Habitantes de Pino Hachado deben usar trineos tirados por perros para abastecerse por intensas nevadas

Familia aislada intentó abastecerse mediante trineo tirado por perros. Conozca esta historia de pobladores en Pino Hachado.

Guía de: Patagonia

Selección_727

Foto: LMN.

Para los escasos habitantes de la zona del paso internacional Pino Hachado, el lugar de aprovisionamiento más cercano es Las Lajas, distante a 50 kilómetros. En tiempos normales se suelen abastecer recorriendo el tramo de la ruta 242 hasta Las Lajas, en aproximadamente una media hora, o 40 minutos de automóvil.

Las copiosas nevadas de este invierno alteraron los planes en un pequeño rancho dedicado al turismo. La nieve bloqueó la ruta y ante la necesidad de aprovisionarse en este invierno tan intenso solo quedó el recurso de amarrar los perros al trineo e intentar surcar la nieve hasta Las Lajas.

Allá arriba, en la cordillera

La soledad impuesta por la pandemia se hace aún más intensa en los páramos cordilleranos. En Pino Hachado no se escucha el ronronear de los motores de viajeros de paso, mucho menos las voces y algarabía de turistas y visitantes. Así, los días se hacen largos arriba en la cordillera.

De acuerdo a lo informado por Álvaro Nanton, de LMN, en el rancho Horses and Huskies, la familia compuesta por Hernán, su esposa y un hijo, al momento de bajar a la población se encontraron con su camioneta semi cubierta de nieve, y donde estaba la ruta ahora todo estaba cubierto por un mar blanco de un metro y medio de profundidad.

Selección_731

Foto: Horse and Huskies.

Esperaron, porque al ser un paso internacional, la Ruta 242 cuenta con el servicio de maquinaria vial para despejar la nieve. Pero las máquinas no pasaban, sí los días. Entonces, Hernán, fue hasta el puesto fronterizo para consultar con las autoridades de Gendarmería y Vialidad Nacional, sobre cuándo pasarían “las máquinas” (por las motoniveladoras) a despejar la ruta. “La inactividad de la pandemia paró todo, hasta las máquinas que despejan la ruta”, le confirmaron allí a Hernán.

Habituados al trineo tirado por perros, la familia es operadora de esa actividad en la zona, decidieron hacer algo inédito hasta ese momento que fue enganchar los ocho perros al trineo y probar: “En ese momento comenzamos a bajar para Las Lajas, como una especie de prueba porque en un primer momento no tuvimos pensado hacer esto”, contó Hernán. Junto a su hijo recorrieron 11 kilómetros. La experiencia sirvió para evaluar cuánto tardarían en ir y regresar de Las Lajas.

Mañana, la aventura

La familia decidió emprender la aventura de descender hasta Las Lajas en trineo. Aseguraron tener alimentos para ellos y los animales por “por unos días más”. El martes 28 de julio era el día señalado. Lo que ocurrió ese día lo cuenta el periodista Álvaro Nanton, luego de comunicarse con Hernán, al fin del día:

 

Más sobre Patagonia

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios