parte de una confabulación siniestra que venía a la región para apropiarse del agua pura.

Lo cierto, y comprobable, es que desarrolló su labor conservacionista de naturaleza y biodiversidad conformando parques, reservas y áreas protegidas y que luego donó casi la mitad de sus propiedades a los Estados donde se localizan bajo el compromiso de continuar la labor de preservación de la naturaleza. Entre ellos, se pueden mencionar el Parque Nacional Corcovado (85.000 ha) y Yendegaia (38.778 ha) al sur de Chile, y el Parque Nacional Monte León (66.000 ha) más la donación de 15.000 ha. para ampliar el Parque Nacional Perito Moreno, en la Patagonia argentina.

También colaboró en la formación del Parque Provincial Piñalito en Misiones y su principal objetivo, junto con la provincia de Corrientes, la creación del parque nacional más grande de la Argentina en los esteros del Iberá. Debe sumarse el proyecto de donación del gran Parque Pumalín al Estado Chileno, una reserva mundial de fauna y flora patagónica de 300.000 hectáreas con acceso público. Por la otra parte, nunca se pudo comprobar las supuestas enormes ganancias que habría obtenido con esas tierras o verificado el desembarco de Marines o agentes de la CIA en la región, como se rumoreó en alguna oportunidad.

Ecología profunda, la filosofía de Tompkins

La “Ecología profunda” es una corriente filosófica que propone la necesidad de cambios culturales, políticos, sociales y económicos que promuevan una convivencia armónica entre los seres humanos y el entorno. Es decir, no al uso intensivo del suelo y los recursos. Una medida lógica y necesaria para preservar los ecosistemas al mismo tiempo que poder usufructuar de sus productos de manera indefinida. Esa filosofía generó varios enfrentamientos con productores de estilo intensivo a ambos lados de la cordillera. En definitiva Tompkins hizo lo que los Estados cordilleranos debieron hacer y no hicieron con el mismo empuje, y lo que muchos ciudadanos de enormes fortunas, no supieron, no pudieron o no quisieron hacer.

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