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Niños y artes marciales, ventajas físicas para ellos

El trabajo y los ejercicios vinculados con las distintas ramas de las artes marciales traen beneficios indiscutibles en los menores , entre los que se cuentan la coordinación, rapidez y felixibilidad, entre otros. Sepa cómo los pequeños pueden beneficiarse.

El gusto por los deportes, si se inculca desde pequeños, va a ser algo que acompañará a la persona durante toda su vida, fomentándole la inclinación a tener un estilo de vida saludable, ya que un niño deportista eventualmente será un adolescente que tendrá intereses y motivaciones en ese sentido. Si se le fomenta el practicar deporte desde pequeño, una persona en la adultez va a tener mayor conciencia de la importancia de cuidar su cuerpo, evitar todo lo que pueda dañarlo –cigarro, alcohol, por ejemplo- y privilegiará el tiempo que destina a la actividad física.

Niños Karate

Foto: Marco Gatica, El Mercurio

Las diferentes posturas y combinaciones de golpes ayudan a mejorar la coordinación de los menores.

El que un niño realice específicamente artes marciales o deportes de contacto puede amplificar aun más los efectos benéficos de realizar ejercicios. Esto, porque las artes marciales desarrollan no sólo el cuerpo, sino también  la mente y alimentan el espíritu.

Sobre el impacto que puede causar en la personalidad de un niño la práctica de artes marciales me referiré en otro artículo, pero ahora me enfocaré en los aspectos puramente físicos que las artes marciales ayudan a mejorar.

A partir de que un niño tiene la musculatura suficiente y el desarrollo neurológico necesarios para mantenerse de pie,  necesariamente esto llevará a que después éste desarrolle ciertas habilidades motrices básicas – correr, saltar etc. – que posteriormente se harán más especializadas y específicas en el caso de realizar un deporte en particular.

Cuando ya se encuentra en edad de practicar un deporte específico, las artes marciales se presentan como una opción muy buena, considerando que en general tanto éstas como los deportes de contacto se aprenden y practican en sesiones de ejercicio muy completas que ayudan a que el niño mejore distintas capacidades motrices.

Coordinación: Existen diversos  ejercicios que un artista marcial debe realizar para potenciarla, como copiar los movimientos de su maestro o instructor. También cabe mencionar acá ejercicios que se realicen en parejas o en grupos, como practicar una patada determinada varias veces hasta tener una ejecución bien depurada, o asestar un golpe de puño al centro de un implemento pequeño. Ya en edades y niveles de entrenamiento más avanzados se potencia la coordinación mano-pie, que en el caso de un combate real es fundamental para ejecutar más fluidamente los movimientos y que una combinación de golpes salga de manera natural.

Es también el caso de las katas en karate, por ejemplo, en que se debe seguir una secuencia a veces más o menos compleja de movimientos (según el nivel del que lo realice), que son los mismos que se realizarían después con un oponente que estuviera atacando a la persona.

Niños Karate

Foto: Héctor Yáñez, El Mercurio

La práctica constante de las ares marciales puede ayudar, entre otras cosas, a lograr mayor elasticidad.

Fuerza: Las flexiones de brazos (lagartijas o push-ups) y sentadillas, por ejemplo, son parte de la rutina básica de ejercicios de un artista marcial, ejercicios que aumentan la fuerza del niño. (No es recomendable que un niño haga pesas, así que no lo menciono como parte de un entrenamiento de fuerza)

Rapidez: Acá no me refiero necesariamente a correr, si bien el trote y los piques pueden ser parte de un entrenamiento, por ejemplo, para calentar. En artes marciales la rapidez se refiere a los golpes, y para que los golpes sean potentes se debe trabajar la aceleración de éstos. Ser rápido es necesario para ser efectivo, y esta capacidad se va desarrollando de a poco, realizando tareas como dar tantos golpes como se pueda en una determinada cantidad de tiempo, por ejemplo, patear un implemento durante 30 segundos.

Flexibilidad y elasticidad: Tanto para aumentar el rango de movimiento articular como para mejorar la calidad de la musculatura. Los niños de por sí suelen ser más flexibles que los adultos, pero el hecho de trabajar la elasticidad y flexibilidad hará que éstas se puedan mantener con mayor facilidad en el tiempo, especialmente si, como es lo ideal, el niño sigue ejercitándose de adulto. Se puede trabajar por medio de movimientos – patadas altas por ejemplo- y generalmente una sesión de elongación va a ser parte de toda rutina de entrenamiento, como una vuelta a la calma.

Más información sobre las ventajas de las artes marciales para los niños en un próximo artículo.

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