Mocha Dick: la verdadera ballena blanca que habitó al sur de Chile

El avistamiento en 2005 de ejemplares de cachalotes albinos en el Océano Pacífico, frente a las costas de Chile, permite descubrir la verdadera historia de Mocha Dick.

Guía de: Patagonia

El 12 de agosto de 1819 zarpó del puerto de Nantucket, Estados Unidos, el navío ballenero “Essex” rumbo al Océano Pacífico con una tripulación de 20 hombres. El 20 de noviembre de 1820, cuando intentaban cazar un gran cachalote albino frente a las costas de Chile, fue embestido y hundido por el gigantesco animal. En la época, se conocía por diversos reportes de navegantes, la existencia de cachalotes albinos en la región. El primer registro se remontaba a 1809.

Una tétrica historia de mar

Según se conoció mucho después, el naufragio del “Essex” ocurrió a unas tres mil millas marinas de la costa. Los sobrevivientes se agruparon en tres pequeñas embarcaciones (las lanchas que utilizaban para arponear de cerca a los animales) procurando atravesar el inmenso mar para llegar a la costa.  El 19 de febrero de 1821, tres meses después, el bergantín inglés “Indian”, encontró una embarcación con cuatro desesperados náufragos. El aspecto y relato de los sobrevivientes impactó a la tripulación del bergantín. Según relataron ante los azorados marinos las escasas provisiones y el agua que pudieron rescatar del naufragio se agotó rápidamente. Fue entonces que dejaron de arrojar a sus compañeros que morían de hambre y sed al mar. Eligieron alimentarse de ellos.

Al principio se comieron a los que morían. Luego se comieron a los negros de la tripulación, que por ser de “menor jerarquía” por el color de su piel, recibían menos ración y por lo tanto morían antes que los demás. Por último, echaban a suerte quien sería la siguiente víctima. Las otras dos lanchas nunca fueron halladas.

Representación de la época del hundimiento del Essex.

Los relatos del mar

El explorador Jeremiah N. Reynolds, coincidió en algún momento de su también azaroso viaje al Polo Sur, con los marinos del “Indian” o los sobrevivientes del “Essex”, eso no está del todo claro, en uno de los puertos de Chile. Fue quien, al estar ligado con el mundo editorial de la época publicó el sorprendente y dramático testimonio en 15 páginas del magazine neoyorkino The Knickerbocker, bajo el título “Mocha Dick: la ballena blanca del Pacífico”. Fue en mayo de 1839, en el volumen 13 de dicha publicación y entre las páginas 377 y 392.  Doce años después, se publicó el conocido “Moby Dick” de Herman Melville. La cantidad de referencias y similitudes con los hechos narrados por Reynolds, indica que su texto fue fuente de inspiración para Melville.

Portada de una reimpresión de Mocha Dick en 1870.

Un encuentro de marinos

“Esperábamos encontrar la isla Santa María aún más extraordinaria, por la exuberancia de su vegetación que, incluso, el fértil suelo de la Isla Mocha (…). La Mocha se encuentra frente a las costas de Chile, a los 38º 28′ de latitud sur, 20 leguas al norte del Mono del Bonifacio y frente al río Imperial, en posición oeste-sudoeste. Durante el último siglo la isla fue habitada por españoles, pero en el presente y desde hace algunos años, yace completamente abandonada”, comenzaba Reynolds, su relato en The Knickerbocker.

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Vista aérea de la isla Mocha, hoy área protegida de Chile.

De esa manera ponía en conocimiento del mundo a la isla Mocha, situada a 34 kilómetros de la costa chilena. Su nombre tiene origen Lakfenche, un grupo de la etnia mapuche, y significa algo así como “gente de mar” o “resurrección de las almas”, según diversos estudios lingüísticos. En este último caso, entienden que Mocha deriva de “amucha”, compuesta por am que significa alma y ucha: resucitar. En referencia a esta última interpretación, cabe mencionar que en la cosmología mapuche hay cuatro ancianas que por las noches se transforman en criaturas marinas (ballenas). Su misión es la de transportar a las almas de los muertos hasta el Ngill Chenmaywe, “lugar de reunión”, que se especula sería, justamente, la isla Mocha. Reynolds habría tomado el nombre de la isla por ser posiblemente en ese puerto de balleneros el lugar donde conoció la historia.

El triste final

Reynolds, describe en su relato a la erróneamente llamada ballena: “…era blanca como la lana y tenía un tamaño y fuerza prodigiosa”. También, que sobre el lomo llevaba clavados varios arpones producto de los casi 100 intentos de cacería, según los datos de los balleneros. Afirmaba que fueron necesarios varios barcos para poder matar a la gran ballena blanca. La leyenda agrega que ocurrió cuando “Mocha Dick” intentaba ayudar a una ballena a la cual le habían matado a sus crías. Sus cazadores testimoniaron haber lograron extraer de ella más de 100 barriles de aceite, ámbar gris y que medía entre 24 y 26 metros de largo.

En el año 2005 hubo reportes de avistamiento de cachalotes albinos en el Pacífico.

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