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Padre Ronchi: El sorprendente legado para Aysén de “El curita rasca”

El padre Antonio Ronchi, "el curita rasca", era un misionero italiano que abrió camino en la Patagonia. Su obra y recuerdo sobreviven en una zona que no lo olvida.

El Padre Ronchi, conocido como “el curita Rasca” o “El Misionero Volante” es fuente de inspiración para la región de Aysén. El seudónimo del “El Misionero Volante”, es original de un obra de teatro regional  a la cual fui el año pasado, intrigada por el nombre y aprovechando las pocas oportunidades en que se hacen actividades culturales en pleno invierno en Coyhaique.  Esa fue la primera vez que escuché del Padre Antonio Ronchi, un personaje ícono que desde el norte al sur de la región, al cual los/as aiseninos y aiseninas aún recuerdan como parte del paisaje, cruzando los caminos a caballo, atravesando la nieve,  navegando o caminando para entregar sus conocimientos, su fe e impulsar a la gente a creer en el progreso para mejorar su calidad de vida.

padre ronchi

Foto: Canal 13

Padre Antonio Ronchi

El padre Antonio Ronchi, “el curita rasca”, era un misionero italiano que llegó a Machalí, en la sexta región en 1961 para aventurarse a un territorio para ese entonces desconocido y desconectado del resto del país: la Región de Aysén. Como lo definieron algunas personas que lo conocieron era “un soñador”. Fue él quien movilizó a los pescadores de la Isla Toto para tener una escuela, el padre Ronchi hizo actividades en donde iba para que la gente de la región tuviese luz eléctrica, se consiguió generadores para que el sueño, su sueño de  que la región estuviese al tanto de las noticias y entre ellos,  siendo posible gracias a una emisora radial.

Su legado trascendió tanto que en distintas partes de la región se puede encontrar salones de edificios públicos con su nombre, antenas de radio con su cara pintada, nombres de escuelas y a pesar de que falleció en el año 1997, parece que él hubiese estado toda su vida acá, entre la nieve, el viento, las montañas, el frío y el calor. Cada paso que dio, cada plegaria que profesó e incluso, cuando los altos líderes de la Iglesia Católica se enojaron con él por su espíritu callejero y social, enviándolo a Santiago, no pudieron quitarle el amor por la gente de la región, llegando a ejercer su labor apostólica a Chiloé y dedicándose a navegar por el litoral norte de Aysén.

En 1994, se le concedió la nacionalidad chilena por sus incontables aportes a la gente más humilde y aislada de la Patagonia, quienes sin duda, son los que más han difundido la obra del Padre Ronchi, manteniendo viva una llama que aún se niega a desaparecer, convirtiéndose en un radioteatro, en una obra de teatro, en libros e incluso fue rostro de reportajes televisivos a nivel nacional. Como el que realizó Contacto y el cual gracias a Youtube, se puede revivir.

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