El naufragio de la fragata Wager: Canibalismo y penurias de los sobrevivientes (I)

La historia de un naufragio que despertó lo peor de los seres humanos, pero también, algo de lo mejor.

Guía de: Patagonia

academianavalchile

Foto del presunto lugar del naufragio de la Wager: Academia Naval de Chile.

En la madrugada del 14 de mayo de 1741 la fragata británica HMS Wager, integrante de la escuadra del capitán Lord George Anson, encalló en una de las islas al norte del archipiélago Guayaneco, sobre el golfo de Penas.

De los 145 hombres que transportaba el navío solo regresaron a Inglaterra 16. Entre aquellos sobrevivientes estaba el comodoro John “Foulwather” (Mal Tiempo) Byron, abuelo de quien fuera posteriormente reconocido como uno de los mayores poetas de lengua inglesa: Lord Byron.

Lo que sigue es la historia de aquel naufragio, de las penurias sufridas por dos de los marinos de la Wager: John “Foulwather” Byron y  Alexander Campbell.

El lugar y época de los hechos

Corresponde hacer una composición de tiempo y lugar que sitúe al lector en una época de escasa o nula presencia humana en amplios territorios de los canales, fiordos e islas patagónicas.

En ese contexto, y declarada la guerra entre España e Inglaterra (1739), los británicos fijaron como uno de sus objetivos hostigar los navíos y puertos españoles en el Pacífico con la intención de debilitar el poder militar español y apoderarse de sus riquezas y comercio.

Las instrucciones que recibió el capitán George Anson, al mando de una flota de 6 naves con 232 cañones y 1.400 hombres, fueron las de incursionar en los “Mares del Sud” para saquear, incendiar o hundir a las naves españolas que pudieran encontrar. Además, si esto fuera factible, intentar apoderarse de los puertos bajo dominio español.

Con estas órdenes zarpó en septiembre la escuadra del capitán Anson. La integraba el buque insignia Centurión (1.005 toneladas, 60 cañones, 400 hombres), las fragatas Gloucester (853 toneladas, 50 cañones y 300 hombres), Severn (853 toneladas, 50 cañones y 300 hombres), Pearl (600 toneladas, 40 cañones y 250 hombres), Wager (550 toneladas, 24 cañones y 120 hombres) y Tryal (200 toneladas, 8 cañones y 70 hombres). Más dos buques mercantes de abastecimiento, el Anne e Industry. Su primer objetivo era alcanzar y rodear el Cabo de Hornos para luego tomar la ciudad de Valdivia.

Los españoles, en conocimiento de los planes ingleses, hicieron zarpar poco después, en octubre, una flota de cinco buques con 280 cañones y tres mil hombres comandada por el capitán José Pizarro. Tenía por misión adelantarse a los ingleses y resguardar Valdivia.

El clima: un tercero en discordia

Una sucesión de tormentas durante la travesía del Atlántico hizo que ambas flotas arribaran a cercanías de la boca oriental del Estrecho de Magallanes a la vista una de otras, pero en tal mal estado que les era imposible encarar alguna operación bélica.

Fue entonces que a la altura de la Bahía de San Julián, el capitán Anson fijó un punto de reunión en el Pacífico y encaró el rodeo del Cabo de Hornos. Tenía claro el capitán Anson que con naves en mal estado y marinería mayormente enferma la travesía sería de muy alto riesgo. Por lo tanto, fijó el punto de encuentro en la isla de Juan Fernández, o en su defecto esperar en la isla de Nuestra Señora del Socorro (actual isla Guamblín). La escuadra española le siguió.

Las fuertes tormentas en el Mar de Drake diezmaron a la escuadra española que se vio obligada a regresar a España. Los ingleses, con severos daños en las embarcaciones y marinería exhausta y enferma, lograron rodear el Cabo de Hornos. Semanas después se encontraron en el punto de reunión solo tres naves; Centurión, Gloucester y Tryal.

Se supo después que las fragatas Severn y Pearl, no pudieron atravesar el Mar de Drake y regresaron a Inglaterra. Del resto de las naves no se tenían noticias. Pasado el tiempo las consideraron perdidas. Pese a las dificultades, y al no divisarse la escuadra española, el capitán decide reforzar la fragata Centurión con armamento y hombres de la Gloucester y Tryal, continuando con el plan original.

