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La salvaje vida de Marianne Faithfull: Mucho sexo, muchas drogas y más rock & roll

La cantante llegó a ser una de las voces (casi) estables de los Rolling Stone; pasó por el infierno de las drogas y el pecado de las infidelidades.

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Tiempos de amor libre. También de sexo, drogas y rock and roll. Pero la peculiaridad de aquella época marcada a sustancias y música en la historia de la humanidad era el amor libre. Podías enamorarte de más de una persona y los amantes lo aceptaban. Bueno… más o menos.

Los amantes eran un poco conocidos: Mick Jagger y Keith Richards. Marianne llegó a los Rolling Stones cuando estos ya eran todo eso que aún hoy representan, reviente, drogas, alcohol, excelente música y un grupo de gruppies-músicos que los seguían a sol y sombra. Eran los 60s, todavía vivía el peor stone de todos, Brian Jones (aunque ya estaba un poco perdido), y el mundo y su flamante juventud no sabía muy bien qué esperar del futuro ni de ésta en particular. ¿La vida en el futuro se repartiría en comunidades? ¿Se terminarían para siempre las guerras? ¿Se acabaría la pobreza y los saqueos de los países subdesarrollados? ¿Las parejas se conformarían de varias personas?

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marianne5Marianne se unió a esa troupe que luchaba, desde el arte, por el establecimiento de ese futuro distinto. En el camino se enamoró de un joven Mick Jagger, un cantante de voz dura y poesía más dura aún y llegó a hacer coros en varias de las mejores canciones de todos los tiempos. El pase de entrada se dio gracias al manager Oldham, quien encerró a Jagger y Keith en una cocina “hasta que compongan algo”. Salió “As tears go by” y el planificador se la cedió a la joven cantante que asediaba al muchacho de la boca grande. Marianne la hizo hit en 1964 y así comenzaron: su alianza paralela a la banda y su romance con el joven Mick.

Aún no se sabe si “Sister Morphine” es sobre ella; al menos, su embrujo está presente. Seguro. Con el correr de los escándalos policiales, Marianne comenzó a hacerse asidua de los calabozos. Los Rolling caían siempre por lo mismo: las drogas de Keith, o la desnudez de ella. No había redada a casa stone donde no la encontraran a Marianne como Dios la trajo al mundo… y dada vuelta. 2×1. Esas cosas no gustan a los polis.

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En la bruma que produce la heroína, todo se complicó en 1970. Keith conquistó a la novia de Brian Jones, Mick rodó escenas de sexo explícito con la de Keith (es decir, la misma: Anita Pallenberg) y Marianne terminó una semana en coma por sobredosis, en la lejana Sidney.

¿En qué momento se alejaron los caminos de la Faithfull y los Stones? Décadas después Marianne contó que se acostó con Keith y aquella fue la mejor noche de su vida. No hay precisiones al respecto, pero debe haber sido por aquellos años. Y por supuesto, debe haber tenido que ver con el final. Tras el brillante poker de álbumes stones entre 1969 y 1972, todo se enturbiará aún más, con procesos judiciales y amenazas de vacaciones pagas en las cárceles del mundo. Eran tiempos duros para el rock y su crew de musas irrepetibles. Marianne continuó su carrera musical alejada de los chicos de la lengua roja. Aquellas chicas. Ella fue una de las más bellas. Tal vez, la más salvaje.

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