Incidente con posible fuga de casi 800 mil salmones en Seno Reloncaví

Tal situación fue confirmada por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA).

Guía de: Patagonia

Selección_019

Foto: SERNAPESCA

“Producto del temporal de viento Puelche y las condiciones climáticas fuertemente adversas, el centro de cultivo “Caicura”, ubicado en el Seno Reloncaví, comuna de Hualaihué, provincia de Palena, región de Los Lagos…”. De esta manera comienza el comunicado de la empresa Blumar Seafoods, que confirma la fuga de entre 650 y 800 mil salmones de sus jaulas de cultivo.

Tal situación fue confirmada por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA), organismo que fiscalizó junto a la Armada el hundimiento de 16 de 18 balsas jaulas del centro de cultivo afectado. Las condiciones climáticas impiden aún establecer cifras exactas de mortalidad y escape.

Los datos aportados por el organismo y la empresa afectada indican que el centro de cultivo contaba con 875.144 ejemplares de Salmón del Atlántico, con un peso promedio de 3,828 kilos.

ZONA

Zona del Seno Reloncaví.

Impacto ambiental de la fuga

Los riesgos de una fuga masiva de ejemplares de Salmón del Atlántico se pueden especificar a través de dos variantes. Una de ellas, que resulta en un primer momento imperceptible a la vista, es la alteración del ecosistema por la generación de residuos biológicos. La segunda, visible a mediano plazo, es que aquellos ejemplares que sobrevivan y se adapten al medio depredarán a las especies pelágicas afectando el equilibrio ecológico y economía pesquera local.

Al respecto, Loreto Gaviño, ingeniera en acuicultura e investigadora de Fundación Terram, describe que el Salmón del Atlántico (Salmo salar) es una especie exótica, carnívora por naturaleza. Afirma que “los ejemplares cultivados en jaulas poseen altas concentraciones de antibióticos en sus tejidos que impactarían el ecosistema con la generación de residuos biológicos que podrían intervenir los ciclos de carbono y de nitrógeno, modificando los ecosistemas y, por ende, las condiciones de vida de otras especies”.

Luego describe las consecuencias de la segunda variante: “Por otro lado, pese a la superioridad como predador del salmón, los ejemplares escapados no están acostumbrados a cazar su presa, sino que se les alimenta con pellets, por lo que se podría ver una importante mortalidad de estos peces en el mar producto de la inanición. Sin embargo, los salmones que logren superar dicha barrera son los que permanecerán en el medio, más agresivos y exitosos, los que además podrán continuar desplazándose y alimentándose de peces pelágicos (pejerreyes, merluza austral, entre otros)”.

Selección_022

Salmón Atlantico cultivado en Estados Unidos. Foto: Steve Summerfelt.

Más sobre Patagonia

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios