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Nueva ley de adopción: ¿Qué cambios propone el proyecto?

Las siguientes conforman las principales innovaciones que se proponen.

Recientemente, a principios del mes de octubre, fue despachado por el  Poder Ejecutivo a la Cámara de Diputados el proyecto de Ley que pretende modificar el actual régimen de adopción de menores.

Según el mensaje de la iniciativa, el propósito fundamental  perseguido es acelerar los trámites necesarios para la incorporación de un nuevo miembro al seno familiar, sin embargo, también se contemplan algunas figuras novedosas, como la posibilidad de adoptar a un mayor de edad, y la modernización de las causales por las cuales  un niño o niña pueda ser adoptado.

Si bien es cierto es probable que, mediante la discusión que se dará en el Congreso, se descarten algunas propuestas y se incorporen otras, describiremos las transformaciones  de mayor entidad que se plantean.

nueva ley adopcion

Foto: LUN

Es de relevancia destacar que en este proyecto no se proponen mayores cambios con respecto al rol del SENAME y los hogares que operan bajo su supervisión, ni tampoco a una mejora presupuestaria.

Las siguientes conforman las principales innovaciones que se proponen:

1. Se amplía el catálogo de causales de adoptabilidad:

Tal como en la actual Ley, se contemplan dos fases para la adopción de un niño o niña. La primera de ellas está encaminada a establecer, judicialmente, si una persona está en condiciones de ser incorporada a una nueva familia o no. La segunda consiste en la adopción propiamente tal, en la cual se califica principalmente la idoneidad de aquellos que postulan a ser padres.

En el presente, según la Ley N° 19.620, la primera de estas fases es conocida como  declaración de susceptibilidad. En los términos del proyecto de reforma esta etapa tomaría el nombre de declaración de adoptabilidad.

Más allá del cambio de denominación, se pretende aumentar y precisar de mejor forma las causales por las cuales un niño o niña estaría en condiciones de ser adoptado, teniendo que considerarse siempre, como lo ordenan los diversos tratados internaciones que ha suscrito nuestro país, y en particular la Convención de Derechos del Niño, el interés superior del adoptado, esto es, la mayor satisfacción posible de sus derechos esenciales, y el derecho a ser oído, en la medida que esto sea posible.

La actual normativa reduce a las siguientes causales, difusas y  alejadas de la actualidad, la declaración de ser posible la adopción de un niño o niña:  1) cuando el niño ha sido cedido por ambos padres en adopción, 2) cuando el niño se encuentra en estado de abandono, y 3) cuando los padres se encuentren inhabilitados física o moralmente para ejercer el cuidado personal.

Mediante la reforma, las anteriores causales se desglosarían de mejor modo, definiendo, de acuerdo a un lenguaje contemporáneo, las situaciones de inhabilidad física o moral. Esto último es de vital importancia, ya que más de un 84% de las adopciones que se han logrado en los últimos años se producen por la denominada “inhabilidad parental”.

Cabe destacar que la iniciativa señala expresamente que la falta de capacidad económica de los padres biológicos no es suficiente para la declarar como adoptable a un niño o niña.

 

2. Se acrecientan las posibilidades para que puedan adoptar matrimonios residentes en el extranjero, y además, personas solteras, viudas o divorciadas.

Actualmente la primera preferencia para adoptar un hijo la tienen los matrimonios conformados por chilenos o extranjeros que residan permanentemente en nuestro país. Con la iniciativa presentada por el ejecutivo se pretende equiparar la situación de los matrimonios residentes en el extranjero, siempre y cuando estén conformados por un chileno o chilena.

En el proyecto, como segunda posibilidad, y en conjunto con los matrimonios residentes fuera de nuestro país,  se contemplan a las personas solteras, viudas o divorciadas siempre y cuando residan en Chile.

Según la ley vigente los individuos que no estén casados tienen la opción residual de transformarse en padres, por debajo incluso de los matrimonios extranjeros que no habiten en el territorio nacional. En consecuencia, el proyecto pretende recoger la realidad de muchas familias que no se constituyen necesariamente bajo el alero matrimonial, no obstante, no se considera expresamente a las uniones no conyugales.

 

 

3. Según el proyecto podrían ser adoptadas excepcionalmente las personas mayores de edad hasta los veinticuatro años

Se trata de una alternativa que no está contemplada en la actual ley,  ya que sólo se puede adoptar a todo aquel que no ha cumplido los dieciocho años.

Podría iniciarse el trámite de adopción  de las personas menores de veinticuatro años siempre que éstas consientan en él y que a la fecha de presentación de la solicitud hubieren permanecido al cuidado de quienes desean adoptarlos, en forma continua, durante un plazo mínimo de cinco años.

 

 

4. Se incorporan las figuras de Adopción por Integración y de Protección Intrafamiliar

 

a) Adopción por Integración:

La realidad social indica que muchas veces  los roles de padre o madre son asumidos por personas que no son los progenitores de un niño. De esta forma se puede encontrar, a modo ejemplar, la situación de una madre soltera que posteriormente contrae matrimonio y cuyo marido asume la paternidad de ese niño o niña. Para una circunstancia similar a  la señalada se crea la figura de “adopción por integración”.

En el ejemplo propuesto el marido pasa a adoptar al hijo de su cónyuge, e incluso podría hacerlo si tiene la filiación determinada con respecto a su padre biológico, siempre y cuando sea declarado, en calidad de postulante, como idóneo (calificación encargada al SENAME  u otra institución autorizada,  tal como hoy), haya un mínimo de convivencia de cinco años y no medie la oposición de su progenitor.

La adopción por integración entonces estaría diseñada para niños y niñas que no provengan necesariamente  de un hogar de protección, ya que siempre han estado al cuidado de uno de sus padres biológicos. Pese a que en la actualidad también es posible hacerlo, se regularía de forma expresa esta circunstancia, acotándola en cuanto a sus requisitos y efectos.

 

b) La figura de la Protección Intrafamiliar

La realidad también indica que es posible encontrar que el cuidado de un hijo sea ejercido por alguno de los parientes de los progenitores, como abuelos o tíos. Es un hecho frecuente que puede darse por distintas causas.

No se trata necesariamente de niños abandonados por sus padres, al contrario, ellos o alguno de los dos, pretenden seguir vinculados. En casos así, donde sigue habiendo un lazo sentimental y filiativo, se persigue mantener dicho vínculo con  el propósito de que los hijos crezcan en un entorno familiar que lo sigue identificando, pero a cargo de otros parientes. Se busca entonces formalizar esta circunstancia para que existan los resguardos legales necesarios.

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