La suerte de la fragata Wager

La investigadora Carmen Channing Eberhard, de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, señala que la fragata Wager, al mando del capitán David Cheap, fue vista por última vez en el Mar del Sur el 24 de abril de 1741. Describe que para entonces “el estado del buque era paupérrimo y el de su tripulación peor, solo una docena de hombres se encontraba en condiciones normales para cumplir con su trabajo, dado que era la nave con mayor cantidad de enfermos y un alto número de infantes de marina sin ninguna pericia náutica”.

Según se conoció después, los marinos de la Wager avistaron tierra al oeste el 13 de mayo de 1741. La falta de cartas náuticas precisas llevó al capitán Cheap a un error de cálculo situando a la nave cerca de la Isla de Nuestra Señora del Socorro, segundo punto de reunión, ordenando entonces poner rumbo al norte. Sus oficiales no estuvieron de acuerdo con esos cálculos solicitando al capitán que quizás sería más adecuado poner rumbo al oeste, a la isla de Juan Fernández. El capitán Cheap no modificó su decisión. En la madrugada del 14 de mayo de 1741, la embarcación encalló en los roqueríos de las islas del archipiélago Guayaneco, naufragando.

oleo1

Fragmento de óleo de origen y autor desconocido que ilustra el naufragio de la fragata Wager.

John “Foulwather” (Mal Tiempo) Byron

John Byron, era en ese entonces un guardiamarina de 17 años de edad embarcado en la fragata Wager bajo el mando del capitán David Cheap. Su relato post naufragio y en primera persona, nos permite conocer las penurias propias del naufragio, los conflictos posteriores y la travesía por la ruta “secreta” de los nativos chonos, quienes les guiaron por los intricados canales e islas.

Nadie sabía de la suerte que había corrido la Wager, por lo que nadie les buscaba. Luego de acaecido el naufragio los sobrevivientes estuvieron casi seis meses intentando primero subsistir, y luego salir de ese lugar. En esa situación de abandono y necesidades acuciantes en una zona de escasez y clima muy adverso se produjo un motín que dividió al grupo de naúfragos. Doce hombres decidieron construir un navío con los restos de la Wager e intentar cruzar el Estrecho de Magallanes, y cuatro prefirieron intentar salir del Golfo de Penas guiados por los nativos. Es por tal motivo que existen cuatro relatos de sobrevivientes de la tragedia de la Wager, dos por integrantes del grupo que regresó a Inglaterra por el Estrecho de Magallanes, y dos por el grupo que acompañó al capitán Cheap. Debe destacarse que los relatos corresponden a un descargo personal de cada uno de ellos ante las autoridades británicas. Representan casi un alegato a su favor. De todos modos, cotejando los textos se puede inferir cierto transcurrir de los hechos.

La ruta “secreta” de los chonos

Debe mencionarse un detalle respecto a la “ruta secreta” que atravesaba la península de Taitao. El explorador Ricardo Felipe Vásquez Caballero, señala que era secreta porque era ignorada por los españoles que dominaban la región. “Los guías aborígenes Martín y Cepey superaron la península de Taitao, navegando una ruta de uso cotidiano para su pueblo, la que nunca fue mostrada a los invasores, con quienes el pueblo chono estuvo en guerra permanente”. Vásquez Caballero, más de cuatrocientos años después de los hechos narrados reconstruyó y recorrió el trazado de aquella ruta en kayak de mar.

“Un análisis exhaustivo de ambos libros, en sus capítulos correspondientes al cruce de Taitao, sumado a la experiencia obtenida en cuatro expediciones realizadas en kayak de mar a los archipiélagos de las Guaitecas y de los Chonos y, en especial, a la realizada en 1985 al corazón de la península de Taitao, al lago Presidente Ríos, me permitieron deducir que los patrones chono capitaneando sus dalkas atravesaron la península de Taitao por la ruta hacia ‘Aau, el lago secreto de los chono’. Navegando desde sur a norte, el desarrollo de esta ruta patrimonial sería:

• Remontar los ríos San Tadeo y Atalquec (actual río Negro) hasta su curso superior.

• Portear entre las márgenes del río Atalquec y el brazo sur oriental del lago Aau (actual lago Presidente Ríos).

• Atravesar el lago Aau hasta su río de desagüe. Descender el río de desagüe (actual río Presidente Ríos), para caer al mar en el lado norte, en el actual estero Thompson, describe Vásquez Caballero”.

En la segunda parte de este relato contaremos sobre el naufragio y la penosa travesía de Byron, Campbell y Cheap.

CASCO WAGER1

Restos de la fragata Wager, recientemente descubiertos.

Más sobre Patagonia

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios