Flota pesquera asiática: Denuncian matanza de especies protegidas en el Atlántico Sur

La cacería de lobos y elefantes marinos se realiza para extraer sus dientes, hígado y genitales, partes que son utilizadas en medicina.

Guía de: Patagonia

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Captura de pantalla.

Denuncian que pesqueros chinos y coreanos realizan cacería de elefantes y lobos marinos en el Atlántico Sur. La ilegalidad fue documentada por Milko Schvartzman, especialista en conservación marina del Círculo de Políticas Ambientales (CPA).

Horror a bordo

La cacería de lobos y elefantes marinos se realiza para extraer sus dientes, hígado y genitales, partes que son utilizadas en medicina tradicional y también en alimentación. Tales prácticas ilegales también incluyen la captura de tiburones a los cuales se les quita la aleta dorsal solamente, ocasionando la muerte del animal.

En tal sentido, el pasado 30 de diciembre un tripulante del pesquero chino Lu Qing Yuan Yu 206 (LQYY 206), estando atracado en el Puerto de Montevideo, divulgó un video en el que se visualiza la extracción de la bodega de un ejemplar juvenil de elefante marino (Mirounga leonina), de aproximadamente un año de edad, que luego sería faenado.

“Capturan cetáceos, pinnípedos, tiburones y rayas”

El informe publicado por el Círculo de Políticas Ambientales (CPA), firmado por Milko Schavartzman, señala que el pesquero (LQYY 206), a bordo del cual se tomaron las imágenes, pertenece a la empresa armadora Qingdao Ocean Fishery Group Co. Ltd., uno de los mayores conglomerados de pesca de arrastre del mundo.  El pesquero tiene base de operaciones en Montevideo desde 2014 y realiza actividades en la zona situada al borde de la Zona Económica Exclusiva Argentina.

Un informe de la organización Environmental Justice Foundation (EJF) de 2020, señala que “Hubo varios casos en los que los barcos capturaron especies prohibidas. Entre ellos se incluyen cetáceos, pinnípedos, tiburones y rayas. Incluso cuando estas especies son capturadas por accidente las regulaciones requieren que sean liberadas, cuando sea posible, vivas. Sin embargo, los pescadores entrevistados por EJF y APIL informaron que los capitanes y otros tripulantes coreanos les ordenaron extraer órganos como dientes, hígado y genitales de focas, leones marinos y morsas antes de desechar sus cuerpos en el mar.  En dos casos, la tripulación informó que sus barcos estaban pescando con arpón intencionalmente pinnípedos para extraer sus órganos”.

Se agrega que la captura de tiburón para realizar “el aleteo”, práctica que consiste en extirpar la aleta dorsal para servir como alimento, es actualmente rara, pero no obstante “hubo varios casos en los que un capitán recogió y vendió aletas de tiburón o se las comió. Los barcos también atraparon rayas. Si bien estos a menudo se descartaban, en un caso, cuando un barco regresaba a Busan, Corea, se capturaron y supuestamente se procesaron para la venta”.

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Captura de pantalla. FIS.com.

La ruta de las flotas chinas de pesca

Se conoce que desde hace unos cuatro años la flota china realiza un recorrido similar que va desde las cercanías de Islas Galápagos, pasando por Perú y Chile, para luego pescar desde diciembre a mayo frente a las costas argentinas.

“Estamos hablando de una flota gigantesca”, dice Luis Suárez, director de la ONG Conservación Internacional en Ecuador. Por su parte, Max Bello, experto en política pública para la conservación de los océanos y miembro de la organización Mission Blue, acota que “no es posible saber con exactitud cuántos barcos conforman la flota, ya que “todos los números que conocemos no son reales ni oficiales y no tenemos una claridad real de cuánto están pescando”. Concluyendo que “ello se debe a que estos barcos cambian constantemente de registro, apagan sus transmisores satelitales y no tienen observadores a bordo”.

Pascual Aguilera, Vocero de la Coordinadora Nacional de Jibieros de Chile, asegura que las flotas chinas “son verdaderas ciudades, un cordón, una pared [de barcos]”, que se instalan a pescar en el límite de las 200 millas donde acaba la zona económica exclusiva o el mar territorial de cada país. Por eso, “vemos que cada vez el recurso es más escaso, tenemos que salir a buscarlo cada vez más lejos”.

Alfonso Miranda, presidente del Comité para el Manejo Sustentable del Calamar Gigante (Calamasur), asegura que la preocupación es mayor, puesto que esta flota “tiene conductas ilegales, transgresoras dentro de nuestros dominios marítimos”.

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